Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Crece la incertidumbre

Mauricio E. Colorado / Abogado

lunes 1, abril 2019 - 12:00 am

A dos meses del cambio de Gobierno, lejos de acontecer hechos que aseguren una prudente continuidad en la gobernabilidad en el país, todo pareciera indicar que se avecina un espectacular desorden en la vida institucional de la nación. El señor  presidente electo está mandando mensajes, no siempre escritos, que de alguna forma confunden a quienes voluntaria o involuntariamente están relacionados con las actividades gubernamentales que a diario dan vida a la nación y producen sus efectos sociales, políticos y económicos.

Ese actuar de quien ha sido designado para presidir el Órgano Ejecutivo durante el próximo quinquenio confunde, incluso –según expresan algunos colaboradores cercanos- a quienes pretenden trabajar en el círculo más íntimo del staff presidencial, al no compartir del todo las disposiciones del futuro mandatario. Actitudes como la de conceder dos horas para liberar a dos estudiantes capturados en flagrancia realizando desordenes públicos, bajo pena de sancionarlos el 1 de junio si no obedecían sus órdenes, o la no integración de una comisión para el traspaso de mando, o el hecho de poner en duda la asistencia a la toma de posesión ante la Asamblea Legislativa el día 1 de junio, a juramentarse como lo dispone la Constitución; lejos de asegurar un Gobierno popular, lo que está asegurando es un Estado desordenado que enfrentará cada vez más frecuentemente a las violentas manifestaciones callejeras con las normas de convivencia.

Los salvadoreños no olvidan el ataque al Tribunal Supremo Electoral, cuando se denunció un supuesto intento de fraude por el cambio de color de la papeleta del partido del ahora presidente electo. Si eso ocurrió en aquel entonces, que se podrá esperar ahora y cuando ya haya tomado posesión del cargo.

publicidad

Sabemos que la política aguanta con todo y se ha conocido que el partido que se usó como vehículo para acceder al poder ya se encuentra en pláticas para negociar cuotas de poder en el gabinete de Gobierno, después de haber superado de alguna forma el conflicto creado por  el destino de los siete millones producto de los votos obtenidos de la elección, ofrecidos por el ahora presidente electo a un hospital y negados por el partido a tal destino.

También es triste conocer un día la amigable fotografía del electo con el presidente saliente pidiéndole que vete el decreto del  FODES y al día siguiente las deplorables declaraciones contra este, por no haberle atendido su petición. Súmele usted, amigo lector, la herencia sindical que el FMLN le deja al Gobierno entrante en las instituciones, incluyendo Casa Presidencial (sindicalismo exprés), para maniatarlo en su accionar en el quinquenio venidero, sindicatos que no quisieron imponerlos en los diez años que tuvieron la administración a su cargo.


Como hemos dicho en otros artículos, estos dos últimos meses –últimos dos del gobierno del FML  y en los cuales el electo considera que ya tiene el control- veremos y sufriremos muchas cosas que ni nos imaginamos, pero que nos darán una visión de lo que puede ser el quinquenio que se avecina.

Con seguridad, la Sala de lo Constitucional tendrá bastante trabajo, y si el equipo de asesores del nuevo presidente no logra su objetivo con claridad meridiana, tendremos un gabinete propenso a las renuncias o a las destituciones, debido a la desobediencia de órdenes absurdas o ilegales, caprichosas o inconvenientes.

De todas maneras, por el bien de nuestro país, desearíamos que quienes tienen facultad para influir en las decisiones del electo le puedan ayudar en la difícil tarea que tendrá. Todos, gobernantes y gobernados, debemos entender que la tarea de gobernar debe hacerse de común acuerdo, sin violencia y con respeto. Las leyes se hacen para cumplirse, y si no son buenas, se derogan. Por ahora hay suficiente violencia en las calles como para que busquemos nuevas fuentes de violencia.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.