Cerrar [X]

Editorial & Opinion

De la mano blanca a la mano negra

Martes 28, Julio 2015 - 12:00 am

En mis días de juventud universitaria  circuló el rumor de que había surgido una organización clandestina denominada “La mano blanca”, de tendencia ideológica ignorada, puesto que decían se encargaría de exigir dinero a personas de cierta solvencia económica y, a la vez, atentaría contra malos políticos y eliminaría asesinos reconocidos por su trayectoria delictiva. Han transcurrido muchas canículas y, a estas alturas, de aquel rumor  no queda ni una gota, pues nunca se tuvo certeza  de su existencia, ni de su accionar.

Lo único que recuerdo fue una broma “pesada” que unos estudiantes le hicimos al propietario de un almacén capitalino, inventada al calor del ron nicaragüense que estábamos saboreando en casa de uno de los compañeros. Alguien dijo que tenía unos guantes de hule y otro señaló la tenencia de pintura blanca, que utilizaría en las paredes de su vivienda, la cual cargaba precisamente en su carro.

Dos se encargaron del “mandado”. Uno colocándose el guante y otro llevando un poco de pintura ya diluida en aguarrás. Los demás hacíamos “barra” para prevenir que no nos sorprendieran los “serenos”, aquellos bravos vigilantes privados que cuidaban por las noches a nuestra ciudad capital, allá por los años sesenta del siglo XX.

publicidad

Llegamos al sitio y el del guante, ni tardo ni perezoso, lo untó con pintura y presto como un rayo estampó la fatídica “mano blanca” en la vitrina principal (los negocios no usaban cortinas metálicas). Nos retiramos rápido, riéndonos de la “gracejada” cometida.

Al día siguiente pasamos a  ver los “efectos”  y vimos al dueño bien afligido, pero rojo de ira, quien señalaba a varios policías aquella señal de “advertencia”, mientras algunas  gentes le aconsejaban “tener mucho cuidado”. Debo confesar que pocos días después, mi madre fue a disculparme con ese comerciante, pues siendo un “pecado múltiple” no iba a cargar yo solo con la culpa.


Narro lo anterior porque, en lo personal, me parece una falta de seriedad y de consideración a la inteligencia ciudadana, las declaraciones repetitivas que hacen dirigentes del FMLN durante cualquier oportunidad que se les presenta, después de aquella “multitudinaria” concentración de unas mil 500 personas, a las que obsequiaron con desayunos polleros en los alrededores del Parque Infantil, hoy arruinado severamente por el proyecto del Sitramss.

Es decepcionante que desde esa ocasión, políticos izquierdistas que consideraba muy formales al hablar en público, incluso los observé siempre respetuosos para expresarse, pero que hoy, “picados” por algo o alguien, insisten que hay “intentos golpistas” en el país, acusando a redes sociales y, por último, a una organización que llaman “La mano negra”, la cual es auspiciada por políticos de ARENA, empresarios de ANEP y otras entidades, que promueven esos “intentos golpistas” para tumbar el actual gobierno. Lo primero que hago al escucharlos, es formularme varias preguntas como ejemplos: ¿Por qué no hay denuncia del Presidente de la República? ¿Por  qué no lo dice el Ministro de Seguridad? ¿Por qué calla el Director General de la Policía Nacional Civil? ¿Y el rol del OIE dónde queda?, ¿Por qué no muestran pruebas? etcétera.

La inconsistencia de tales señalamientos evidencia que son infundados, pero que encierran amenazas perversas de dividir la sociedad, coartar la libre expresión, dañar la institucionalidad y alejar más las inversiones. Hemos construido una incipiente democracia, aunque falta mucho por recorrer. Dar “un golpe de Estado” sería retroceder al pasado tenebroso. Por favor, tengamos prudencia para emitir declaraciones oscuras y dejemos los “chambres” para el gasto cotidiano de doña Rufina, la mesonera del barrio…




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.