Cerrar [X]

Editorial & Opinion

La invasión

Juan José Monsant A. / Exembajador de Venezuela en El Salvador

sábado 17, diciembre 2016 - 12:00 am

OPINIONDe vez en cuando leo las críticas acerca de la política exterior de Venezuela. Solo de vez en cuando, porque por lo menos desde hace catorce años, consideré que Chávez no tenía intención de implementar una política sustentada en los cánones del Derecho y la Costumbre internacionales. Me explico, Venezuela no ha cometido errores en estos desacostumbrados 17 años de dictadura, simplemente sustituyó el cuerpo diplomático por militantes políticos cuya función específica fue la de relacionarse directamente con los partidos y movimientos afines a la izquierda marxista. Y en ello fue exitosa, desde Nueva York hasta Londres, pasando por El Salvador, Bolivia, Moscú, Colombia, Australia, Siria, Irak, Palestina, Irán, España o Zimbabwe.

Allí fallaron los análisis realizados por los especialistas y académicos, acostumbrados al deber querer y no a la realidad del tiempo que se vive. El régimen sustituyó a los profesionales de la diplomacia de la Cancillería venezolana, no por maldad, sino por la necesidad imperante de la ideología que se impuso desde Miraflores; respaldada, eso sí, por dinero, petrodólares, contratos, condonaciones, subvenciones, corrupción a cambio de dejar actuar en libertad a sus activistas, en el despliegue de sus acciones paralelas con partidos y movimientos afines al Socialismo del Siglo XXI.

El primer país que tuvo el mérito de detener esta invasión descarada e irrespetuosa de los militares y militantes venezolanos chavistas, fue El Salvador. La ocasión se presentó a raíz del terremoto del 2001 que dejó un saldo desolador de pérdidas de viviendas, rutas y vidas en la villa de Comasagua, Departamento de La Libertad. En esa ocasión, Chávez envió una misión numerosa para reconstruir el pueblo; y allí se instalaron y posesionaron, lo reconstruyeron y se quedaron, pero adoctrinando, repartiendo folletos y conspirando. Hasta que el Ministro de Gobierno de Francisco Flores, Mario Acosta, les dio un ultimátum para recoger sus aviones, equipos y personal, e irse del país, luego de demostrar que su función específica, encubierta, fue la penetración comunista, y la desestabilización.

publicidad

Luego fue el electo alcalde conservador de Londres, quien se negó a seguir recibiendo combustible barato de Venezuela, siendo como era un país en vías de desarrollo. Y, aunque sea difícil de entender, la propia Bachelet en su primer gobierno le rechazó a Chávez la oferta de mandarle una flota de autobuses para solucionar la crisis provocada por la huelga del sindicato de transporte de Santiago de Chile. Que recuerde, solo fueron esos tres casos de poner a la dictadura invasiva en su sitio. Siendo así, pensemos seriamente si el despliegue internacional del Socialismo del Siglo XXI fue o no exitoso; a lo menos hasta que el precio del petróleo se mantuvo alto.

Ahora nos ha tocado observar otra invasión, la perpetrada por el miserable régimen venezolano. Y fue la perpetrada por la Ministra de Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez, en la sede de la propia Cancillería argentina, que quedará inscrita en los anales de la Historia de la Estupidez y Arrogancia humana. En efecto, el pasado miércoles la señora se presentó, sin ser invitada, a la Reunión de Cancilleres de Mercosur, que se iniciaba en Buenos Aires; una vez allí intentó, y lo hizo, traspasar las puertas de la Cancillería a pesar de los guardias de seguridad y las explicaciones de los funcionarios de protocolo. Los apartó, subió las escaleras y se aposentó en la Sala de Reuniones, solo que, advertidos de lo que sucedía, los cancilleres de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay abandonaron la sala trasladando consigo sus respectivas banderas. Hasta los ceniceros y tazas de café se llevaron a otra parte.


Que bochorno, que inaudita situación, y qué decencia de los argentinos. Yo la hubiera hecho detener sin que se le rallaran sus zapatos Valentino, por las eficientes mujeres policías bonaerenses (recordemos que fue una mujer policía la que descubrió el maletín con $800 mil llevados de contrabando, en tiempos de la Kirchner), la hubiera montado en su avión junto a su acólito, y expulsado del país, solo por irrespetuosa.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.