Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Los fondos públicos deben transparentarse

Jaime Ulises Marinero / Periodista

martes 20, diciembre 2016 - 12:00 am

OPINIONMuchas personas particulares, así como  ex alcaldes, ex diputados y ex funcionarios públicos en general, apenas dejan el cargo porque ya no son reelectos o porque son destituidos  o cumplieron con su tiempo de servicio se dedican a conformar Organizaciones No Gubernamentales (ONG) a sabiendas de que ese será su modus vivendi.

Cumplen con el dogma de los requisitos legales y justifican que su labor será social, generalmente encaminada a generar desarrollo y a sacar a la gente de la pobreza a efecto de poderse inscribir legalmente. Como directivos o fundadores se ponen  altos salarios ellos y sus colaboradores (sus parientes y amigos) y comienzan la titánica labor de recaudar fondos para su funcionamiento. Muchas ONG ni siquiera tienen un lugar fijo de residencia porque no existen más que en los documentos legales del Ministerio de Gobernación.

Algunas ONG solo son fachada de nada, pues se dedican agastar los fondos que logran sin beneficio para nadie más que para sus mismos directivos. Hay que reconocer que hay ONG que son muy eficientes, solidarias y cuyos resultados arrojan consecuencias positivas en la sociedad salvadoreña.A éstas últimas hay que apoyarlas y fomentarlas.

publicidad

La semana pasada se conoció que solo en 2015 y 2016 el Gobierno de El Salvador entregó  $14.4 millones a 121 ONG, supuestamente afines al partido gobernante. Algunos aseguran que ésta es una sempiterna práctica de los gobiernos desde tiempos inmemoriales. Es decir, que siempre el gobierno de turno ha regalado la plata que no es suya a organizaciones que ni siquiera son auditadas a pesar de que reciben fondos públicos.

Entiendo que hay ONG que verdaderamente necesitan ayuda porque son organismos de socorro, caritativas, albergues de ancianos o de atención a la niñez y adolescencia. A estas hay que seguirlas apoyando con base a resultados tangibles. No es posible darle dinero a organizaciones que despilfarran los fondos o que se vuelven expertas en “estudiar lo estudiado por otros estudiosos de estudios ya estudiados”. Conozco el caso de una ONG que recibió fondos de la Asamblea Legislativa y del Gobierno Central, a pesar de ser literalmente una organización lucrativa e ideologizada.


Precisamente  hay algunas organizaciones que se dedican a actividades ideológicas o que se proyectan como instituciones con fines lucrativos y que para el gobierno tienen prioridad. Se ha sabido que desde 2009, con la llegada de Mauricio Funes a la presidencia de la República, se dejó de ayudar o se disminuyó la ayuda  a organizaciones sociales caritativas para darle prioridad a las ONG  afines o cercanas al gobierno. Por lo anterior es razonable que la organización civil Acción Ciudadana (AC) , a cuyos miembros no conozco, hayan presentado ante la Corte de Cuentas de la República que investigue a los diputados de la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto  y al Ministerio de Hacienda por modificar el presupuesto General de la Nación para destinar millones para las ONG que hasta ahora no han sido objeto de auditoría.

La denuncia, que ya ha sido aceptada por la Corte de Cuentas, también solicita auditar a esas organizaciones. Ante la demanda, algunos diputados señalan que es extraño que solo pidan auditar a las ONG que han recibido fondos en los dos últimos años.  Mucho tienen de razón, pues deben auditarse todas las organizaciones que han recibido desde siempre, aún aquellas ONG que ya fueron liquidadas, para que al menos quede constancia del despilfarro que ha habido  por parte de la Asamblea Legislativa y los gobiernos de turno. Las viejas prácticas negativas deben denunciarse y abolirse.

En algunos casos la desfachatez llega al colmo que se entregan fondos a organizaciones que han sido creadas por parientes de políticos (o los mismos políticos) diputados y funcionarios. Probablemente siempre haya sido así, por eso es conveniente desenmascarar todas esas prácticas y ponerles coto.  El dinero que se le da a organizaciones lucrativas o ideologizadas,  debe servir para  la compra de medicinas, mejores salarios a docentes,  enfermeras, doctores, policías  y para construir o mejorar las escuelas y las unidades de salud.  Los fondos públicos deben manejarse con transparencia y honestidad.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.