Cerrar [X]

Editorial & Opinion

El agua tiene base constitucional

Armando Rivera Bolaños / Abogado y Notario

sábado 3, noviembre 2018 - 12:00 am

Desde hace varios meses, diversas organizaciones diversas y líderes religiosos, incluyendo al Arzobispo Metropolitano, Monseñor Escobar Alas, pero especialmente partidarios de la izquierda política y elementos de la Universidad de El Salvador (UES), han expresado en forma vehemente que ante un supuesto peligro que  “el recurso hídrico nacional” se privatice en perjuicio de la sociedad de escasos medios económicos, la Asamblea actual debe decretar prontamente una “Ley del Agua” y además, reformar el artículo dos de la Constitución de la República para que agreguen como “derecho humano” el acceso al agua. Es lamentable, lo decimos con honestidad, que este movimiento “antiprivatizador” del recurso hídrico carezca de una adecuada orientación constitucional y se perciba más inspirado en motivaciones partidarias, aprovechando esta época electoral en la cual ya estamos inmersos diariamente, para fomentar reacciones y polémicas en favor de cierto partido, a juzgar por las expresiones y escritos que hemos tenido la oportunidad de conocer.

En primer lugar, es loable y positivo que se pida legislar sobre una Ley de Protección del Agua. Siendo el agua un recurso natural, teóricamente renovable,  en las últimas décadas se ha visto disminuido, por no decir semi extinguido, por diversas causas: por los fenómenos derivados de la contaminación ambiental que producen destructores cambios climáticos; construcción de zonas residenciales realizadas sin  previos estudios técnicos, que han secado muchas fuentes hídricas; la deforestación salvaje de las zonas boscosas salvadoreñas, que nos han aproximado a convertirnos pronto en desierto enorme; etcétera. La destrucción de bosques es un hecho tangible por sus funestas consecuencias, no solamente por haber disminuido el recurso hídrico, sino también por la extinción acelerada de muchísimas especies de la flora y la fauna que antes solíamos ver en nuestro país. De allí que apoyemos que los actuales o los próximos legisladores, formulen y aprueben, tras consultas con entendidos en esta materia tan importante, una ley protectora del agua que, aunque ya está reconocida esa protección en el texto constitucional, se requiere darle vida en una ley secundaria para su mejor entendimiento y su adecuada aplicación legal.

En lo que siempre expreso mi disentimiento, basado en aspectos jurídicos, es que esas organizaciones pidan, en forma insistente, que “se reforme el artículo dos de la Constitución para agregar como derecho humano el recurso del agua”. En primer lugar, sería un error craso incluir en ese artículo constitucional el derecho al acceso del agua como un “derecho individual”, pues eso es lo que enmarca el mencionado artículo, derechos individuales, aunque esencialmente son humanos, pero esta denominación tiene otras concepciones jurisprudenciales y filosóficas distintas a lo planteado. Si reforman el mencionado artículo, referido a derechos individuales, se entraría en conflicto jurídico y de mucha polémica, por lo comprendido en el artículo 117 de nuestra Constitución que desde su inciso inicial manifiesta que “es deber del Estado proteger los recursos naturales, así como la diversidad e integridad del medio ambiente, para garantizar el desarrollo sostenible”. Una visión amplia como la manifestada en este artículo constitucional, es no solo razonablemente excelente, sino que es garantía para el futuro nacional, cuando el Estado adquiere como un deber “la protección de los recursos naturales” para el desarrollo nacional. Lógicamente, está el agua para sus distintos usos. Pero el núcleo se encuentra cuando en el inciso dos del mencionado artículo 117 leemos que “Se declara de interés social la protección, conservación, aprovechamiento racional, restauración o sustitución de los recursos naturales en los términos que establezca la Ley”. Luego, pregunto a los impulsores reformistas: ¿qué es más beneficioso al país, que el derecho al agua se consigne como un derecho individual en el artículo 2 Cn. o quede intacto como un recurso natural de interés social protegido por el Estado conforme a una ley, según el artículo 117 de la misma Constitución?

publicidad

Opino que el agua, un recurso natural vital, debe continuar considerándose de interés social, pues así tiene más amplitud e impacto que los derechos individuales, siempre vulnerables ante las vicisitudes políticas y económicas. Reitero: apoyo no privatizar legalmente el agua, pero sin incluirla en una restrictiva reforma constitucional porque, tarde o temprano, la misma podría ser rechazada por quienes ahora la impulsan.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.