Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Difícil coyuntura socioeconómica

Armando Rivera Bolaños / Abogado y Notario

Miércoles 18, Enero 2017 - 12:00 am

Con mucha preocupación, pero con esperanza, damos inicio a este año, con la plena confianza que se puedan superar en beneficio de la sociedad las actuales situaciones que atraviesa el país, que por momentos parecieran introducirnos a un laberinto sin salida, como en  aquellos aciagos años de la guerra fratricida. Asimismo, mantenemos inalterable nuestra confianza, como profesionales del Derecho, que en la solución de esta coyuntura socioeconómica, finalmente predominará la institucionalidad del Estado que no solo venga a corregir el florecimiento atroz de la delincuencia en sus diversas modalidades previstas y sentenciadas por la ley penal, sino también a disminuir, en todo lo posible, los escandalosos casos de corruptela, mismos que han motivado a diversos sectores a expresar pleno apoyo tanto a la Corte Suprema de Justicia, como a la Fiscalía General de la Republica, que en los últimos meses han demostrado su firmeza y decisión, con base en la Constitución de la República y en el ordenamiento jurídico vigente en nuestro país.

Manifestamos lo anterior porque, muy a menudo, casi en forma cotidiana, surgen en el escenario político algunos funcionarios y personas del entorno partidario, ofreciendo declaraciones que nos parecen tendenciosas o como si buscaran dar la impresión que el Estado de Derecho salvadoreño es débil, falto de equidad e impotente ante ciertos casos muy específicos, en especial, cuando esos mismos funcionarios impulsan decretos o actividades que a plena luz denotan su ánimo de hacer prevalecer sus intereses partidarios egoístas, violentando el respeto a la ley  como ha sucedido con la aprobación de un salario mínimo sin la participación legal del sector empleador y que en estos momentos ha excedido la desconfianza del empresariado privado, a tal punto que el monstruo del desempleo comienza a mostrar sus siniestras fauces que solo afectará a las clases trabajadoras. Esto nos lleva a pedir un alto pronto y efectivo a esas políticas erráticas y que retornemos al diálogo sincero, pues ningún país puede vivir estable, mucho menos alcanzar siquiera un grado mínimo de desarrollo o crecimiento económico, cuando los intereses partidarios nos hacen sentir como si estuviéramos metidos en una hamaca sacudida de un lado para otro por motivaciones mezquinas y antipatrióticas. Y lo digo sin ningún señalamiento particular.

Hago especial énfasis  a la loable actividad de la Fiscalía General de la República, que en los últimos meses ha demostrado una labor encomiable que, incluso, ha sido merecedora de respeto nacional e internacional. De igual manera, debemos hacer mención de la importante función que ha demostrado la honorable Corte Suprema de Justicia, especialmente la Sala de lo Constitucional, pues a ambas instituciones les solicitamos incluso su intervención de oficio, cuando esos sectores a los que aludo, aprueban acciones o desembocan en manifestaciones que ponen en el filo de la navaja la estabilidad social, la tranquilidad ciudadana  y el respeto al ordenamiento legal, aunque disfracen sus aviesas intenciones con sofismas bien elaborados de que hacen uso de la libertad de expresión pero, que en la realidad, tampoco se cumple como en el caso de un grupo de agentes policiales que por reclamar ciertas prestaciones justas fueron suspendidos de sus cargos, pasando a engrosar las  filas de personas desempleadas, que el propio titular del ramo de Economía ha aceptado públicamente ya cuentan con cantidades elevadas. Y eso solo es el inicio de un cuento que parece abarcará muchas actividades laborales, pues por ese vaivén de intereses politiqueros ya se anuncia que muchas empresas levantarán sus tiendas del suelo patrio para llevarlas a naciones donde se les ofrezca la seguridad jurídica que todo empleador necesita para desarrollar sus actividades benéficas.

publicidad

Finalmente, dirigimos nuestras palabras al presidente Salvador Sánchez Cerén, para que interponga sus buenos oficios en esta grave coyuntura socioeconómica, que comienza a sentirse con fuerza en el ánimo de la sociedad. Y le hacemos esta petición porque una de sus obligaciones constitucionales es buscar y mantener la armonía social de la nación. Y es esa armonía social la que comienza a resquebrajarse, mientras el mecer de la hamaca ideologizada nos mantiene angustiados, ante la perspectiva de un porvenir oscuro que puede sobrevenirle a nuestro amado país en muy corto plazo.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.

Simple Share Buttons