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Política

“No quiero que nuestro país llegue a convertirse en Venezuela”

Gerson Chávez

martes 26, diciembre 2017 - 12:00 am

Gustavo López Davidson, precandidato presidencial por ARENA

Gustavo López Davidson es uno de los tres precandidatos del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) para la Presidencia de la República. Se define como una persona “institucional” que “cree en la democracia” y que no se anda “muriendo por ser el candidato” que representará al partido derecha en los comicios de 2019.

Considera que su experiencia como empresario le ayuda a tener una visión clara de cómo mejorar la situación fiscal del país y cree que una de las vías para mejorar la fiscalidad del país es poner en práctica la política de austeridad y darle certeza jurídica a los empresarios.

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El empresario opina que las declaraciones del secretario general del FMLN, Medardo González, sobre el interés del partido de izquierda en expropiar los medios de producción para que pasen “al pueblo”. Asegura que alejan la inversión interna y externa.

 


¿Quién es Gustavo López Davidson?

Un salvadoreño y cuando digo salvadoreño es que soy una persona trabajadora como la inmensa mayoría de las personas de nuestro país. Soy una persona que también me considero que tengo bastante humildad. Me gusta escuchar las opiniones de los demás. Soy esposo, tengo hijos. Soy una persona que todo le gusta hacerlo con pasión. No me gustan las quejas, siempre lo he dicho, uno en las empresas siempre busca soluciones y es parte de mi experiencia que he tenido en temas de salud, seguridad, en becas que hemos dado. Me identifico plenamente con la problemática de El Salvador y las soluciones.

 

¿Cuántos años tiene de ser empresario y qué lecciones ha aprendido?

Treinta años. La principal lección que considero es que un empresario, para tener éxito tiene que trabajar en equipo, tiene que buscar el mejor elemento posible para todos los puestos. Tiene que saber comprender que uno no lo sabe todo; uno tiene que buscar asesorarse y ser humilde.

 

¿Cómo nació la idea de competir por la candidatura de la presidencia de la República con ARENA?

Me siento muy cómodo con la experiencia que he ganado como punto primero. Segundo, me llamó la atención también que no había nadie que era en sí de ARENA, sino que la mayoría (de aspirantes) eran personas de afuera; es decir, no han sido militantes del partido como mi persona. Yo soy miembro fundador firmante de ARENA. Cuando yo tenía 18 años; en el año 1981, me gustaron mucho los planteamientos de nuestro fundador principal, Roberto d’Aubuisson sobre lo que es la paz, el progreso la libertad, los principios de nuestro partido. Somos un partido que creemos en Dios, en la democracia, en la libertad. Me siento sumamente contento de esto por una razón: a nosotros no se nos derrumbó el muro de Berlín, ni se nos disolvió la Unión Soviética; mis referentes son los países  de desarrollo que tienen educación, salud, seguridad. Tercero, es que se generaron unos cambios importantes a nivel de partido. Un Coena nuevo, renovado, con un presidente del Coena renovado, con cambios de estatutos, con estructuras nuevas a nivel del país. Entonces, veo yo que el partido se está renovando y se están generando oportunidades. Se amplió y, por primera vez, el partido tiene internas con votos secreto. Entonces, es un proceso nuevo, histórico muy interesante y es ahí es donde yo opino que tenemos grandes oportunidades y por supuesto un proceso de internas transparentes. Algunos han comentado, como Javier (Simán) que los dados están cargados, eso es absolutamente falso. Es un proceso transparente que se ha venido demostrando en cada una de las etapas en que vamos.

El otro motivo es que no quiero que nuestro país llegue convertirse en Venezuela donde hacen con la Constitución lo que quieren. Vemos las declaraciones de la diputada, Norma Guevara, del FMLN, que lo que quieren es modificar la Constitución y ese es el principal impedimento que tiene el FMLN de querer hacer esos cambios nocivos contra la libertad de expresión, contra la libertad individual y buscar ese esclavismo colectivo, que es lo que ha pasado con otros países con el referéndum o las consultas populares; aquí en este país no se pueden. Por consiguiente, vemos los ataques a la Sala de lo Constitucional porque ellos lo que quieren es tener gente que la interprete (la Constitución) a la manera de ellos.

¿Cómo resume su plataforma de trabajo?

