Editorial & Opinion

Diez posibles homicidas absueltos por falta de testigo

Jaime Ulises Marinero / Periodista

martes 26, noviembre 2019 - 12:00 am

Diez pandilleros que en 2017 supuestamente participaron en la muerte de seis personas en la colonia Las Palmas, de Ilobasco,  Cabañas, quedaron libres porque el testigo criteriado que había prometido declarar a individualizar la participación de cada uno de ellos en los  referidos homicidios, se fugó junto a otros cinco pandilleros  de las bartolinas de la Policía Nacional Civil (PNC) en Ilobasco.

Fue la misma Fiscalía General de la República (FGR) la que el 11 del corriente mes,  solicitó la absolución ante  el Juzgado Especializado de Sentencia “C” de San Salvador, ya que no contaba con prueba testimonial para inculpar a los pandilleros en los seis homicidios, pues el testigo criteriado escapó el 7 de octubre. Es decir, un mes y cuatro días antes del juicio.

Personalmente dudo mucho de los testimonios de los testigos criteriados, porque como lo reitero, son criminales tratando de salvar su pellejo acusando a otros. Aún así son necesarios, pero no basta con su declaración si la FGR no se afana en aportar pruebas periféricas.

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Para un juicio donde se procesan a diez supuestos criminales por seis muertes, no puede bastar un testigo criteriado. Se debe contar con prueba científica y se deben aportar suficientes pruebas periféricas que corroboren el dicho de los criteriados, quienes en ocasiones suelen mentir a propósito, sabiendo que con su testimonio mendaz están favoreciendo a sus compañeros delincuentes.

Verbigracia, si cinco sujetos asesinan a una víctima, antes designan a quien será el testigo criteriado por si los capturan y los llevan a los tribunales; de tal manera que quien es escogido miente en el juicio y ante la carencia de otras pruebas, no queda más que absolver o imponerles penas mínimas. Esto ya ha ocurrido. Hace tres años aproximadamente un testigo criteriado dijo haber presenciado cómo sus compañeros de pandillas enterraron a dos víctimas después de asesinarlos a balazos. Sin embargo, el dictamen de Medicina Legal determinó que las víctimas habían sido asesinadas por estrangulamiento. No tenían orificios de bala.


El mismo testigo señaló a dos sujetos como homicidas en el mismo hecho, sabiendo que ambos estaban presos por otros delitos. Era imposible que hubiesen participado en el doble crimen. Al final y ante la inconsistencia del testigo criteriado y la falta de más pruebas aportadas por el Ministerio Público, los sujetos fueron absueltos y el juez mandó a procesar al testigo mendaz.

En el caso de los diez pandilleros absueltos por la fuga del testigo criteriado, es obvio que hizo falta gestionar una declaración anticipada o un estricto resguardo del testigo que al fugarse generó impunidad. Diez posibles homicidas andan libres y probablemente cometiendo horrendos crímenes.

Ha habido situaciones en los que quien recibe el beneficio del criterio es quien ha tenido más participación en el crimen imputado. Hubo un proceso en el que se condenó a una banda de robacarros muy famosa en el país. La condena fue posible por el testimonio del testigo criteriado, quien había participado en todos los robos y era quien se encargaba de amenazar con un arma de fuego a la víctima y en ocasiones les disparaba a las víctimas.

La mayoría de testigos beneficiados aceptan haber participado directamente en los delitos. Unos aceptan que han matado, robado, secuestrado, violado, extorsionado o planificado toda suerte de delitos. Otros involucran a personas inocentes y es notable que hasta inventan historias al describir escenarios no ocurridos. Recordemos que hace poco el mismo juez se dio cuenta que el testigo criteriado tenía en su poder un guión que seguía textualmente para declarar. En este caso también hubo absolución de posibles criminales.

Los criteriados a cambio de un testimonio a veces veraz y otras veces mentiroso, no reciben ninguna pena, lo cual es necesario para lograr condenas, pero no es justo. No todo lo legal es justo y con los testigos con beneficio queda más que comprobado ese axioma.

Tal vez sea necesario reformar la legislación penal para no dejar impunes a los testigos criteriados cuando se comprueba que mienten o cuando su aporte carece de sustancia o de elementos que pueden corroborarse. Tampoco se ve justo que luego de haber cometido atrocidades se les perdone la condena. En Estados Unidos se negocia una pena menor, pero no se les deja en libertad absoluta.

Por ahora diez supuestos homicidas andan libres, porque el testigo criteriado que los iba a identificar, simplemente se fugó… Seis homicidios quedaron impunes.




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