Editorial & Opinion

Al oído del presidente

Jaime Ramírez Ortega / Consultor legal y de negocios

jueves 17, octubre 2019 - 12:00 am

Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad (Proverbio 11:14). Esta instrucción dada por el Rey Salomón, uno de los hombres más sabios que ha existido en todos los tiempos, fue un consejo insignificante para su hijo Roboam, quien inició su reinado sobre el pueblo de Israel en el año 941 a.C. y cuya vida y obra está ampliamente resumida en 1 Reyes Capítulo 14. La primera petición que recibió del pueblo el Rey Roboam, fue que disminuyera la carga impositiva.

Ante esta disyuntiva, Roboam pidió consejo a los más ancianos que habían estado al lado de su padre, los cuales le sugirieron que aliviara la carga al pueblo y que les bajara los impuestos, para ganarse así el corazón de todos los israelitas; no obstante, Roboam, dejando el consejo que le dieron los ancianos, tomó consejo con los jóvenes que se habían criado con él, y que estaban a su servicio.

Entonces los jóvenes que se habían criado con él, le contestaron, así dirás al pueblo: Mi dedo más pequeño es más grueso que los lomos de mi padre. Así que, si mi padre os cargó de grave yugo, yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, y yo con escorpiones. De modo que agradó al joven Rey el consejo de sus amigos por sobre la sabiduría de los más ancianos, lo cual dejó en desbalance sus decisiones y provocó la división de los israelitas.

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La historia nos muestra una radiografía de los obstinados e ignorantes que pueden ser algunos gobernantes; sin embargo, Israel no es El Salvador ni Roboam es el Presidente de El Salvador, pero sí es un claro ejemplo de lo que no se debe hacer para no repetir las mismas equivocaciones.

Señor Presidente, creo que usted es una persona muy capaz, y no dudo de sus cualidades intelectivas para dirigir a nuestra nación, pese a ello permítame hacer algunas valoraciones que pueden mejorar el nivel de vida de cada salvadoreño.


Ya que no sé si será posible que usted discuta o reciba alguna sugerencia de su equipo cercano, por ejemplo: el trabajo efectuado por el ministro de Justicia y Seguridad, de la defensa y su persona en materia seguridad ha sido titánico, dado que los resultados han sido positivos. Pero no se puede colocar la esperanza en la represión, porque las pandillas no tardarán en mutar su accionar; por ello el plan debe ser consistente en el tiempo, tampoco la prevención de la violencia se puede basar en la contra-cultura.

Señor Presidente, usted sabe que el país no cambiará su nivel de violencia por patinar, por el reguetón, o por la cultura extrema, dado que éstos solo son distractores que servirán para que nuestros jóvenes estén adormecidos; pero la violencia sí puede disuadirse con la generación de oportunidades de empleo, así como la formación de talleres vocacionales en cada comunidad violenta. Los niños y jóvenes pueden cambiar su entorno cuando se les inyecten valores y educación y más educación.

Así que invertir en los niños desde la primera infancia, a través de una calidad educativa basada en competencias, es apostarle a una generación con valores. Por otra parte, Presidente, use la popularidad para unir al país, no para dividirlo, ya que no es prudente que continúe con esos comentarios de odio hacia sus detractores. Lo animo a que dé el primer paso para convocar a una reunión a todas las fuerzas vivas de la nación, incluyendo a sus adversarios, para construir puentes de entendimiento sobre aquellos temas de interés nacional

y juntos sacar el país adelante; con humildad recurra a las mejores mentes, dado que algunos ministerios son un desastre; no saben ni por dónde comenzar, no entienden de planificar, desconocen cómo construir un POA integrado al PEQ. ¿Por qué lo sé? Porque veo algunos ministros, directores, y secretarias, improvisando en sus actividades, únicamente hacen ruido en el Twitter con fotografías, pero se desconoce de su trabajo efectivo; sin embargo, el salario de ellos es tan alto, como el de un gerente de una multinacional.

La diferencia es que, en una multinacional, no se ingresa sin credenciales académicas ni por cuello, sino por capacidad, (a excepción de los parientes o amigos de los accionistas). En consecuencia, tome el consejo de las mejores mentes del país, de los que tienen la experiencia en la creación de las fuentes de empleo, de los que hicieron su riqueza con esfuerzo y honestidad, de los académicos que son entendidos en los tiempos, que con su aporte pueden ayudarle a tomar las mejores decisiones.




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