Cerrar [X]

Editorial & Opinion

La verdad de negociar con China Popular

Armando Rivera Bolaños / Abogado y notario

martes 1, agosto 2017 - 12:00 am

Redacto la presente columna motivado por las declaraciones del expresidente de Bolivia, señor Jorge Quiroga, publicadas en este medio, cuando refiere que la erosión de la democracia en nuestros países vino liderada por el proyecto venezolano y financiada por la bonanza china. Incluso, añadió que “quizá acá en Centroamérica no comprenden la magnitud del impacto que ha tenido China, con una demanda voraz por alimentos y materias primas”. Leer esas afirmaciones, me hizo pensar en el respeto que guardo hacia los aspectos culturales de China a través del tiempo. Comparto la opinión del señor Quiroga, que la bonanza china en lo económico, se debe a sus hábiles maniobras políticas y diplomáticas, que llevan como finalidad alimentar a su multimillonaria población, que ha dejado de cultivar los campos arroceros para dirigirse hacia las grandes urbes industrializadas, como sucede actualmente en Shanghái. Y esas provisiones provienen de países africanos y suramericanos. Últimamente, han fijado sus ojos en Centroamérica, que aún no advierte las consecuencias de negociar con el gigante asiático.

Precisamente, mis padres me advirtieron de tener mucho cuidado con los  “cuentos chinos”, motivados en su difícil escritura ideográfica, siendo una forma  gramatical para referirse a tratos oscuros, fraudulentos u otras cosas parecidas. Veamos algunos de esos cuentos. Aún recordamos el anuncio que hizo Daniel Ortega, mandatario perpetuo de Nicaragua, a principios de 2013, cuando dijo que la antigua aspiración de construir un canal interoceánico, sería pronto una realidad que traería para el pueblo hermano, una era de progreso y desarrollo socioeconómico, sin precedentes históricos. Para esa magna obra, señaló, el gobierno nica había suscrito un contrato por la suma de $40 mil millones, para que una firma de China Continental, realizara esa mega construcción. En efecto, para darle legalidad, la Asamblea Legislativa por medio de la ley promulgada el 13 de junio de 2013, otorgó a la empresa HKND ese contrato, la cual presidía o preside el señor Wang Jing quien, hasta el momento de redactar esta columna, no ha movido nada de esa obra, con graves implicaciones a futuro, pues Wang es ahora dueño del 50 % de las acciones del fallido Canal, que además comprendía obras adicionales como puertos en ambos Océanos, aeropuertos y centros turísticos, que aún “brillan por su ausencia”.

Wang incluso podría vender sus acciones libremente, por un monto de $20 mil millones, o cambiarlas por materias primas y alimentos, deseados vorazmente en su nación, sin injerencia del Estado de Nicaragua. ¡Vaya cuento chino!

publicidad

En junio de 2007, Costa Rica en forma unilateral rompió relaciones diplomáticas con la República de China (Taiwán), que por decenios dio amplia asistencia benéfica a la sociedad tica, e inmediatamente las estableció con el gobierno comunista de China Continental. Lo que pocos saben es que antes de aprobar esas relaciones, el gigante asiático exigió al gobierno de la república hermana, satisfacer varios asuntos. Primero, concederles por muchos años, a empresarios chinos, el proyecto de ampliación y modernización de la gran refinería Moín, pero al transcurrir nueve años sin que la refinería tuviera ninguna mejoría estructural ni funcional, provocó que el mismo gobierno tico, en forma unilateral, diera por terminado ese fallido proyecto en abril de 2016.

Otra exigencia fue darles a empresas chinas un contrato oneroso para los ticos, referido a la ampliación de la llamada Ruta 32, que comprende la carretera que va desde la ciudad capital de San José hasta Puerto Limón. Este proyecto lleva varios años estancado, pero los intereses siguen subiendo. Incluso, empresarios privados han analizado que en el comercio chino-tico hay una enorme disparidad, que motiva su creciente descontento, debido al auge que hoy tiene el “dumping” de productos baratos provenientes desde China Continental, con gran fragilidad y de poca duración.


Traigo a colación estos “cuentos chinos”, que son duras realidades porque, de un tiempo atrás, personeros del gobierno salvadoreño, entre ellos, Sigfrido Reyes, embajador de exportaciones y dirigente de Proesa, insisten que nuestro país rompa relaciones con la República de China (Taiwán), que nos ha colaborado por muchos años, para establecerlas con China Comunista. Seamos muy cuidadosos con lo que decimos, motivados solo por razones ideológicas.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.