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Editorial & Opinion

En el día del trabajo

Rafael Domínguez / Periodista

miércoles 2, mayo 2018 - 12:00 am

Trabajar es la lucha del ser humano contra sus necesidades; trabajar es producir, es generar, es buscar usar las capacidades para crear; trabajar dignifica, levanta una parte de las expectativas de vida; trabajar es lo mejor que puede hacer cualquier persona para su tiempo de vida.

En experiencia propia trabajar logró enseñarme disciplina, formo carácter, determinó futuro y me garantizó acceso a lo demás, siempre en una espiral infinita hacia arriba saltando de una oportunidad a otra.

Desde los 11 años que conocí el trabajo con responsabilidad y la recompensa por ese esfuerzo no dejé de ocuparme, unas veces por salario otras en perspectiva de ser autónomo y otras solamente por aprender; así pase por cargador de sillas de alquiler, lava carros, ayudante de panadería, ayudante de mecánico, hasta llegar a los trabajos formales y de planilla.

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Trabajar es una acción inevitable pero al mismo tiempo liberadora, nos provee todo tipo de emociones, sobre todo, nos levanta el autoestima, de ahí que el país sin empleo es como una casa sin personas; por alguna razón por muy bien construida que esté y en perfecto estado, con los días parecerá que muere; así, el ser humano y la sociedad ociosa sin trabajo muere lentamente y ese estado promueve el vicio, la maldad, la delincuencia y los pensamientos negativos echan raíz, es importante el trabajo.

Los salvadoreños debemos reflexionar no solo en los derechos laborales y limitar los abusos, porque también existen y son reales, pero en este momento es más valioso el tener aunque fuera pequeños trabajos y aprendizaje de oficios, es necesario levantar al pueblo nuevamente en aquello que un día fue nuestra mejor tarjeta de presentación: trabajar con entusiasmo, trabajar con calidad y trabajar con amor. Necesitamos 80 mil nuevos empleos cada año, necesitamos darle qué hacer y qué aprender a 70 mil estudiantes bachilleres que necesitan comenzar a ganar y ayudar a sostener sus hogares; cada fin de año es difícil celebrar el día del trabajo, sin trabajo.


El trabajo se vuelve un tema de primer orden tanto como la seguridad, que va amarrado como gemelo, porque sin violencia y sin delincuencia sería más fácil el crear empleo, pero los territorios controlados limitan el comercio y limitan el crecimiento, por ende menos trabajo para los jóvenes, pero el problema se agrava porque ahora ya no solo es para los jóvenes la falta de empleo porque hay miles de adultos entre 35 y 50 años que no tienen tampoco movilidad para sus trabajos actuales, mucho menos para uno diferente, lo que agrava el peso sobre la necesidad del empleo.

El gobierno que genera empleo tampoco es solución porque al final terminan las empresas públicas saqueadas de una forma u otra por la corrupción y los empleos se vuelven escasos y limitados a la filiación partidaria; tampoco se puede el estado benefactor sostener en una sociedad que produce poco empleo privado, la historia ya lo ha demostrado a saciedad, por eso lo que en este momento el país debe asumir es un verdadero pacto por el empleo un firme y decidido apoyo a cambiar, modificar, agregar todo lo que nuestros cuerpos de ley e institucionalidad requiera para generar inversión y empleo, motivar al emprendedor, facilitar los trámites, la legalización, flexibilidad laboral, flexibilidad impositiva y todo lo que pueda en corto plazo favorecer ese crecimiento de empleo y generación de nueva empresa, nueva producción e inventiva nacional para el desarrollo, en lo agrícola de igual manera abrir espacios y formas de hacer las cosas para usar la tierra ociosa, potenciar el trabajo y aprendizaje, motivar el cooperativismo, los asocio publico privados no solo en grandes infraestructuras sino en las pequeñas que modificarían la vida rural, igualmente aplicar la reingeniería territorial terminar de llevar agua y luz a cada rincón hacer que cada ciudadano se vea como un trabajador, como un empresario, como un inversionista, abrir la discusión para crear empresas públicas en las que los ciudadanos puedan invertir y ser accionistas, es momento de aumentar el horizonte en lo que respecta a cómo generar empleo.

El empleo es la solución a la mayoría de problemas, con empleo hay dignidad, hay esperanza, hay dinero para comer, vestir, para medicina, para la diversión; del empleo depende el consumo y del consumo el crecimiento, y así el pago de impuestos crece para complementar lo que llamamos desarrollo social; cualquier cosa que emprendamos sin empleo y dignidad para el trabajador será difícil, no lo olvidemos y sigamos adelante construyendo una nación sobre los hombros de hombres y mujeres que trabajan de sol a sol por sus familias, sin descanso y sin duda, con fe en el camino, Dios bendiga al salvadoreño trabajador en su día.




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