Desde inicios de octubre, yo expresé cuáles eran mis ideas principales y me llena de satisfacción que prácticamente son las mismas de la plataforma legislativa de ARENA. Eso, digámoslo así, voy bien, porque también son propuestas claras y definidas que tengo. Están basadas en que nuestra población se sienten abandonadas por el Gobierno, de eso comienzan. Por consiguiente, a nivel de seguridad, la realidad y la percepción, a nivel nacional e internacional, es que es un desastre. En mi plataforma, la idea es llegar a los municipios más importantes y más problemáticos con un sistema de monitoreo como el que tiene Santa Tecla en el cual tiene reconocimiento facial. Si pasa una persona que ha cometido un hecho delictivo se podrá identificar (a través de ese sistema). También que tiene reconocimiento de placas por si un vehículo es robado. ¿Qué ha pasado en Santa Tecla? Ha bajado alrededor de un 80% los robos, los hurtos, los asesinatos porque con todo esto (el sistema de videovigilancia) se generan pruebas. Eso es importante para combatir el delito el crimen. Tenemos que unificar el sistema 911 donde estén todos los sistemas de cámaras.

En la parte de la salud, actualmente se compra un 8 % de medicamentos con relación al presupuesto. Es insignificante y por eso es que en los hospitales no hay medicinas. Por lo menos el 30 % (del presupuesto) que sea para la compra de medicina. Lo otro, poder tener también la descentralización de los hospitales. Tenemos que buscar llevar los hospitales más cerca de la gente. Me interesa mucho tener casas albergues que serían para los familiares que están a cargo de estos pacientes y que no son de San Salvador (tienen que viajar del interior del país).

En el tema de la educación debemos ser humildes que la educación en nuestro país está aplazada. Datos sencillos: la nota de la PAES (Prueba de Aprendizaje y Aptitudes para Egresados de Educación Media) fue 5.37; en ningún país nadie pasa con esa nota, ni nInguna materia. Y a nivel de la Universidad de El Salvador, del 100 % de los bachilleres que aplicaron, solo el 13 % pasó (el examen de admisión). Tenemos que mejorar el tema de los profesores. Los profesores merecen mejor preparación, un mejor ingreso, pero, para que también logren irse actualizando. Tenemos que buscar un acuerdo entre el Gobierno, las gremiales y las universidades para poder ver cuáles serán las materias que más necesita el sector privado o el sector Gobierno, así como dar becas al talento, a los mejores estudiantes y así es como vamos a poder mejorar.

Por ejemplo, aquí en El Salvador se da mucho este tema de textiles, las maquilas, hay empresas que fabrican tela, pero ninguna universidad da ingeniería en textil. El futuro de la medicina es la biotecnología y aquí no hay, pero en Costa Rica, sí y los puestos de trabajo se van a Costa Rica, no se están quedando acá.

La educación de calidad no solo puede ser de las universidades privadas, no puede ser solo de los colegios privados. Tenemos que trabajar para mejorar la calidad de todos los salvadoreños. La generación de capital va basado en una relación directa con la educación y, si no tenemos educación, es difícil conseguir inclusive hasta buenos trabajos.

Lo otro es el tema de transparencia. Para mí, es vital. Demasiada corrupción se percibe y se tiene. La corrupción se da mucho en las instituciones del Gobierno. ¿Qué es lo que hay que hacer? Es bien sencillo: que haya auditorías externas, así como en las empresas privadas. Y el resultado que saque la empresa auditora que se cruce con la información de la Corte de Cuentas para que entonces se tomen acciones correspondientes. La Corte de Cuentas ha dejado siempre mucho qué desear porque se vuelve un ente político designado por los políticos que no quieren que les anden contando las costillas.

 

¿Qué sectores del partido ARENA respalda su precandidatura?

Soy una persona que no recibo dinero de nadie, ni nada de nadie. Sin duda, obviamente, hay diputados, alcaldes. Me interesa el apoyo de los militantes del sector obrero, del sector campesino y de otros sectores. Uno se da cuenta cuando sí existe ese intercambio cuando uno explica cuál es la visión del país. Uno logra, sin duda, mucha conexión positiva. Javier (Simán) y Carlos (Calleja) más que todo hacen eventos como que si ya son los candidatos a la Presidencia. La primera batalla es ganar la elección interna y los únicos que van a votar son los afiliados. Considero que hay tres precandidatos que son, a mi manera de ver, conocedores de los problemas, de las soluciones; si yo quedo, fenomenal y, si no quedo, yo respeto y voy a apoyar a quien sea. Soy institucional, soy una persona que cree en la democracia y no me ando muriendo por ser yo el candidato.

