Cerrar [X]

Editorial & Opinion

25 millones que deben investigarse

Jaime Ulises Marinero/Periodista

Martes 9, Agosto 2016 - 12:00 am

OPINION

Todos los medios de comunicación salvadoreños y medios internacionales han tomado como noticia principal el supuesto hecho de que el gobierno del expresidente Mauricio Funes, haya entregado $25 millones a una de las pandillas, a efecto de participar en la tregua que permitió reducir los homicidios entre 2012 y 2014, pero que a la vez permitió que las pandillas se reorganizaran e incrementaran otros delitos como las extorsiones y las desapariciones.

Los periodistas, erróneamente aseguran que fue la jueza especializada de instrucción la que dio a conocer ese supuesto hecho, cuando en realidad ella solo retomó la acusación de la Fiscalía para argumentar su resolución durante la audiencia de imposición de medidas, en la que ordenó la medida de la detención para 25 supuestos líderes de la pandilla MS, encargados de financiar y administrar los bienes de dicho grupo terrorista.

Fue la Fiscalía la que en su acusación sostuvo que existen fuertes indicios de que el gobierno de Funes entregó esa cantidad a la MS, lo que por supuesto debe de probar objetivamente en las siguientes fases del proceso judicial. Según la acusación tiene escuchas telefónicas que prueban ese hecho, que inclusive habría provocado la purga interna en la pandilla, lo que le habría costado alrededor de 50 muertes ordenadas por Marvin Adaly Quintanilla Ramos, quien tenía carnet de pastor, era propietario de al menos 15 carros de lujo, ingresaba libremente a los penales y trabajaba en la alcaldía de Ilopango.

publicidad

El falso pastor, según la acusación fiscal, era el responsable de llevar las finanzas de la MS, tenía permiso para portar armas pese a que cumplió una condena de 13 años por varios delitos y durante varios meses trabajó con plaza en la alcaldía de Ilopango. El mismo alcalde de Ilopango Salvador Ruano ha aceptado que el líder pandilleril era empleado de la comuna por recomendación del general David Munguía Payes, uno de los principales impulsores de la tregua, algo que el mismo militar ha negado, en el sentido de que él no brindó ninguna recomendación a Quintanilla. Independientemente de si el general lo recomendó, lo cierto es que ese pandillero era empleado de una alcaldía cuestionada por su relación con los grupos pandilleriles.

La Fiscalía asegura haber desbaratado a los máximos líderes de la MS, entre los que se encuentran dueños de moteles, restaurantes, autolotes, buses, microbuses y otros, pero queda la sensación de que nuevamente la investigación se quedará hasta ahí, sin que se siga viendo hacia arriba. Si realmente se entregaron $25 millones, debe llegarse hasta el fondo y dar a conocer los nombres de las personas involucradas, a efecto de procesarlas. Si todo fue producto de escuchas telefónicas sin fundamento o de rumores sin comprobar, pues la Fiscalía sería tremendamente irresponsable. Por esto es bueno que el vicepresidente de la República Óscar Ortiz, haya dicho que probar o no la entrega de ese dinero es responsabilidad exclusiva de la Fiscalía. El reto ha sido lanzado y el Ministerio Público debe demostrarle a la justicia y a los salvadoreños que ha actuado con eficacia.


Es probable que lo de los $25 millones sea nada más que un rumor argumentado o, como dicen los especialistas en rumorología, un ruido informativo con fundamentos que parecen reales y vuelven obvio el rumor; sin embargo, probarlo es el principal reto y eso conlleva a seguir las investigaciones hasta sus últimas consecuencias. Caiga quien caiga.

El fiscal general Douglas Meléndez   se ha mostrado mediáticamente como alguien firme, honesto y voluntarioso, incluso siendo impopular al atrapar a policías porque supuestamente han formado grupos de exterminio o han actuado al margen de la ley. Pues los salvadoreños le tomamos la palabra y le pedimos que llegue hasta el final de esta investigación.

El fiscal general debe aclararnos muchas dudas sobre la supuesta entrega de los $25 millones, pues si se dio esa cantidad a una pandilla, seguramente se entregaron cantidades similares a los otros grupos terroristas. Además, cómo fue posible que uno de los principales líderes tuviera empleo en una alcaldía, permiso para entrar a su antojo a los penales y permisos legales de portación de armas. La Fiscalía tiene en sus manos una papa caliente… Y no la debe dejar enfriar ni caer.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.