Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Mientras no me toquen a mí…

Bessy Ríos / Abogada y activista digital

miércoles 26, julio 2017 - 12:00 am

A plena luz del día, sin pena, sin vergüenza, sin consecuencias, sobre todo eso SIN CONSECUENCIAS, los diputados decidieron dar un golpe de muerte a una de las pocas leyes que han aprobado, de esas pocas cosas que uno le puede agradecer como ciudadano a los partidos políticos.

Han alegado de todo para justificar este ataque al único instrumento que hoy por hoy nos estaba ayudando a combatir la corrupción, narcotráfico, lavado de dinero, extorsión, sobre sueldos ilegales, entre otros males.

Pero no debemos olvidar que esta ley ha resultado incómoda hasta que empezó a tocar a los políticos y sus círculos cercanos, haciendo por primera vez cierto eso de “todos somos iguales ante la ley”, claro esto no podían permitirlo nuestros partidos políticos quienes como al personaje de televisión el chespirito “les vibraron sus antenitas de vinil” y nos dijeron con amplia sonrisa “no contaban con nuestra astucia” y de un plumazo cambiaron la legislación para dejarla más cómoda a sus intereses personales, políticos y partidarios.

publicidad

Reflexione y recuerde, la Ley de Extinción de Dominio se estrenó en aquella operación denominada “jaque” donde se decomisaron varios vehículos, bienes inmuebles y negocios a la pandillas, todos adquiridos aparentemente de manera ilícita, no hubo político, diputado o funcionario que no dijera “qué excelente trabajo, hay que aplicar esta ley” y quizá la ley seguiría igual si la Fiscalía General de la Republica hubiera sido obediente y lacaya, aplicándola solamente con delincuentes de poca monta o de esos que se cree que son los únicos enemigos del pueblo.

Lo cierto es que la FGR no se quedó aplicando esa normativa únicamente a los delincuentes de menor ralea, cometió la osadía de aplicarla a diputados, expresidentes y estaba a punto de hacerlo con otros 115 casos más que estaba investigando, esto les valió como para que el ejecutivo a través del Ministerio de Hacienda les quitara fondos y los pusiera en una posición de impago a sus propios proveedores estando en algunos meses sin dinero para comprar cosas tan elementales como el papel higiénico, papel bond, ya no digamos los aprietos que están enfrentando para movilizar a los fiscales, sin vehículos, sin gasolina, entre otro montón de peripecias que han tenido, bueno tan clara es la decisión del ejecutivo de ahogar las finanzas de la FGR para así arrodillar al señor fiscal y que éste haga lo que ellos dicen, investiguen a quien ellos quieren y archiven los casos que les interesa, que ni siquiera les han trasladado los más de ocho millones que el Estado Salvadoreño ha recibido en concepto de pago de costa procesales por haber ganado el caso en el CIADI de Pacific Rim, hoy Oceana Gold, dinero que entró en Hacienda desde hace varias semanas y que sabiendo el ministro Carlos Cáceres que desde hace tres años se le deben más de dos millones al despacho que llevó la defensa, no ha realizado el traslado de fondos a FGR ni siquiera para hacer frente a esa deuda que tenemos como país. ¿Necesita más pruebas de lo que está pasando?


No podemos ser ingenuos de creer que esto es interés de un solo partido político, pues la oposición hace ratos pudo cambiar la suerte que tiene la FGR y juntar votos para dar mayor presupuesto y no lo ha hecho, pudo al menos meter las manos con el tema de la Ley de Extinción de Dominio y no lo hizo, pudo hacer tantas cosas que no las han hecho, no sé usted pero a mí me queda claro que ningún partido está de acuerdo con la transparencia cuando se les aplica a ellos, no están de acuerdo con el trabajo de la FGR cuando les tocan a su gente, no quieren leyes que se les puedan aplicar a ellos mismos y sus círculos de interés.

A nuestros partidos políticos les interesa mantener este sistema donde ellos pueden hacer, deshacer, donde las instituciones son utilizadas para extorsionar a la oposición y a sus propias voces disidentes, donde nadie tiene derecho a criticarles porque van y destruyen al mensajero, pues no tienen argumentos para destruir el mensaje.

El Salvador es un país que más que necesitar cambios, necesita un verdadero milagro, ya sea que el señor decida llevarse de un plumazo a sus brazos a todos los diputados y dirigentes de las cúpulas partidarias –el famoso rapto- o que finalmente la población decida dejar la comodidad de su sofá y salga a defenderse, porque con estos políticos amigos, mejor tener enemigos.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.