Cerrar [X]

Editorial & Opinion

$100 millones para la seguridad…. ¿de quién?

Lunes 19, Octubre 2015 - 12:00 am

La seguridad  de los ciudadanos en nuestro sagrado territorio se ha vuelto precaria, hasta el grado de que la máxima autoridad en esa materia ha reconocido el fenómeno en forma expresa. Las pandillas han crecido de una forma exagerada y se dan el lujo de llegar a amenazar comunidades y darles DOS horas para que abandonen sus viviendas que les ha costado toda una vida de trabajo conseguir.

De hecho, sucede que ocurre lo que nunca antes en la historia del país  había sucedido: la Policía, la institución encargada de mantener el orden y la paz social, en demasiadas ocasiones, está asediada por la criminalidad y sus agentes son asesinados  -ahora con lujo de barbarie- para infundir el terror y el respeto a los criminales, y los dejen actuar a su antojo en los territorios que controlan.

Una muestra de cómo han avanzado en este campo, es la necesidad de los agentes de cubrirse el rostro con pasamontañas, para no ser reconocidos por sus enemigos y ser víctimas de represalias, en lugares y tiempos en que les resultan sorpresivos y consiguientemente, fatales.

publicidad

La respuesta para esta situación que nos ha llevado a ocupar el deshonroso PRIMER lugar en la tabla de países más violentos del mundo, (situación en que algunos analistas sostienen que es provocada y por lo tanto artificial) ha sido el intento de crear un nuevo impuesto, con la finalidad de recaudar hasta CIEN MILLONES POR AÑO, para invertirlos en SEGURIDAD, y de esa manera resolver el problema.

Desde luego, el proyecto planteado ha provocado la reacción de los afectados por el impuesto sugerido, porque mientras el gasto desmedido y el despilfarro en determinados sectores del gobierno continúe, cualquier impuesto será repulsivo a los contribuyentes. De todos es conocido que en otros países la gente acepta con menor grado de repulsa cualquier impuesto, cuando ve las inversiones de sus impuestos en obras de beneficio social y colectivo. Pero cuando lo único que se observa es gasto innecesario en lujos, viajes, banquetes, y demás gastos innecesarios, viene el rechazo y el disgusto.


En nuestro país es harto sospechoso el mal gasto que a diario ocurre cuando en instituciones como  la Asamblea Legislativa, (Que debería dar el ejemplo) se destacan viajes con exorbitantes viáticos, vehículos de excesivo e innecesario lujo, fortunas creadas de un año para otro sin sustentación  demostrable, etc. O como en la cartera de Salud, donde la falta de medicinas es permanente, los hospitales inoperantes por deterioro de los equipos médicos. O en Educación, donde muchas escuelas están ruinosas sin que los encargados solucionen el  problema por falta de recursos económicos.

De ahí que nos permitimos sugerir que se explicara ampliamente al país en qué, cuándo y cómo se invertirán esos CIEN MILLONES para evitar los malos pensamientos de los contribuyentes que en forma natural se resisten a colaborar, con tanto caso de mal manejo de los fondos del estado, invertidos en destinos diferentes a los que deberían. Se debe tener en cuenta que al divulgarse la forma y época en que se gastarán los fondos recaudados para determinado fin, los mismos afectados por esta desbordada delincuencia estaremos cambiando nuestra posición de rechazo, a una de colaboración, o por lo menos no opuesta a colaborar.

Desde luego que mientras la población perciba que ese caos empieza a ordenarse, el pensamiento será proclive a colaborar con  la autoridad  para el rescate de la confianza en sus agentes, lo cual redundara en mejorar el ambiente de seguridad en el país.

El Salvador  se encuentra en crisis, y para salir de ella se necesita que el pueblo recupere su confianza en quien gobierna. La seguridad de la nación no tiene color político. Gobierne quien gobierne, la seguridad es la salvaguarda del futuro de la nación.

Apretemos la tuerca contra la corrupción, y abriremos la llave del desarrollo.

 




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.