Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Acuerdos oscuros

Jaime Ramírez Ortega / Consultor legal y de negocios

miércoles 25, julio 2018 - 12:00 am

No hay duda que el trabajo realizado durante nueve años por la Sala de lo Constitucional, que recientemente entregó funciones, ha dejado un estándar muy alto en la forma de administrar justicia, dado que algunas de las resoluciones emitidas sobre procesos de inconstitucionalidad, tuvieron un impacto enorme en materia política, social, económica, seguridad, transparencia, corrupción, enriquecimiento ilícito e información pública, entre otros.

En consecuencia, muchas de estas resoluciones incomodaron al poder económico y político, que por décadas ha concentrado y controlado el poder absoluto mediante la mercadocracia, es decir, el verdadero poder detrás de los partidos políticos; por ello, desde un inicio, el FMLN por medio de Mauricio Funes buscó algunas alternativas para atar las decisiones de la Sala de lo Constitucional, entre éstas la aprobación del Decreto 743, el cual, tras la presión de la sociedad civil, terminó derogado.

Por lo tanto, el poder absoluto no estaba preparado para una Sala de lo Constitucional que cambiara el entorno político sobre las candidaturas independientes, el voto cruzado, la inconstitucionalidad del manejo de los fondos imprevistos (partida secreta), donde la presidencia transfería dinero a discreción  de otras carteras de Estado a sus arcas; el voto por rostro, en la que se desbloquean las listas para legisladores y que se incluyan las fotografías de los candidatos en las papeletas de votación, así como las de los no partidarios.

publicidad

Del mismo modo, la Sala declaró ilegal el cobro de la Ley del Fondo de Atención a las Víctimas de Accidentes de Tránsito (Fonat); el impuesto a las llamadas telefónicas desde el exterior; el transfuguismo; el 13 % a la tarifa de energía eléctrica; declaró la inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía; del decreto de $900 millones en bonos; ordenó paso libre por el carril segregado del Sitramss; dejó sin efecto una reforma al fondo de pensiones; ley de impuesto a las operaciones financieras.

Con ello, la Sala de lo Constitucional provocó dolores de cabeza a los intereses de la derecha, izquierda y del poder económico que estaban acostumbrados a manejar la política y la justicia a su arbitrio, favoreciendo únicamente sus intereses y los de sus allegados.  De manera que la Asamblea Legislativa no desea repetir la historia, eligiendo a candidatos independientes y con criterio propio; por esa razón están dilatando el proceso de elección, pese a que tenían una convocatoria especial el domingo 15 de julio, aun así, decidieron aplazarla.


Y así sucesivamente han venido posponiendo la elección, por lo que surgen algunas interrogantes: ¿Qué les impide elegir? ¿Cuáles han sido los criterios utilizados, para tener una lista cerrada cada partido político? ¿Por qué siguen ignorando las calificaciones obtenidas por cada candidato en las etapas de evaluación?  ¿Qué les impide valorar los méritos académicos y publicaciones de cada candidato? ¿Por qué rechazan la objetividad en la elección? ¿Porqué continúan pujando por candidatos que carecen de solvencia moral para ser elegidos?

Creo que en la lista de 30 candidatos en manos de la Asamblea Legislativa, hay profesionales del derecho que se han esforzado a lo largo de los años para construir su carrera en la parte académica por medio de maestrías, especializaciones y doctorados, y luego trasladaron esos conocimientos a las diferentes aulas universitarias en El Salvador, enseñando por vocación a las nuevas generaciones de abogados, y en el campo de la investigación científica han dado aportes titánicos en las diferentes obras literarias publicadas.

Además de haber forjado una carrera judicial en algunos casos, y otros han ejercido el derecho en el ámbito privado, es decir, abogados con una formación académica y profesional brillante, dignos para ser elegidos como magistrados, pero lamentablemente tienen varios defectos para los electores; actúan por convicción y no por ideologías, no son títeres, tienen criterio propio, no son amanuenses,  y en una eventual elección emitirían resoluciones conforme a la justicia, la equidad y la recta razón, que son principios eternos.

Por esa razón no estarán en la lista de elegibles, de ahí la disyuntiva de los diputados que no saben si elegir por capacidad o por intereses partidarios, de los cuales se desprenden los acuerdos oscuros, dado que una mayoría muy grande de diputados que están eligiendo tienen procesos abiertos de investigación por enriquecimiento ilícito. Así que por decencia deberían de recusarse como lo hizo López Cardoza, y dejar el espacio para que los suplentes elijan.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.