Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Política exterior por intereses nacionales, no por ideologías

Aldo Álvarez / Abogado y catedrático.

jueves 23, agosto 2018 - 12:00 am

“Después de este cuidadoso análisis, anuncio que mi Gobierno ha tomado la decisión de romper las llamadas relaciones diplomáticas mantenidas hasta este día entre la República de El Salvador y Taiwán y establecer relaciones diplomáticas entre la República de El Salvador y la República Popular China”. Así anunciaba el pasado lunes 20 de agosto el ciudadano Presidente de la República, el rompimiento de relaciones diplomáticas con Taiwán –un país con una personalidad jurídica internacional incompleta tal y como lo manda el Derecho Internacional en materia de reconocimiento internacional-, y el inicio de relaciones diplomáticas con China –sólo hay una, por lo cual me referiré con ese nombre al único país en el mundo que lo posee. Advierto que hablo en términos puros del Derecho Internacional.

Luego de dicho anuncio, se conoció que un periódico local de Taiwán –el Taiwán News-, informó en la víspera de la madrugada, que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán rompería las relaciones diplomáticas con El Salvador, después de enterarse de que la nación centroamericana se estaba preparando para establecer vínculos con China, y que en conferencia de prensa el canciller taiwanés Joseph Wu anunció la decisión de su gobierno de poner fin a 85 años de relaciones diplomáticas con El Salvador. Asimismo, aseveró que el FMLN, había exigido al gobierno de Taiwán que financiara el proyecto de desarrollo del Puerto de La Unión y las elecciones presidenciales programadas para febrero de 2019, sin aclarar si el financiamiento solicitado era para el FMLN o para la realización de las elecciones presidenciales –que en todo caso no le correspondería al Presidente de la República andar gestionando esos fondos para el evento electoral-.

Al respecto debo decir lo siguiente: Vergüenza les debería de dar a los taiwaneses el andar dando semejantes declaraciones, cuando por años aplicaron la llamada “diplomacia del dólar”, interviniendo descaradamente en los asuntos internos del país, corrompiendo gobiernos, financiando partidos y en general usando la mentada “cooperación internacional”, para mantener el apoyo de apenas un grupúsculo de paisitos que todavía tenían relación con Taiwán y no con China. Vergüenza les debería de dar a los taiwaneses hacer semejantes declaraciones, cuando ellos, durante décadas, quebrantaron las más elementales obligaciones del Derecho Internacional, al inmiscuirse en los asuntos internos de los países que los apoyaban, y en “premiar” a gobiernos corruptos y a partidos políticos específicos, que consideraban eran los que mejor les garantizaban los apoyos y reconocimientos, para poder existir como país, frente a la oposición férrea de un gigante como China, que la considera una provincia rebelde.

publicidad

Esa “diplomacia del dólar” llegó a su paroxismo en la época de Chen Shui Bian, precisamente en la época de los “famosos” cheques de Taiwán a ARENA, formalmente dirigidos a los damnificados de los terremotos, pues había que “maquillar” la transferencia, y la entrega de fondos a varios expresidentes centroamericanos, hoy juzgados y/o condenados por corrupción, como Alfonso Portillo de Guatemala, Miguel Ángel Rodríguez de Costa Rica, Francisco Flores de El Salvador, Daniel Ortega de Nicaragua –el impresentable-, por mencionar algunos.

Pero para no inclinar la balanza sólo para un lado, llama poderosamente la atención el momento en que este gobierno decide establecer relaciones diplomáticas con China, después de casi ocho años de Gobierno, y “casualmente”, a casi el inicio de la campaña política presidencial, cuando tuvo tanto tiempo para hacerlo desde el 2009. Asimismo, cuando conocimos a los miembros de la delegación enviada a China por el Presidente, nos enteramos que uno de los integrantes es Medardo González, Secretario General del FMLN, y nos preguntamos ¿En calidad de qué va él en esa delegación? ¿De primer designado a la presidencia? ¿Y ese qué cargo es, si es un nombramiento simplemente de suplencia o vacancia del Presidente y el Vicepresidente, sin cargo ni función alguna? ¿O anda Medardo por aquellos rumbos “amarrando” el financiamiento de la campaña presidencial 2018 de su partido, al mejor estilo de los hipócritas de ARENA que durante décadas les financiaron sus campañas los taiwaneses? Qué casualidad que en los nueve años anteriores de gobiernos de “izquierda” no se hiciera esta jugada, pero en un contexto de la imposibilidad de “ayuda” para campaña electoral de los venezolanos y menos de los nicaragüenses o los cubanos, aparezca en el horizonte un cambio decisorio sobre nuestras relaciones con China. Qué casualidad…


Los que enseñamos y hemos enseñado cátedra de Política Exterior sabemos que esa se basa en el interés nacional y no en ideologías. Así de simple.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.