Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Migración en el centro de la vida del país

Roberto Cañas López / Académico, firmante de los Acuerdos de Paz

miércoles 8, noviembre 2017 - 12:00 am

Mientras en El Salvador estábamos angustiados esperando la decisión de la administración norteamericana acerca de la extensión del TPS, en Durango, México, localizaron a 15 extranjeros que trataban de esconderse intentando abordar un bus y así continuar su rumbo hacia la frontera con los Estados Unidos; de los capturados por las autoridades mexicanas, nueve eran menores de edad y todos tenían el agravante de ser salvadoreños. Nuestros compatriotas fueron llevados a una estación de migración con el fin de realizar los trámites correspondientes a su repatriación.

Migración es tema clave de agenda de nación pero, hay un aspecto importante que está invisibilizado: Los derechos humanos de los migrantes, los salvadoreños que ante la cruda situación nacional, deciden irse del país enfrentan riesgos y sufren violaciones a sus derechos y no los estamos defendiendo como se debe.

La migración es la búsqueda de oportunidades en el exterior. Los salvadoreños que dejan el país enfrentan una enorme cantidad de dificultades, se van al norte indocumentados, sufren en sus travesías e inserción en las sociedades de destino la vulneración de sus derechos.

publicidad

Nuestros compatriotas, en afán de sacar adelante a su familia, al emigrar arriesgan su vida, se exponen a la violencia de coyotes y policías de migración; si milagrosamente logran pasar la frontera, se enfrentan con la discriminación, la xenofobia y la exclusión; enfrentan la barrera del idioma y la mayoría trabaja de manera irregular con salarios inferiores a los mínimos establecidos, enfrentan peligrosas condiciones de vida por la falta de acceso a servicios sociales básicos. Sin duda un aspecto clave del tema migración son los derechos humanos de los que dejan el país.

No nos engañemos, vienen más detenciones y deportaciones, las condiciones en que se producirán estas detenciones y deportaciones tendrán siempre un riesgo de vulneración de derechos. Hay impactos claramente nocivos para los que se acogieron al TPS y han vivido varios años en los Estados Unidos y hoy enfrentan la posibilidad de ser repatriados.


Es indiscutible que es potestad de los Estados Unidos determinar qué personas extranjeras pueden ser admitidas, trabajar y hacer su vida en su territorio, así como de expulsar a las que, según su consideración, deben irse. Pero a los salvadoreños se les deben respetar sus derechos y libertades fundamentales. Hoy por hoy, los derechos de los migrantes no están plenamente protegidos.

La migración no es solo el desplazamiento de personas de un país a otro por causas económicas o sociales, la migración incluye todas las condiciones que posibilitan que ello suceda; lo mejor para El Salvador sería que sus habitantes no tuviesen que verse obligados a irse, pero es una realidad que en nuestro país no hay oportunidades de trabajo decente ni condiciones de seguridad para desarrollar un proyecto de vida, por lo que la mayoría prefiere la riqueza a la pobreza, la seguridad y la protección al miedo y al peligro, la salud a la enfermedad, la igualdad a la desigualdad y se van.

La migración no es algo malo, ni es un delito, es un aspecto beneficioso.  Representa la actividad económica más importante que dinamiza la economía nacional. También afecta la cultura y la identidad que están siendo alteradas de manera importante, como consecuencia de los flujos migratorios.

Deberíamos darle más atención al hecho que estamos en presencia de la construcción de una suerte de doble ciudadanía cultural que se expresa mediante fusiones y da lugar a una hibridación en la que ser salvadoreño en Estados Unidos adquiere otro significado, primero se mantiene la costumbre de comer pupusas como tradición, pero se agrega celebrar el “Thanks­giving”: comer pavo, pero acompañado de carne asada, frijoles, tamales, dependiendo de los gustos familiares. Reproducir los patrones de la cultura estadounidense está presente fuertemente en nuestros hermanos cercanos y tiene una gran influencia en parientes, amigos y conocidos en El Salvador, esto no se puede dejar de considerar.

En fin, seguiremos esperando la decisión sobre el TPS,  pero no hay que hacerse ilusiones, la decisión sobre hondureños y nicaragüenses, que se ha tomado, es un adelanto de lo que ocurrirá con el TPS para los salvadoreños.

Toca ahora hacer un esfuerzo nacional, para hacer del limón limonada y trabajar como salvadoreños en cualquier parte del mundo, para sacar adelante al país con TPS o sin el programa de protección temporal.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN

Presupuesto 2018 a cambio de pacto de transición

Todo anda mal si en reuniones privadas, se busca llegar a acuerdos que después se aprobarán durant...

MÁS INFORMACIÓN
Controlar las zonas calientes de la delincuencia

Las acciones policiales deben implementarse en zonas específicas. No hay donde perderse, está comp...

MÁS INFORMACIÓN
Campaña de altura

La mayor parte del abstencionismo de los salvadoreños se explica en lo esencial por la apatía e in...

MÁS INFORMACIÓN


Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.