Cerrar [X]

Editorial & Opinion

No se puede estar bien con Dios y con el diablo

Sherman Calvo / Publicista

viernes 28, julio 2017 - 12:00 am

En algún momento de nuestras vidas todos hemos estado en el medio de dos aguas, y creo que muchas veces, no se tiene el valor de definirse según sus principios. Debemos adoptar una conducta coherente, y si tenemos afinidad por algo, no podemos adular lo contrario.

A veces “pretendemos” estar bien con Dios y con el diablo, y lo que hacemos es traicionar nuestros principios. Estar con Dios y con el diablo, describe y condena, la actitud de algunas personas que hacen un doble juego, que no evidencian una postura clara, que apuestan en varios lados para asegurarse una victoria, y en la política ocurre con frecuencia.

Me llama poderosamente la atención, que la Comisión de la Investidura Presidencial estadounidense, ha utilizado diferentes Biblias en cada juramentación. Por ejemplo, en 1961, John F. Kennedy juró sobre una Biblia católica. En tanto, Lyndon B. Johnson, quien se convirtió en presidente tras el asesinato de Kennedy, realizó el juramento en el avión presidencial usando una Biblia encontrada en la aeronave. En 1989, George Bush padre decidió hacerlo con la misma Biblia que usó Washington en 1789. Su sucesor, Bill Clinton, juró en 1993 sobre una Biblia de la familia. En el caso de Obama, en su reelección, en el 2013, hizo el juramento usando dos Biblias, la de Abraham Lincoln y la de Martin Luther King. ¿Dos Biblias? ¿Para luego financiar organizaciones abortistas como Planned Parenthood? Además, está impreso en cada billete que circula “In God we trust” (En Dios nosotros confiamos), para luego ver a algunos alejarse de Él. No entiendo, pero Dios es el Juez Supremo.

publicidad

En El Salvador, lo que una vez fue un hecho histórico, que se  convirtió en tradición en la Asamblea Legislativa, hasta que, la diputada Lorena Peña abortó esa costumbre, la cual era recibir cada 13 de mayo, la imagen de la Virgen de Fátima en el Salón Azul. Los parlamentarios esperaban cada año a la que ostentaba el título honorífico de “diputada número 85” y procedían a rezar juntos el Santo Rosario. Solo pienso en el sufrimiento de nuestra Madre, conociendo en esas plenarias las iniciativas de los anti vida y todo aquello que va en contra de la Ley de Dios.

Otro ejemplo, el del ex Presidente de la República que salió a la calle vociferando “les guste o no les guste, voy a bautizar esta avenida con el nombre de Monseñor Óscar Romero”, además de coleccionar pinturas del Beato. Me pregunto: ¿Adónde se va toda esa “fe y devoción” de ciertos políticos y funcionarios? ¿Olvidan que en el Juicio Final no tendrán fuero que los salve? Dan gracias a Dios, le piden su bendición y protección divina en cada discurso, van a misa antes de cada elección a pedir por un buen resultado y luego persiguen a los católicos  llamándoles “La Santa Inquisición en la política”, poniendo a sus impresentables plumas a descalificar a quienes piensan diferente y desprestigiar a los que predican con el ejemplo, dentro y fuera de la política, de manera coherente, sirviendo a Dios según sus Mandamientos y a la Patria con la Constitución.


Hoy en día hay más cristianos perseguidos, y no es por fantasía, es por números. ¿Por qué? Independientemente de razones políticas y étnicas, el cristianismo supone un gran peligro como referente moral, cultural y social en muchos países, por lo que intentan a toda costa evitar que nuestra fe se propague y pierdan adeptos, y por tanto, poder e influencia.

Porque nunca se ha podido estar bien con Dios y con el diablo al mismo tiempo, yo escogí a Dios, convencido de que todo aquello que no nos acerque a sus virtudes, es porque no pertenece a Dios.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras,
de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.