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Compatriota brilla en la ópera de Nueva York

Carmen Lemus

jueves 27, julio 2017 - 12:00 am

Grandes proezas ha cosechado el joven tenor Mario Arévalo, oriundo de San Vicente, quien gracias a su talento y esfuerzo ha conseguido ser miembro de la prestigiosa New York City Opera, además de ganar premios internacionales y compartir escenario con grandes estrellas.

Nada menos el mes pasado ganó el primer lugar en el certamen de canto lírico “Mario Lanza” que se realizó en Estados Unidos -donde actualmente reside- en el que midió fuerzas contra 14 tenores de diferentes estados.

Y un poco atrás, en febrero de este año, estuvo en Miami y Orlando con Andrea Bocelli en su gira mundial, donde se desempeñó como su corista.

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A los 14 años su madre se lo llevó al “país de las barras y las estrellas”, una época que recuerda fue muy difícil por el proceso de adaptación: “En ese tiempo yo era un poco rebelde y la música es la que me apartó de pensamientos malos”, relató Arévalo.

Confesó que en un principio su sueño no era ser cantante de ópera, sino ser cardiólogo. “Yo no sabía que cantaba, pero mi maestra en la High school en Nueva York le gustó como cantaba. Ella me puso a leer partitura, tocar el piano y así empecé a cultivarme”.


Este fue el punto de partida de una impecable carrera que tuvo su debut internacional en la ópera de Italia y Canadá interpretando el papel de Hassan / Guardiano en el estreno mundial de la obra “Jago”, de Carlo Pedini, en 2009, con el International Opera Theatre, una pieza que es la secuela de “Otelo” de Giuseppe Verdi.

Según el tenor esto implicó un gran reto: “Normalmente el cantante de ópera canta música tradicional, una ópera que ya ha sido interpretada desde años, pero esta ópera era nueva, yo era el primer intérprete de la ópera y eran dos papeles los que tuve que interpretar”.

A pesar de su próspera trayectoria en el extranjero, hacer un concierto o musical grande en El Salvador es su anhelo: “Quiero hacer un concierto de compositores de música clásica salvadoreña, nadie sabe, pero sí hay. De hecho, conocí al nieto de Napoleón Rodríguez un vicentino, compositor de “Lágrimas de amor” una canción que desde pequeño la escuchaba sin saber nada de la música. Esta pieza sería perfecta para mi concierto recital. Para mí fue un honor conocerlo. Fue como cuando conocí a la nieta de (Giacomo) Puccini”, contó Arévalo.

Su historia es tan motivadora que ha sido incluida en el libro “El País que viene con jóvenes en el exterior”, manuscrito editado por Diego Echegoyén y coescrito por 60 jóvenes con historias exitosas que viven fuera de las fronteras salvadoreñas.

El 6 de agosto cantará en la celebración del “Día del salvadoreño en el exterior”, el evento más grande de compatriotas que reúne a unas 20 mil personas en Long Island, Nueva York.




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