Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Lección pragmática para Centroamérica

Armando Rivera Bolaños / Abogado y notario

martes 20, junio 2017 - 12:00 am

Lo pragmático se refiere más a lo práctico, que a lo teórico. Más a los hechos, que a las palabras y la retórica. Como decía el filósofo Peirce, creador de la corriente pragmatista en los Estados Unidos de América, “los conceptos se definen por sus mismas consecuencias”. Rememorando aquel adagio famoso de los romanos antiguos “Res. non verba”: hechos, no palabras. Y si un pueblo es práctico en casi todo su quehacer, es precisamente el estadounidense, algo demostrado en múltiples acontecimientos en el transcurso de su historia y que podría ser considerado como uno de los factores esenciales de haber alcanzado, en menos de dos siglos, la supremacía mundial, desde que se conformara como una nación libre e independiente desde su inicio como 13 pequeñas colonias, reunidas en la llamada “Nueva Inglaterra” que, en lo personal, es la región que más he visitado y conozco.

El evento reciente que tuvo como escenario el Estado de Florida, con la asistencia de gobernantes, diplomáticos y empresarios privados del llamado “Triángulo Norte de Centroamérica”, auspiciado por la administración del presidente Donald Trump, vino a demostrar, una vez más, el espíritu pragmático de nuestros vecinos estadounidenses, como lo anotaba al inicio de estas líneas y que constituyó la nota primordial de todas las reuniones programadas al efecto, reflejándose finalmente en el llamado que hiciera tanto el vicepresidente Pence como el secretario de Seguridad, John Kelly, el cual podemos sintetizar en esta corta frase: “Vamos a seguir ayudándoles, pero ustedes deben ayudarse a sí mismos”.

Creo que palabras más claras, más directas y contundentes, nadie pudo expresarlas con tanta fuerza de convicción y sinceridad como lo hicieron los dos altos funcionarios mencionados que, en resumen, eran portavoces del mensaje del propio mandatario Trump. Y aunque algunos piensen que puede haber un “impeachment” o “antejuicio” contra el actual presidente estadounidense, es una posibilidad que, por los pesos y contrapesos legales de la nación, no es algo que hoy lo digan y ya mañana estaría fuera. Además, siendo un proceso legislativo, de naturaleza constitucional muy compleja, podría dar un resultado muy, pero muy distinto, al que se podría esperar. Incluso, aunque fuera adverso el resultado, lo ya acordado no cambiaría en absoluto, pues siendo los Estados Unidos un país de leyes, los acuerdos y tratados no sufren mengua porque el mandatario de turno se vaya de Casa Blanca.

publicidad

Pero cuál es, en  sí, ese mensaje práctico de “ayúdense ustedes mismos,  para que mi ayuda les siga llegando”. Simple y llanamente, Pence y Kelly les dijeron a los asistentes centroamericanos, tanto del sector oficial como del empresariado privado: “trabajen unidos, cooperen conjuntamente en la búsqueda de soluciones, dejen de lado sus diferencias y miren el bien común de sus pueblos, abandonen las prácticas de corruptela, inviertan en provecho social, desechen el clientelismo político y el nepotismo. Entonces y solo entonces, acudiremos ampliamente en su favor”.

La pelota ha sido devuelta a la cancha centroamericana. Nuevos gobiernos, significan nuevas políticas y ello debe impeler a gobernantes y gobernados, a encontrar sendas de consenso, de unidad, de finalidades comunes. Olviden, dijo Kelly, que el TPS sería eterno. Fue algo de emergencia para casos emergentes que sufrieran sus países. Pero hoy son otras naciones que urgen de ese trato especial. Ustedes no tienen esos riesgos de gravedad inmediata. Busquen soluciones a mediano y largo plazo para sus poblaciones, si quieren prosperidad en el futuro inmediato.


Dejemos de ser mendigos perpetuos. Siempre nos caracterizamos por ser trabajadores incansables, que no le hacíamos “muecas” a ninguna labor, por humilde que ella fuera. Hubo épocas donde se prefería contratarnos por ese  esfuerzo tesonero que poníamos en todo trabajo que nos encomendaran. Logramos crearnos esa fama bien merecida de ser trabajadores incansables.

Nunca es tarde cuando amanece. Se puede recuperar el tiempo perdido y escribir la nueva historia en unidad patria, conjugando armónicamente el capital y el trabajo, con amparo de la Constitución y las leyes secundarias. Ese es el mensaje claro, directo y práctico de la administración Trump y no debemos desecharlo por influencias oscuras de ideologías mezquinas, ya superadas en el mundo moderno. La clave es: ¡ponernos en acción!




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.