Cerrar [X]

Editorial & Opinion

De Humanitaria a Preventiva

Juan José Monsant Aristimuño / Exembajador venezolano en El Salvador

sábado 26, agosto 2017 - 12:00 am

La primera intervención de los cascos azules, las Fuerzas de Paz, que actúan por mandato exclusivo del Consejo de Seguridad fue en 1947, en Grecia. Desde entonces sus operaciones para garantizar la paz y proteger los Derechos Humanos, sin tomar parte en lo interno, se fueron haciendo presente en los conflictos Egipto-Israel, Corea, Medio Oriente, Líbano, Chipre, Ruanda Yugoslavia, Haití, y una docena más de situaciones de peligrosidad; y siempre “por razones humanitarias”, como las conceptúa las Naciones Unidas.

La doctrina política-militar sobre el uso de fuerzas multinacionales ha variado considerablemente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, no solo por el derrumbe del sistema económico político implantado por la Unión Soviética, sino por la irrupción de nuevos actores internacionales, situaciones geográficas, económicas, climáticas y geoestratégicas que han colocado en peligro la paz mundial; de allí que las “razones humanitarias” esgrimidas hasta ahora, no son suficientes para explicar la necesaria presencia de fuerzas multinacionales preventivas de contención y neutralización. A ello debemos agregar la ausencia de controles que ha puesto en entredicho el comportamiento de los cascos azules, con la población llamados a proteger; así como su tardía presencia, como en el caso de Ruanda, que ha evidenciado intereses o  desinterés de alguno de los miembros del Consejo de Seguridad, lo que ha permitido la comisión de crímenes de lesa humanidad de una de las partes sobre la otra.

El terrorismo, el narcotráfico, el trafico de armas, de personas, de órganos humanos, la corrupción, la limpieza étnica o religiosa son hechos que han trascendido a la Carta de las Naciones Unidas, y se han convertido en verdaderas amenazas a la paz y estabilidad de las naciones democráticas, tal como las conocemos hasta el presente. Trasciende al Choque de Civilizaciones anunciado por Samuel Huntington a la caída del comunismo soviético y Europa Oriental. Por lo que se ha venido generando con timidez, una nueva doctrina del uso de fuerzas multinacionales acorde con la realidad, diferente a las “razones humanitarias” utilizadas por la ONU; incluso en el mismo seno del Organismo se ha venido gestando una ampliación de las  acciones de los cascos azules, aunque reducidas a informes internos (Brahimi Report, Captstone Doctrine, Peace Support Operations de la OTAN, Doctrina para la Acción conjunta de las Fuerzas Armadas de España, Peace Operations de la Armada Sueca, y una buena cantidad de académicos expertos en el tema que incluye argentinos, mexicanos, y chilenos como Uldaricio Figueroa Pla).

publicidad

Situaciones de alta peligrosidad que se han presentado en los albores del sigloXXI, sobrepasaron las predicciones de Francis Fukuyama en El Fin de la Historia y el Último Hombre. En todo caso, la llamada civilización occidental (impregnada de los valores greco-judeocristianos) siempre evolucionada hacia la libertad individual, la democracia como sistema de convivencia societario, la pluralidad, la igualdad de la especie humana, la tolerancia y el respeto al orden natural de las cosas (naturaleza-clima), se encuentra amenazada por enemigos internos y externos.

La irrupción del Califato Islámico, con sus crímenes y destrucciones atroces, sobrepasa cualquier prevención convencional de contención y neutralización militar. Igual sucede con el narcotráfico y sus fortunas incontables, capacidad de destrucción y corrupción, ha colocado en entredicho la estabilidad de las naciones democráticas.


Venezuela es un caso patético, inédito hasta el presente. Catalogado como Estado Forajido, es literalmente un Narcoestado, su gobierno no solo protege o colabora con el terrorismo internacional, sino que el Estado se trasformó, por decisión y acción de su gobierno, en una organización para delinquir que amenaza seriamente la seguridad y la estabilidad regional, luego de destruir el ordenamiento legal interno y someter su población a la esclavitud. En tal circunstancia, se impone no una intervención por “razones humanitarias” de los cascos azules, sino la acción inmediata de una fuerza multinacional de prevención (en la que la OTAN debe estar presente), en razón de la seguridad internacional y la supervivencia de su población.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.