Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Concentrarse en lo que realmente importa

Roberto Cañas López / Académico, firmante de los Acuerdos de Paz

miércoles 2, mayo 2018 - 12:00 am

Cuando hay campaña electoral en prometer no hay engaño, la oferta que hacen los que aspiran a la silla presidencial es diversa. Los candidatos pertenecen en la actualidad a partidos atrapalotodo que prometen casi cualquier cosa, siempre que lo ofrecido gane votos.

Un político es serio cuando en su campaña propone, medidas de política económica para explicar cómo va a enfrentar la deuda pública que en 2017alcanzó, si se le suman las obligaciones previsionales, el 71 % del PIB.

Da confianza un aspirante a la presidencia que promete trabajar por conseguir un pacto fiscal, con propuestas que garanticen transparencia, se compromete a mejorar en la forma que se manejará el gasto y los ingresos públicos y expone cómo trabajará con su gabinete económico un manejo sostenible y estratégico de la deuda pública.

publicidad

Se puede empezar, a tomar en cuenta, a un candidato a la presidencia, cuando al oírlo hablar en una entrevista, se nota que tiene claridad acerca de cómo sacar al país de la trampa de bajo crecimiento, si propone una vía para la transformación estructural de la economía, centrando las políticas públicas en el conjunto de productos de exportación que presentan mayores ventajas comparativas.

Si, se necesitan 60 mil empleos al año, y uno puede apreciar que un candidato no está jugando, si le explica al electorado lo que va hacer para  incentivar el empleo. Los votantes deben conocer cuáles son los programas que cada candidato propone ejecutar para promover de manera integral la inserción de los jóvenes en el mundo del trabajo.


Cuando en las encuestas se les pregunta a las personas ¿cuál es el principal problema que enfrenta actualmente El Salvador? mayoritariamente contestan que es la violencia, delincuencia, la inseguridad. Es del caso entonces que escuchemos a los candidatos que proponen para construir paz social, seguridad ciudadana.

Es indispensable que los aspirantes a la presidencia den a conocer cuáles serán las estrategias y saber cuáles serán los planes, programas y proyectos que ofrecen para lograr resultados positivos que vayan más allá del enfoque de  represión del delito. Todo esto tiene sentido porque al final lo que se espera es: que un presidente llegue a solucionar problemas nacionales.

Las políticas públicas son la forma eficaz de diseñar de manera integral las soluciones a los temas de interés colectivo. En las políticas públicas que propongan los candidatos deberá aparecer lo que harán o dejaran de hacer, para que las personas tengan vivienda adecuada, trabajo decente y sus necesidades básicas cubiertas. Llegó el momento de incluir más inteligencia y racionalidad en la campaña electoral presidencial. Los retos siguen siendo grandes hoy día, los problemas económicos y sociales deben superarse.

Los partidos políticos tradicionales son cada vez menos los instrumentos de intermediación entre la sociedad y el poder político, ya no representan ni defienden los intereses específicos de sectores sociales. Los partidos políticos se han alejado de los ciudadanos, están más preocupados por ganar elecciones.

En la volátil situación política que vive el país, no es extraña la presencia de movimientos atrapalotodo, son agrupamientos cuyo éxito reside en el carácter carismático de un líder. Que buscan ganar simpatizantes a costa de transmitir generalidades carentes de contenido político.

Aspiran a ser un partido de amplia base social y para ello optan deliberadamente por una identidad política vaga, con posiciones generales,  aplazando todo lo posible la concreción programática para que casi cualquier ciudadano pueda sentirse más o menos cómodo dando su firma.

A ciencia cierta, es algo que realmente nadie sabe que es, una cuestión ambigua, contradictoria, que no tiene carta de principios, plataforma programática, ni miembros de dirección explícitamente anunciados, sin ideología. Su única prioridad es ganar la elección, y nada pierde recibiendo todo lo que le llega sea originario de la izquierda o la derecha. Es nano-política.

Sus propuestas son formuladas de tal manera que prácticamente cualquiera las puede suscribir. Es un fenómeno que atrae a una población frustrada por la corrupción y el mal desempeño de los partidos mayoritarios, que hoy tienen miles de sus votantes que les han dado la espalda y se han vuelto irrecuperables.

Todo parece indicar que en las próximas elecciones puede pasar que nuevamente que muchos ciudadanos o se abstienen, anulan el voto, hacen voto de castigo o se refugiarán en partidos atrapalotodo.

Duro el futuro que nos espera si no salimos de la apatía y la indiferencia que atrapa a muchos.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN

La prevención social de la delincuencia es cara

La prevención eficaz es el factor esencial para la reducción de la delincuencia y de la insegurida...

MÁS INFORMACIÓN
Participar en política no es solo ir a votar

La participación de los ciudadanos en política, además de votar, es fiscalizar la gestión de lo...

MÁS INFORMACIÓN
Acontecimientos de abril

El objetivo de las primarias abiertas es realmente democratizar a los partidos, propiciar la partici...

MÁS INFORMACIÓN


Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.