¿Qué opina de los precandidatos Carlos Calleja y Javier Simán?

A Javier lo conozco más. Es una persona trabajadora que tiene sus ideas claras de lo que el país requiere. Carlos es un tanto más joven, pero de igual forma lo conozco. Le respeto muchísimo que tiene ese carisma, esa entrega, ese trabajo muy fuerte que hace todos los días por todos lados. También, tienen su pensamiento ideológico muy definido de cuál es el camino para el éxito, para lograr mejorar la calidad de vida de nuestra población. La diferencia conmigo es que no han tenido experiencia en el área de la salud, de la seguridad que son tan importantes.

 

¿Qué opinión le merece que Gerardo Awad y Rafael Montalvo hayan sido separados del proceso interno?

Ambas personas son amigas, a ambos los conozco. No sé las razones por las cuales el partido dictaminó de que no pasaban a la siguiente etapa.

 

¿Confía en el proceso de elección interna de ARENA?

Cien por ciento. No estuviera aquí si no confiara. Gentes honrables que están a cargo de la Comisión Electoral Nacional y por supuesto, lo más importante es que nuestro partido entiende los mensajes de renovación, de cambios y, sin duda, de poderle generar a las personas, una esperanza para un mejor mañana.

 

¿Cómo se define ideológicamente?

Como una persona que cree en la libertad individual, que cree plenamente en una democracia, en una república. Creo plenamente en la iniciativa privada y, por supuesto, soy una persona que no comparto los pensamientos comunistas, ni mucho planteamiento disfrazado de socialista, por una sencilla razón, porque los países desarrollados del mundo ninguno tiene ese tipo de esquema. Los referentes de nosotros son los países desarrollados: Estados Unidos, Canadá, Japón, en cambio, los países referentes del FMLN son Venezuela. Entre más gente pobre exista, ese es el combustible de ellos. Quieren cambiar la Constitución, quieren hacer reformas profundas que siempre van a estar dependiendo del Gobierno de cualquier proyecto social, sin libertad.

 

¿Prefiere que haya impuestos para los empresarios o que se les dé incentivos para generar empleos?

Sin duda el empresario va a saber cómo multiplicar los recursos. Yo soy de la opinión que el empresario necesita incentivos, pero estos incentivos requieren que el país esté con seguridad jurídica. ¿Cómo vamos a esperar que en El Salvador exista gran inversión extranjera o nacional con el mensaje que dio el secretario general del FMLN (Medardo González) de que todos los medios de producción deben de pasar a manos del pueblo. Para comenzar, no pasan a manos del pueblo, eso es mentira; pasan a manos de las dirigencias. Debe existir también esa confianza para que se pueda invertir. Por ejemplo, en Panamá, de proyección de inversión extranjera es de siete mil millones de dólares. Acá en El Salvador si llegamos a doscientos creo que va a ser hasta demasiado.

 

¿Qué propone para resolver la crisis de fiscalidad del país?

La primera acción que debemos ver es no más impuestos. Tenemos que buscar cómo maximizar los recursos que tenemos. Tengo un ejemplo bastante sencillo: no logro entender cómo ANDA (Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados) necesita $2.7 millones para viajes y para viáticos. Tal como lo dice el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), tenemos una estructura estatal demasiado grande. Tenemos que ajustarnos, no despidiendo gente, eso no lo voy a hacer, porque el primer derecho de alguien es tener un trabajo. Mi objetivo principal es la reducción de gastos, se podría bajar un 30 % de los gastos estatales. Acá hay secretarías de esto, secretarías de lo otro. Solo miren el Ministerio de Relaciones Exteriores hay cuatro viceministerios. Tenemos que buscar la eficiencia estatal, cosa que no se tiene.

 

¿Propondría reformas a la Constitución?, ¿cuáles serían?

Preferiría de que no. No estoy ni de acuerdo en modificar los artículos pétreos. Eso jamás. Eso sería el camino a la destrucción de El Salvador, la modificación a nuestra Constitución.

 

 

Gustavo López Davidson

Es ingeniero. Empresario, con experiencia en la industria farmacéutica salvadoreña. Es miembro fundador del partido ARENA y precandidato a la Presidencia de la República por el partido de derechas.




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