Cerrar [X]

Editorial & Opinion

No son las luces, es la ideología de género

Rafael Domínguez / Periodista

miércoles 13, junio 2018 - 12:00 am

Desarraigar la sexualidad humana de su realidad natural por medio de la cultura y hacerlo con fines políticos es el propósito de la ideología de género. ¿Qué quiere decir esto? Pues que el ser hombre o mujer así nacido es algo que puede cambiar por la simple percepción de una nueva lógica donde el que nació hombre puede ser mujer porque así se siente o porque así quiere serlo, el ser hombre o ser mujer no es producto de su naturaleza con la que nació, sino de las circunstancias culturales a su alrededor por lo tanto esto puede cambiar.

Esta ideología que tiene fines políticos y esta mezclada con las raíces del marxismo promovido por las izquierdas en el mundo es la nueva apuesta, por ello cuando se ilumina un edificio público como el Palacio Nacional con los colores de la comunidad homosexual lo que está detrás no son los simples colores o un esfuerzo por visualizar un derecho no reconocido, al contrario, es un simbolismo sobre nuestra cultura, sobre nuestros símbolos patrios e institucionales y es desde el ejercicio del poder un reconocimiento tácito a la ideología y la complicidad de un ministro, que usando su poder abre la puerta para validar el proceso de la ideología de género, es como se posicionó la ideología Nazi en Alemania, porque el nazismo era más que un partido político una ideología que trató también de crear su propia religión, su propia genética en su propia hegemonía mundial.

La ideología de género es perversa, no solo porque nace de lo anti natural, sino porque afecta al resto de personas en su naturalidad puesto que por medio del cambio de leyes fuerza a todos los ciudadanos a aceptar esos cambios de percepción y a que si alguien que nació mujer se siente hombre entonces todos los demás no solo debemos respetar esa decisión sino cambiar todo para que eso así suceda, pero hay cosas peores esta ideología obliga a los padres a ceder el cuido y educación de sus hijos al Estado donde cada niño será educado en su sexualidad para que “elija” ser lo que nació, lo que cree que debe ser o lo que prefiera según su placer, porque los niños desde los tres años comienzan a ser estimulados sexualmente para que descubran la homosexualidad y cualquier otra cosa que así les estimule y lo hagan parte de sí, y si un padre de familia se opone va a la cárcel, esto ya sucede en países donde la ideología de género ha logrado permear. Con esta ideología la realidad se cambia por lo que el Estado decida y la igualdad se basa en lo sexual y la aceptación de lo sexual y no en lo natural.

publicidad

Las luces en el Palacio Nacional son, al igual que en todo el mundo, la muestra de la conquista cultural, es el simbolismo de avance sobre los pueblos, he ahí mi reclamo a la señora Ministro de Cultura por tomar decisión y apoyar con recursos del Estado una ideología que daña y dañará la cultura, principios y valores de los demás.

Es importante también destacar que el antagonista natural de esta ideología está en el Cristianismo ¿Por qué será? Pues porque la religión y la fe cristiana es el origen y sostenimiento de la moral, entendiéndose la moral como comprender lo bueno y lo malo, por tanto si hay conceptos que refuercen lo bueno y lo malo, lo antinatural, la relación homosexual, siempre será mala por eso lucharán a muerte por erradicar, sofocar, eliminar la vida religiosa de los cristianos para implantar sus nuevos valores morales, en los que como personas ateas no hay quien juzgue lo que haces bien o mal y mucho menos evalúe tu sexualidad antinatura.


Hay que poner algo también muy claramente en la discusión: la homosexualidad siempre ha existido y difícilmente dejará de existir, las preferencias sexuales están ligadas a muchos factores y mi reflexión no está en la línea de eliminar, apartar o atacar a las personas que tienen esas preferencias, porque así mismo existe el consumo de alcohol, el tabaquismo, la drogadicción y están por todos lados en el mundo; pero lo que sí podemos hacer es detener el avance de la ideología de género, que está utilizando el reclamo de los homosexuales para vendernos toda una transformación forzosa de valores y actividades culturales que políticamente le sirven a quienes quieren cambiar la correlación política con nuevas luchas, ahora que la lucha de clases ya no es significativamente impactante. La ideología de género reforma constituciones, leyes, castiga opositores, margina, insulta y destruye los valores cristianos y los valores que tengan un valoración de bien o mal, para entrar en una era en la que solo existe lo que la persona desea.

La ideología de género destruye la familia, ataca la familia, hará de nuestras sociedades un sin freno moral donde todo es válido y donde todo es bueno si así la persona lo considera, lo único malo sería oponerse y cuestionar al gobierno, algo no muy lejano de las dictaduras ya conocidas, las luces no son un problema, tampoco los colores, sino lo que detrás de estos pequeños gestos se esconde, imponernos la ideología de género.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.