Cerrar [X]

Editorial & Opinion

El 2019 que deseamos los salvadoreños

Jaime Ulises Marinero / Periodista

miércoles 2, enero 2019 - 12:00 am

Cada  fin de año las personas nos deseamos mucha felicidad y prosperidad para el año nuevo. Personalmente hacemos la promesa de tratar de ser mejores seres humanos, pero realmente ¿Cómo nos gustaría a los salvadoreños que fuera 2019? Seguramente nos gustaría un año nuevo distinto a 2018 en nuestras economías y en nuestra familia. Con oportunidades para todos y con la plena garantía de estabilidad,  paz y seguridad.

Nos gustaría un país con cero homicidios y sin extorsiones, lo cual es utópico porque hasta ahora ni este gobierno ni los candidatos presidenciales han hablado con claridad sobre este tema. La deuda pendiente de los últimos seis gobiernos ha sido la delincuencia. El Estado y sus gobernantes dejaron crecer este flagelo que  hoy se ha convertido en algo casi incontrolable y que los políticos prefieren ver de reojo o camuflar de acuerdo a sus intereses coyunturales. Deseamos un país donde todos pudiéramos movilizarnos libremente, sin que haya delincuentes que nos impidan el paso, sin asaltos en los buses, sin crimen organizado. Un país en paz.

Nos gustaría un país sin corrupción ni nepotismo. Los corruptos, de cualquier color que sea, deben estar en la cárcel y devolver lo  sustraído ilegalmente a los salvadoreños. Los servidores públicos deben ocupar sus cargos por su capacidad y no por un clientelismo político o partidario.

publicidad

Deseamos un país con oportunidades para todos. Con fuentes de trabajo y plazas laborales con salarios justos y adecuadas prestaciones sociales. Con pensiones dignas y consecuentes. Con salvadoreños saliendo del país con fines de negocios, estudios o turísticos y no en caravanas o siendo expulsados por un país sin oportunidades.

Queremos un país con funcionarios públicos responsables y apegados a las leyes. Un fiscal general que persiga el delito sin criminalizar a priori, que no le tiemble el pulso a la hora de perseguir al delincuente, ya sea este un vulgar ladrón, un homicida inescrupuloso o un sujeto de cuello blanco. Al delincuente hay que perseguirlo y aplicarle la ley, sea quien sea. Queremos jueces apegados a la ley, policías honestos, abogados que no estafen a sus clientes, periodistas y medios que no juzguen o tomen agendas incorrectas, funcionarios que no se aprovechen de sus cargos para cometer irregularidades y hasta actos delictivos.


Los salvadoreños anhelamos un país con gobernantes serviciales, honrados, honestos, honorables y humanistas, que cumplan sus promesas, que no endeuden al país, que no obedezcan a lineamientos partidarios, que no viajen fuera del país si no es necesario, que sean austeros, que sean capaces, que no creen plazas y oficinas fantasmas o innecesarias para emplear a los suyos, que no contraten asesores que necesitan ser asesorados, que no fomenten el nepotismo, que se apeguen a las leyes, que hagan obras de desarrollo, que trasciendan más allá de su gestión y que sean estadistas en el amplio sentido de la palabra.

Los salvadoreños soñamos con un país creciente y visionario. Con políticos que antepongan los intereses de nación antes que las intenciones particulares, con empresarios solidarios que entiendan que al obrero hay que respetarlo y protegerlo, con transnacionales que no prioricen sacar provecho al consumismo masivo, con empresas que entiendan y apliquen lo sustantivo de la responsabilidad social empresarial, con ciudadanos honrados y dispuestos a aportar lo suyo para este lindo país.

Para el 2019 los salvadoreños queremos una nación con más democracia y mayor participación social. Un país con cuentas cabales, con medicina suficiente en los hospitales, con escuelas pedagógicamente aceptables, con menos desempleo y con mayor producción en el agro y en el rubro industrial. Un país donde haya inversión, con aliados estratégicos  y reglas claras.

Este 2019 ya no queremos mentiras ni falsas promesas, mucho menos políticas de Estado fallidas. Queremos obras y acciones concretas. No más impuestos que empobrecen ni daños al medio ambiente. No más cantos de sirenas para embaucar a los fanáticos o para crear divisiones. Los salvadoreños tenemos que estar unidos en las buenas y en las malas, porque el problema de uno, generalmente, es el problema del otro. Ningún político, ningún partido, ningún gobernante ni ninguna ideología deben desunirnos en este 2019. La unión hace la fuerza y todos, sin excepción, somos necesarios para el país. Soñar y desear es fácil, pero los sueños llegan hasta donde podemos luchar por ellos. Que este 2019 sea un año bonancible para los salvadoreños y que cada uno de nuestros deseos se acerque a nuestros anhelos de país. ¡Feliz 2019, salvadoreños!




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.