Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Urge una agenda legislativa legítima

miércoles 25, febrero 2015 - 10:00 pm

Oswaldo Hurtado, parafraseando a Winston Churchill plantea que los partidos políticos son la peor forma de organización de la participación política, con excepción de todas las demás. Un mal necesario si lo queremos ver de otra forma. Quizá sean muchos los que piensen que la democracia estaría mejor sin partidos políticos; no obstante no ha existido democracia en el mundo que haya podido sobrevivir sin ellos.

Por lo tanto, lo que resta es monitorearles constantemente, especialmente cuando asumen el poder. Por ello, debemos prestar especial atención a la Asamblea Legislativa, pues está formada por las distintas fracciones políticas y es ahí donde se plasma en buena medida el rostro actual de nuestra democracia.

Los ciudadanos debemos de evaluar su quehacer, analizar la coherencia entre lo que dicen y hacen; pero más importante aun es recordarles permanentemente que su trabajo consiste en luchar por el bienestar colectivo y no estar al servicio de pequeños grupos de poder, cuyo único objetivo es utilizar al Estado para su beneficio particular.

publicidad

Hay muchos aspectos sobre los que hay que legislar, pero hay algunos que no pueden seguir postergándose. Tal es el caso del ámbito fiscal; en donde la discusión no debe limitarse a la denominada “Ley de Responsabilidad Fiscal para la Sostenibilidad de las Finanzas Públicas y el Desarrollo Social”, que actualmente está siendo analizada en la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto. Entonces, la próxima legislatura debe tener como prioridad ser parte de un gran acuerdo fiscal, que deberá estar reflejado mediante reformas legales en aspectos relacionados con los ingresos y gastos públicos, así como con la deuda y la transparencia del Estado.

Por ejemplo, aprobación o no de: impuesto predial, eliminación de exoneraciones fiscales, revisión de las asignaciones de recursos preestablecidas en la Constitución, reformas al subsidio al transporte público, modificaciones a la Ley Orgánica de Administración Financiera del Estado, que permita hacer más transparente el presupuesto nacional, entre otros elementos.


Asimismo, especial atención deberán dar a las modificaciones al sistema previsional. Está claro que es una bomba de tiempo y no hacer nada, no solo pone en riesgo las finanzas del Estado, sino, peor aún, impedirá cumplir con un derecho básico, como es el que los trabajadores gocen de una pensión digna luego de haber brindado durante toda una vida su fuerza de trabajo.

En otros ámbitos, la Asamblea deberá aprobar normas legislativas que contribuyan a un proceso de desarrollo sostenible. Destacando leyes sobre: seguridad (o incluso soberanía) alimentaria y nutricional, desarrollo rural, adaptación y mitigación al cambio climático, así como una ley general de agua, que hasta la fecha, ha sido imposible aprobar. En esa misma línea, es imperante reconocer por ley la decisión de la población de no incluir a la minería metálica como parte del proceso de desarrollo salvadoreño.

Esta agenda legislativa, urgente y legítima para el fortalecimiento democrático, se puede dar en dos escenarios, como resultado de las próximas elecciones. El primero, en el cual el partido oficialista logre el control de la Asamblea y no necesite los votos de la oposición para poner en marcha su agenda legislativa. El segundo es que la oposición obtenga una cantidad de curules tal, en el que cualquier medida que el partido oficial desee implementar, tenga que negociarla con ellos.

En cualquier caso, la próxima legislatura deberá de estar a la altura para tomar decisiones sobre estos temas torales, que no pueden seguir postergándose. Muchos de éstos tendrán que ser discutidos con amplios sectores de la sociedad para lograr consensos que permitan encontrar soluciones conjuntas frente a los problemas que están ahogando al país.

La agenda legislativa para los próximos años podrá ser un excelente escenario para que, quienes resulten electos como diputados y diputadas, muestren los intereses de quienes defienden, ya que deberán de legislar sobre ámbitos que pueden configurar el establecimiento de un Estado excluyente, expoliador y al servicio de la élite económica; o por el contrario un Estado próspero, sostenible, democrático y equitativo.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN

Despilfarro de críticas

“Gobierno dará dinero en efectivo a jóvenes que no trabajan ni estudian” señalaba el titular de …

MÁS INFORMACIÓN
¿Y si nos ponemos de acuerdo?

Imagínese una casa en la cual el techo ya no sirve y cada vez que llueve, …

MÁS INFORMACIÓN
No a la minería metálica

Usted vendería uno de sus riñones? Seguramente su respuesta es un contundente NO. Porque no existe …

MÁS INFORMACIÓN


Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.