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Editorial & Opinion

Anulación de amnistía: Paz o guerra

Dr. Mauricio E. Colorado / Abogado

lunes 24, julio 2017 - 12:00 am

Hace poco más de un año, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia declaró que la ley de amnistía decretada como elemento vital para la finalización de la guerra, adolecía del vicio de inconstitucionalidad, y la declaró inaplicable (la anuló), después de transcurridos mas de 25 años de vigencia.

La amnistía universal  es una institución legendaria a la que se acude en circunstancias especiales para dar fin a situaciones difíciles de superar, que de otra forma, impedirían la reconciliación de sectores sociales que se han visto confrontados dentro de un país, y dentro de tales irregularidades se impide la paz de los sectores implicados en el conflicto. Recientemente se puede citar como ejemplo la “paz” establecida en Colombia, que ha logrado dar por terminada la insurrección mas prolongada en sur América.

En nuestro país, la Sala Constitucional, con criterios eminentemente jurídicos, la anulo, y un año después, estamos viviendo los primeros resultados: juicios como el caso del Mozote, o del helicóptero derribado por la guerrilla y los asesinatos “piadosos” de asesores norteamericanos, que se dieron en el entorno de una guerra civil, que debido al tiempo transcurrido, no se puede conocer a cabalidad cómo en realidad ocurrieron los hechos.

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Teorías modernas como la de justicia restaurativa y otras, creadas artificialmente por entidades de izquierda para buscar el desarrollo de la venganza, han aportado este tipo de modalidades, queriendo modificar los términos universales de “justicia” y amnistía, para regresar al pasado, y con ello, continuar con la guerra, bajo otro concepto mas individualizado.

Sectores religiosos de dudosa imparcialidad, han aceptado indultar al coronel Benavides, como muestra de buena fe, pero a cambio de continuar con todos los demás procesos que se deberán iniciar para perseguir a los involucrados en la guerra.


Como el lector podrá imaginar, el supuesto de que de esa forma se otorgará justicia universal, es simplemente absurdo por varias razones, la principal, es que se convierte en imposible investigar –veinticinco años después- todos los sucesos en que se desarrolló la guerra civil de las postrimerías del siglo pasado. Queda en evidencia entonces, que lo que se buscaba era procesar y condenar al mando supremo del ejército salvadoreño, en apariencia, involucrado en los casos del Mozote, y el de los jesuitas, ya que el indulto para Benavides, no aplica para los demás señalados en dichos asuntos.

Por otro lado, y pese a que se ha mencionado a muchos de los actuales gobernantes en crímenes cometidos sobre personajes importantes de la sociedad civil salvadoreña, nadie ha iniciado ni interpuesto denuncias contra altos funcionarios de gobierno. Posiblemente porque conocen del fuero legal que les acoge, o por temor de que tales denuncias se vuelvan ineficaces y el denunciante quede señalado y acosado por todo un elemento de poder del órgano ejecutivo, que con los antecedentes de sus integrantes, no ofrecen ninguna garantía de seguridad.

En todo caso, regresando al tema, creemos que si la amnistía produjo sus frutos al conseguir un principio de paz, y si se consideró ilegal por la Sala Constitucional, debería considerarse la promulgación de una nueva amnistía, que borre para siempre, esa página negra de nuestra historia, y permita ver un futuro despejado para todo El Salvador. En lo personal creo que nada o muy poco gana nuestro país revolviendo un pasado de muerte destrucción y venganza, llámesele justicia restaurativa o de cualquier otra, porque la justicia es una y punto.

El tiempo de nuestros funcionarios vale mucho para estarlo perdiendo en casos que al final no pueden revertir lo que ha pasado, y no pueden mas que satisfacer el ego de quienes por su naturaleza vinculada a ideologías pasadas de moda, no pueden superar las condiciones impuestas por pensadores del pasado, que sueñan con imperios donde la realidad discrepa en mucho de la teoría. Veinticinco años es suficiente para olvidar.




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