Cerrar [X]

Editorial & Opinion

¡La Casa Blanca es un desastre; Trump, una desgracia!

Walter Monge-Cruz / Presidente Comisión Cívica Democrática

viernes 5, mayo 2017 - 12:00 am

Sin clase, porque ha preferido la imagen de patán para tratar de imponer sus absurdas políticas públicas. Sin admiración mundial, porque no tiene la menor idea de cómo la diplomacia y política internacional funciona. Corrupto, gastando millones de dólares del tesoro público, sin consideración alguna a la ética gubernamental, para promover su propiedad en Mar a Lago, Florida y Trump Tower en NY. Deshonesto, al mentir una y otra vez para defender su incapacidad de liderar la nación -que hasta hace cien días era la más poderosa del mundo- e incumplir sus promesas de campaña. Hipócrita, por acreditarse victorias económicas que son resultado de la administración anterior y que antes desacreditaba. Traidor, al mostrar admiración por tiranos enemigos de Estados Unidos y emular sus acciones en contra de la democracia. Descabellado, por el continuo uso de la plataforma Twitter para buscar la adulación de sus seguidores, fomentando odio y caos en contra de quienes prefieren la verdad y no la mentira que promulga.

Las derrotas políticas sufridas en estos primeros cien días de Presidencia, sin duda, han inducido una fatal herida al ego del Presidente. Pero, gracias a la sólida democracia de este país, el espíritu solidario de la población a la verdad y la fortaleza de sus instituciones políticas, el desenfreno irracional de un político como Donald Trump hace que Estados Unidos sobreviva al desastre que es la Casa Blanca en este día.

Trump ha recibido una lección política muy dura. El fracaso de sus órdenes ejecutivas como Presidente de Estados Unidos, debe asestarle un golpe de realidad y comprensión a que esta nación no es una de sus empresas en las cuales puede imponer su voluntad, sin importar el decir de sus trabajadores. Liderar este país requiere de habilidades que Trump carece, como saber escuchar, en lugar de imponer; demostrar carisma, no prepotencia; unir con la verdad, no dividir con mentiras. La actual conducta del Presidente es una desgracia.

publicidad

Los primeros cien días no definen una Presidencia, sin embargo, brindan la pauta para que un Presidente brille, Trump se ha negado a sí mismo la oportunidad. Sus pírricos y vergonzosos logros en cien días se limitan en deportar inmigrantes latinos honestos sin récord criminal, crear un gabinete de billonarios que no tienen conocimiento alguno sobre las necesidades de la clase media, y hacer del artista Alec Baldwin una súper estrella nuevamente. La consideración de que Trump es un peligro a la paz mundial ha sido ratificada con sus amenazas a iniciar una guerra nuclear en la península coreana, objetivo que esperemos no lamentar en los próximos cien días.

La impopularidad histórica de Trump a cien días, demuestra que una porción muy importante de quienes lo eligieron bajo la presunción de que haría a Estados Unidos grande nuevamente, no cree que sea posible con un sujeto que usa la demagogia como política pública, el nepotismo como causa de confidencia, y el tesoro público como caja chica de sus empresas.


La democracia estadounidense está a prueba, los fundadores de la nación crearon una constitución y un sistema político complejo para protegerla de individuos como Donald Trump, doscientos años después seremos testigos si Washington, Jefferson, Adams y demás héroes, hicieron lo suficiente para tener éxito. En estos primeros cien días de Trump debemos estar agradecidos, porque ha funcionado y se ha detenido a un déspota con ímpetu de tirano, quien con oportunidad nos sometería a todos a su demencia política.

Sus dos palabras favoritas para identificar y criticar las acciones de sus oponentes políticos durante la campaña electoral –desastre y desgracia–, son sin duda las mejores para describir su presidencia y su persona como Presidente.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.