Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Probidad, la clave de esta elección de magistrados

Yolanda Magaña / Editora de la Sección Política

miércoles 8, agosto 2018 - 12:00 am

¿Y a usted en qué le afecta la elección de un magistrado de la Corte Suprema de Justicia, si siempre necesita trabajar para darle alimentación y educación a sus hijos? En mucho. En la Corte, las investigaciones de enriquecimiento ilícito y especialmente del uso secreto de fondos públicos –pagados con sus impuestos–  iniciaron gracias a una orden del Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP) y posterior votación de los magistrados de la Corte electos por la Asamblea Legislativa.

Que exista una partida de fondos públicos disponible para todo tipo de gastos y exenta de control permite que algunos de estos fondos se puedan utilizar para cosas indebidas: comprar casas, pagar deudas, pagar sobornos a diferentes personas o funcionarios. Con el dinero de sus impuestos.

La fortaleza de la CSJ radica no tanto en la rigurosidad de los análisis patrimoniales realizados, sino en que la investigación de Probidad –una sección coordinada por cinco magistrados– se basa en datos concretos: transferencias monetarias y registro de bienes.

publicidad

Así, los funcionarios que se han enriquecido con dinero sucio pueden ser o no investigados por esta Sección y los magistrados de la Corte son los encargados de dirigir esta investigación y enviarlos a juicio o, si así lo acuerdan, archivar los casos. Muchas investigaciones no han concluido y entre los investigados hay altos funcionarios actuales, incluidos diputados.

Por eso, la desvinculación partidaria, algo sobre lo cual siempre se insiste, influye, pero no lo es todo, podría ser un pequeño requisito pero el más importante debería ser la probidad comprobada de cada una de las personas en estos cargos. La impunidad no tiene bandera y puede ser multicolor o incolora.


La exigencia de una negociación limpia en la elección de magistrados de la Corte y de que no haya reparto incondicional no es descabellada y tampoco pretende anular a los partidos políticos. Es un primer paso.

Es cierto que la pureza en la forma de la elección no garantiza todo y tampoco una elección en la que hayan intervenido incluso expresidentes conlleva automáticamente a la dependencia de los magistrados a los poderes del Estado.

Lo vimos en la elección de los magistrados que concluyeron su gestión el 13 de julio pasado: se dio en Casa Presidencial en 2009 y fue tal la intervención que el propio presidente de la República telefoneó al futuro presidente de la Corte para avisarle que era el electo. Pero la elección tuvo énfasis académico y profesional –a pesar de que los políticos han mostrado que esperaban lealtades– quizás porque quien lideró la elección recién había entrado a un gobierno gracias a la bocanada de esperanza de salvadoreños decepcionados de sus antecesores.

El buen método es un primer paso. ¿Pero cuál debe ser el norte de toda elección de estos grandes juzgadores? La probidad. Mientras más objetiva sea la evaluación de los candidatos en la medición de conocimientos, experiencia, independencia y conducta ética, hay menos posibilidades de que los magistrados resuelvan según conveniencias propias o de sus allegados o incluso de quienes tienen el poder de reelegirlos.

Ayer un dirigente político decía que un partido político no se pone de acuerdo en cuáles serán los dos magistrados que ellos propondrán. Dos cartas que serán aceptadas, quienes sean, por el otro partido. Aseguró que ya hay un acuerdo en tres personas. Así como se expresa no parece ser un acuerdo político serio fruto de una evaluación de conocimientos, corriente jurídica, experiencia, independencia y conducta ética. Es, entonces, una decisión llena de retos para cada uno de los 84 legisladores que deben verificar a los nuevos funcionarios, más que nada, probidad y cero lealtad a cualquier poder.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.