Cerrar [X]

Editorial & Opinion

¡Hipócritas!

Carlos Alvarenga Arias / Abogado y MAE

jueves 19, julio 2018 - 12:00 am

Creo que este título ya lo había utilizado en otro artículo. ¡Ummm! Bueno, no importa, es que la verdad se mantiene vigente: los gobernantes de izquierda son unos hipócritas.

Ya se ha dicho eso de la doble moral hasta la saciedad, pero no hay término más preciso y exacto para describir a los gobernantes zurdos que esa palabra tan atinada: ¡hipócritas! Es lindo el español. Rico en recursos.

La sangre derramada en Nicaragua, los presos políticos deslegitimados, perseguidos y encarcelados en Venezuela; el actuar delincuencial de Rafael Correa, perseguido internacionalmente por haber ideado el secuestro de un rival; la corrupción del FMLN; el despilfarro degenerado de los bienes públicos por los chavistas, todo, es una mezcla “asquienta” y detestable. Pero eso son.

publicidad

Pero el apoyo que el presidente salvadoreño le ha dado a Daniel Ortega, eso rebalsa y es sencillamente vomitivo.

Lo que sucede en Nicaragua, es espeluznante. Lo que está pasando allí es lo que hacían los militares latinoamericanos en los 60 y 70. Eso es retroceder muchas décadas a eras oscuras de nuestra historia hermana, similar, regional. Es tremebundo.


Ahora bien, acá en eso de la izquierda latinoamericana hay un componente fascista que yo, al menos, nunca escuché que se practicara en la Latinoamérica de los tiempos oscuros y es la utilización de las hordas afines al régimen, como una especie de tropas informales, para producir pánico, terror y perseguir a los opositores. Las famosas camisas pardas y también las camisas negras, eran agrupaciones de los fascistas y los nazis, que llegaban armados de palos y garrotes para desarticular cualquier manifestación, dejando golpeados, malheridos y algunos muertos. No importaba incluso si eran manifestaciones pacíficas. Si existían los escuadrones de la muerte (con minúsculas por favor), pero eran cuerpos paramilitares, pero también Ortega los tiene.

Esto es diferente, es la organización popular manipulada para hacer daño a la oposición, esparciendo el odio como veneno en la gente, organizándola y lanzándola a las calles, incluso hasta el punto de profanar un templo católico, atacar a sus sacerdotes y a la gente que se refugiaba allí adentro. Al menos los militares en aquellas épocas que eran asesinos a sueldo, respetaban los templos.

Solo recuerdo al infame de Hugo Chávez que repartió fusiles a la población para combatir una invasión norteamericana. Sí que estaba mal de la cabeza. Ahora esas armas sirven para asaltar, secuestrar, amedrentar a la población venezolana y a la oposición.

Con todo eso da para concluir que la izquierda latinoamericana se convirtió en un monstruo peor que el que quería acabar.

Ahora siento vergüenza como salvadoreño al escuchar en la última versión del desvelado Foro de Sao Pablo, el apoyo que el presidente le dio a Daniel Ortega, endosando -sin arrugar la cara-, las masacres, las persecuciones políticas, los encierros, las torturas, las desapariciones forzosas, todo eso por lo que esos exguerrilleros se fueron a las montañas.

¿Cómo se puede ser tan ciego? ¿Cómo se puede ser también tan desmemoriado? ¿Cuál es el cristal que utiliza para analizar la realidad que vive ahorita el pueblo nicaragüense? Que por favor me lo explique, y ¿por qué ahora lo que antes era malo, es bueno, y por lo tanto vale la pena que Daniel Ortega siga tiranizando a los nicaragüenses?

Poco respeto me quedaba por el político, si bien ingenuo, pero honesto, de Sánchez Cerén. Ese poco lo asesinó así como su comandante amigo está haciendo con los hermanos de la tierra de Darío, ya que un plumazo legitimó todas aquellas prácticas detestables que él y sus compañeros de lucha sufrieron en aquellos tiempos remotos.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.