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Economía

¿Qué tienen en común las pupusas de Olocuilta y los relojes suizos?

Redacción Economía

lunes 7, mayo 2018 - 2:04 pm

Las pupusas son un platillo típico salvadoreño, pero en 1939 Olocuilta introdujo el uso de la masa de arroz, en lugar del maíz./DEM

Las pupusas de arroz que se preparan en el municipio de Olocuilta, en La Paz, se codean ahora con reconocidos productos como los relojes suizos, el queso Roquefort o el aceite de argán.

Este lunes, el Ministerio de Economía (Minec) entregó de forma oficial la indicación geográfica “Pupusa de Arroz de Olocuilta” a este platillo típico elaborado en dicha localidad.

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La indicación geográfica es una de las categorías de protección de propiedad intelectual. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) la define como “aquellos signos utilizados para productos que tienen un origen geográfico concreto y cuyas cualidades, reputación y características se deben esencialmente a su lugar de origen”.


Luz Estrella Rodríguez, ministra de Economía, destacó durante el evento el aporte económico de las pupusas, que solo en exportaciones ha generado $87 millones en ingresos durante los últimos cinco años.

La indicación geográfica otorgada hoy a las pupusas de Olocuilta es la primera que se extiende en El Salvador y con ello ahora tiene algo en común con famosos productos extranjeros. “Este día era esperado como no tienen una idea por todos nuestros compañeros comerciantes. Desde hace dos meses estamos en capacitaciones para llegar a este día”, señaló Óscar Pérez, del Comité de Desarrollo Turístico de Olocuilta.

La ministra de Economía, Luz Estrella Rodríguez, entregó oficialmente la indicación geográfica a las pupusas de arroz de Olocuilta. /Minec

Por ejemplo, la denominación “Suizo” o “Swiss made” estampada en un reloj le indica al consumidor que el artículo se fabricó en Suiza según la tradición, conocimientos y los criterios de calidad de la industria relojera de dicho país europeo, explica la OMPI.

También goza de esta protección el Roquefort, un queso azul elaborado elaborado en una región del suroeste de Francia, cercana al municipio de Roquefort- sur-Soulzon. ¿Por qué este queso es tan único? La OMPI señala que el proceso de fabricación del Roquefort guarda una estrecha relación con la zona de donde proviene.

Está hecho a partir de leche de oveja cruda y entera de la raza laucane, que son alimentadas de acuerdo a la tradición. Antes de la fase de prensado, el queso crudo se cultiva con esporas de penicillium roqueforti. Luego se madura durante al menos 14 días en cuevas naturales situadas en las laderas de los acantilados calcáreos de la región. La maduración continúa fuera de las cuevas durante un mínimo de 90 días a partir de la fecha de su elaboración.

Además de los relojes suizos y el queso Roquefort, hay otros productos protegidos con indicaciones geográficas, como el aceite de argán, obtenido de las semillas del árbol de argón que se cultiva en Marruecos; y el queso Gruyère, de Suiza.

Las pupusas de arroz, al igual que estos productos, son parte de la historia de Olocuilta. Los habitantes del lugar sitúan el origen de este tipo de pupusas en 1939, señaló el Minec. En esa época se padeció una escasez de maíz en la zona y encontraron en el arroz el sustituto ideal para este tradicional platillo salvadoreño.

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