Cerrar [X]

Editorial & Opinion

El renacer de la iglesia

Roberto Meza / Colaborador

viernes 17, noviembre 2017 - 12:00 am

Contrario a lo que agnósticos y ateos pronosticaban en la era postmoderna la religión no está muerta, ni ha pasado al desván de las cosas inservibles, vive y crece en el centro de la modernidad.

Acaso no hay manera de saber con exactitud si el fervor de los fieles ha aumentado o disminuido. Pero nadie niega la presencia que ocupa el tema religioso en la vida contemporánea probablemente tanto o más que en el Siglo XX, cuando las luchas a favor del laicismo eran preocupación en gran número de países.

Las divisiones y conflictos que viven las sociedades musulmanas no han contribuido a atenuar la influencia de la religión en la vida de los pueblos, sino a exacerbarla. Si bien esto ocurre en el Islam, no se puede decir que la convivencia entre Iglesias y sectas cristianas sea siempre pacífica. En Irlanda la convivencia entre los protestantes que constituyen mayoría y la minoría católica ahora en Paz, dejó muertos y heridos en gran cantidad y tal antagonismo religioso fue muy similar al de las facciones islámicas.

publicidad

El Catolicismo también ha vivido grandes conflictos entre los tradicionalistas y los progresistas practicantes de la Teología de la Liberación, pugna que parece haberse resuelto con el acorralamiento de tal tendencia. Ahora el problema más agudo con el cual luchan para eliminar, es la llamada pedofilia, una práctica lamentablemente constante que aún no se ha logrado erradicar.

Sin embargo, pese a estas graves dificultades, se diría que la militancia y la energía de los católicos, nunca ha estado más activa en sus campañas. El poder político y social que en la mayor parte de los países latinoamericanos ejerce la Iglesia Católica sigue incólume y a ello se debe que en materia de género y liberación de la mujer, los avances permanecen bajo control. La Iglesia controla todavía los accesos a la píldora del día siguiente y al aborto. La prohibición es efectiva para las mujeres pobres, pues desde la clase media para arriba prácticamente fácil resuelven su problema y se limpian la conciencia.


Cosa parecida puede encontrarse en las Iglesias protestantes. Ellas, con apoyo a veces de los católicos, toman la iniciativa para que la enseñanza escolar se ajuste a los postulados de la Biblia y quede abolida la Teoría de Darwin sobre las especies y la evolución en ciertos estados norteamericanos donde la influencia religiosa es grande en el campo político.

Asimismo la ofensiva misionera protestante logra en regiones del tercer mundo resultados importantes, desplazando en lugares apartados y de extrema pobreza al catolicismo, que por falta de Sacerdotes cede terreno a las impetuosas Iglesias protestantes. Las que aprovechan la sencillez de las mujeres por su prohibición del alcohol, contribuyendo así a la estabilidad de las familias, pues mantiene a los maridos lejos de cantinas y burdeles.

El caso de Rusia y los anteriormente llamados países satélites es muy ilustrativo. Al desplomarse el comunismo después de 70 años de persecución a la Iglesia Católica-Ortodoxa, ésta no desapareció, sino que ahora renace y ocupa de nuevo un lugar prominente en la vida social. Esto nos indica que nunca desapareció, solo se mantuvo adormecida y oculta para resistir el asedio y su renacer es impresionante.

El gobierno de Putin ha comenzado a devolver las Grandes Catedrales, las Iglesias y sus propiedades religiosas que fueron confiscadas por los bolcheviques. Se calcula que el número de fieles ortodoxos desde la caída del comunismo, se ha triplicado en toda Rusia. La religión, es claro, no da señales de eclipsar. ¡Todo indica que tiene vida para rato!




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.