Cerrar [X]

Editorial

El imparable éxodo por la violencia

Otros

Jueves 22, Septiembre 2016 - 12:00 am

EDITORIAL

En el municipio de Caluco, Sonsonate, se ha asentado el primer campo de refugiados de la violencia delincuencial y el acoso de las pandillas que sufre la población salvadoreña.

En una cancha deportiva, unas 15 familias se han asentado ahí, luego de verse obligadas a abandonar sus casas en medio de un clima de violencia y criminalidad, dejando sus comunidades convertidas en pueblos fantasmas.

Ya hace unos meses vimos a varias familias de Soyapango que se fueron a refugiar al parque de Madre Selva, en Santa Elena, Antiguo Cuscatlán y desde entonces este grave síntoma de la violencia, no ha parado de aparecer por todo el país.

publicidad

En Panchimalco y San Rafael Cedros también se reportan casos similares en estos días. Pero ha ocurrido en incontables comunidades del área metropolitana de San Salvador.

Si las autoridades no aceleran el control de territorios y la captura de delincuentes que hostigan a la población civil, El Salvador entero se verá lleno de campos de refugiados y los pandilleros se convertirán en una especie de señores de la guerra, al estilo africano, donde ni el Estado puede ejercer autoridad.

Lo que está sucediendo es muy preocupante y no se había visto desde tiempos del conflicto armado. No puede seguirse tolerando.

 




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.

Simple Share Buttons