Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Transparencia se escribe con “T”

jueves 19, febrero 2015 - 6:17 pm

Ne pas être exigeant sur ce qui nous est donnée (No se puede ser exigente con aquello que no es dado). Reza un dicho francés. Esto en referencia al contexto que vivimos en el que los ciudadanos elegiremos alcaldes y diputados. Asusta observar  agentes públicos que desean continuar en sus cargos y hablan de credibilidad, ética, ataque a la corrupción, y unos hasta se presentan descaradamente como Transparentes. Pregunto Yo: ¿Saben, qué es Transparencia? Digo esto, porque para el común sentir de la sociedad el desempeño de sus gobernantes es una afrenta a la integridad de los bolsillos de todos los contribuyentes. Porque hablar de Transparencia y callar al pueblo es una farsa, ya que debe existir coherencia en lo que se dice y lo que se hace. Y aún más en quienes administran fondos públicos que como hoy día, unos abusan del poder valiéndose de las  instituciones…y encima se hacen las víctimas. Por ello, basta de lucrarse con las necesidades del pueblo. Así no se puede ver hacia un horizonte sostenible, en especial en un país con tantas carencias.

No hay nada más repugnante que una persona que se esconde para embaucar a los demás. La ocultación se da en gajos en aquellos que se escudan y hacen uso de máscaras para cubrir su verdadera apariencia y obscura intención. Cínicamente creen engañar al mundo entero y quienes les rodean. Viven de las apariencias con las que se empeñan en encubrir sus actos impíos en la gestión pública. Viven en las penumbras de espaldas a la auditoría ciudadana.

Los salvadoreños debemos seleccionar candidatos cuya función esté anclada en el principio del mérito y la capacidad. Y no, en aquellos que  son como las monedas: que una vale por muchas como muchas no valen por una. Quienes apoyados en instituciones carentes de efectividad en el cumplimiento de la ley. Ya que parcializan la investigación, alejando la justicia e imponiendo la impunidad como regla de acción diaria.

publicidad

Basta ver los recientes hechos en el que un funcionario de primer orden viola y transgrede la ley irracionalmente, jactándose de dicha acción.

Es vergonzoso que tales actos ilícitos a la luz no tengan castigo legal. ¿Dónde está el Estado de derecho? La institución llamada a auditar a funcionarios (Corte de Cuentas), más bien se enreda en tecnicismos, los cuales solo son válidos en mentes congeladas por conveniencia y falta de independencia desde sus nombramientos.


El desarrollo de un país solo es posible si existe un control auténtico, el cual detecte a tiempo prácticas de corrupción, es ese el estándar global moderno de todo estado civilizado, mediante el cual evalúa desempeño para todos los órganos estatales y no por conveniencia política. De lo contrario, no se cumplen parámetros válidos de los servidores públicos encargados de exigir cuentas certeras de fondos de la hacienda estatal.

El Salvador requiere funcionarios que sus pilares sean el profesionalismo, honestidad y servicio franco. Los candidatos todos deben saber que el mundo evoluciona en todo sentido y el factor Transparencia es determinante y obligatorio a todo aquel que está al frente de un cargo público. Quienes se excluyan de procesos de control de forma arbitraria, demuestran el miedo a reconocer sus acciones sin sustento legal ni moral.

Evadir esta realidad es ir contra sentido en la acción gubernamental verdadera: servir y no servirse como muchos han actuado de forma perversa, ya que si un legislador y/o alcalde se resiste  a ser investigado delata su único interés: buscar impunidad y no el bien común.

Tengan presentes las palabras de San José María Escrivá de Balaguer: “Cuando te veas cómo eres, ha de parecerte natural que te desprecien”. P.d: La crítica la realizo a tiempo, y no después de consumados los hechos.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.