Cerrar [X]

Editorial & Opinion

El migrante no tiene madera de mártir

Sherman Calvo / Publicista

viernes 12, enero 2018 - 12:00 am

Problemas económicos, conflictos políticos y la violencia son algunos de los motivos que llevan a muchas personas a abandonar su hogar. Un alto porcentaje de latinoamericanos quiere emigrar, según el Barómetro de las Américas de LAPOP, que realizó encuestas en 22 países de la región.

Haití es el caso más extremo: seis de cada diez consultados por el estudio manifiestan deseos de irse. Muy cerca está Jamaica, donde la intención de emigrar alcanza al 58 % de las personas. Seis de los diez países con mayor proporción de potenciales migrantes pertenecen a la región de Centroamérica y el Caribe. Además de Haití y Jamaica, con un porcentaje superior al 30 %, que sin duda ha crecido en los últimos dos años: El Salvador, Honduras, República Dominicana y Nicaragua.

La pregunta inmediata que surge es ¿por qué los gobiernos de esos países buscan establecer un TPS con Estados Unidos y no con Cuba?, y luego maltratan las relaciones con Estados Unidos con conductas y consignas ofensivas como la de quemar su bandera, culpar al “imperialismo yankee”, decirles “yankee go home”… y cuando se CANCELA el TPS, salen corriendo a decirnos que “gracias a las gestiones del Gobierno se logró una prórroga de 18 meses para los 200mil salvadoreños afectados”.

publicidad

Las mentiras dan flores, pero jamás darán frutos: El TPS con El Salvador fue CANCELADO. La vigencia que le queda no es ninguna prórroga si no parte inherente a la CANCELACIÓN. Pero volviendo al tema del migrante, buscar culpables no va detener el goteo imparable de ciudadanos que escapan de la pobreza material y la falta de futuro, para cruzar desiertos y muros rumbo a los Estados Unidos en busca del “sueño americano”.

El debate nacional debería ser otro. Un gobierno responsable y coherente se preguntaría qué está fallando. Igualar a los emigrados salvadoreños, hondureños, haitianos o venezolanos con la migración cubana sería reconocer de facto el fracaso del modelo económico y social que impulsan. En La Carpeta de Ivan García leí un interesante artículo que decía: “…La gente emigra hacia otros países para vivir con dignidad”. Decía también el artículo: “Charlé con decenas de compatriotas varados en Costa Rica. Ni uno solo era perseguido del gobierno. Pero de manera franca te cuentan que ya están cansados.


De todo, del añejo e ineficiente gobierno, y a pesar de tener garantizada salud y educación pública altamente ideologizada, no soportan sus vidas grises, el control social, la libreta de racionamiento. La mayoría de los migrantes quieren ser libres, ser ellos. No un instrumento de nadie”. El migrante no tiene madera de mártir, entonces, preguntémonos: ¿Por qué emigran los cubanos? Es comprensible la difícil situación económica y social de los haitianos. La pobreza que obliga a los dominicanos a arriesgar sus vidas para alcanzar las costas de Puerto Rico.

La inseguridad, falta de oportunidades y miseria que motiva a centroamericanos y mexicanos a cruzar la frontera con Estados Unidos. Pero no entiendo a los cubanos, existen algunas preguntas que merecen mejor respuesta. ¿Por qué emigran los cubanos de un país con pleno empleo? Las cifras oficiales de desempleo son ínfimas. Todo el mundo tiene su vejez asegurada. El Estado socialista garantiza la vivienda. ¿Por qué emigran los cubanos en una balsa hechiza de un país donde sus hijos tienen garantizada la enseñanza gratuita? ¿Por qué emigran los cubanos de un país donde la asistencia médica es gratuita y los sistemas hospitalarios están disponibles para todos los ciudadanos?

Uno podría hacer docenas más de preguntas semejantes, todas ellas, consecuentes con los logros económicos, sociales y políticos que han alcanzado los cubanos, según proclama el castrismo. ¿Por qué rechazan los cubanos ese presente y arriesgan su vida por un incierto futuro? ¿Será acaso porque viven una pesadilla que no acabamos de comprender en toda su profundidad?




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.