Editorial & Opinion

El papel del Gobierno

Rafael Domínguez / Periodista

jueves 5, diciembre 2019 - 12:00 am

No sé si alguna vez se ha preguntado ¿cuál es realmente el papel que tiene o debe tener el gobierno en la vida del ciudadano? ¿Por qué existe un gobierno? ¿Cuál es su función respecto a la vida y desarrollo de las personas? De lo que usted y yo creamos sobre ese papel puede que tengamos una visión más clara de lo que le exigimos o lo que esperamos de él, porque no es posible solo aceptar que hay un gobierno, que cada cinco años, en el caso del ejecutivo o cada tres en los gobiernos municipales, votamos para cambiarlos y no sabemos cómo impacta esto en nuestra vida.

Para muchos el gobierno es una estructura desde la cual las decisiones se toman para beneficiar sectores, otros creen que es la manera más rápida y fácil de enriquecerse, no menos pensarán que el papel del Estado es que nos arregle la vida y todos los problemas, algunos quizá hasta crean que su deber es hacernos felices o garantizarnos las condiciones de vida; sin embargo, su función en base al histórico hebreo que podría decirse es una forma de gobierno que influye la organización democrática actual, la función del gobierno es proteger a las personas, proteger al ciudadano, ser el refugio de aquello que le pueda dañar. El gobierno sustituyó a Dios como supremo rey, ese Dios de quien dependía el pueblo para su protección, recordemos les guío por el desierto, les dio de comer, les proveyó agua y era su protección ante los ataques de otros pueblos, pero cuando ellos mismos dijeron queremos un rey se instituyó el gobierno para que quien les protegiera estuviera “más cercano” fuera como los otros pueblos que tenían un rey con quien interactuar, de ahí entonces que ese papel es el más relevante, porque con una visión de protección pueden comprenderse los límites que también el gobierno debe tener.

La familia es la base de la sociedad y esta necesita protección; para proteger esa familia es necesario dotarle de servicios, educación, salud, fuerzas armadas, policía, etc., elementos que le permitan al ciudadano crecer en sus capacidades , con libertad de elección, porque una vez protegido puede este libremente movilizarse, asociarse, establecerse, convertirse en lo que quiera y lo que pueda según sus condiciones propias, pero cuando el gobierno, más allá de la protección se convierte en el hacedor, el que controla cómo educar a los hijos, cómo comer, cómo comprar, cómo vender y hasta cómo y qué hablar, la situación opera contra el ciudadano, quedando desprotegido y más bien en calidad de ser abusado, de ser limitado, de perder sus capacidades para solo cumplir la visión de aquel o aquellos que gobiernan, que no es por lo general la cabeza más ilustrada o mejor capacitada; de hecho por eso es que ninguno de los gobiernos que han apostado a ser el hacedor y dador de todo para su pueblo ha logrado tener éxito, versus aquellos que solo cumplieron con su papel protector, garantizando que la ley se aplique a todos, se respete por todos y se usen los recursos de todos para garantizar la libertad, el crecimiento y la protección de cada uno de los contribuyentes.

publicidad

En cuanto a leyes, el gobierno debe cumplirlas y hacer que se cumplan, pero estas leyes deben basarse no en lo que el gobierno quiera, sino en el mismo concepto de protección, su límite es lo moral, porque de lo moral se desprende la supervivencia de la sociedad, sin estos límites morales las sociedades sucumben, de ahí que el gobierno debe protegernos a todos cuidando esa moral, siendo reflejo de esa moral y procurando que todos la comprendan.

De la visión del papel del gobierno se deriva también la aportación financiera en impuestos que los ciudadanos pagan, el gobierno es un administrador de ese bien común que debe ser invertido en mejoras para su protección, mejores servicios de agua, energía, transporte, seguridad pública, carreteras, infraestructura para el comercio, educación, etc…debe invertirse en proteger al ciudadano, no es para repartirlo en empleo público o repartirlo en corrupción partidaria, menos usarlo para privilegios a los administradores, lo cual significa presupuestos con menos deuda, con ahorro, con reducción de gasto innecesario, con menos pago de planillas, con intención de retorno al ciudadano. Por esto es importante hacernos esa pregunta ¿para qué sirve el gobierno? Independientemente de si concuerde o no conmigo, creo que el papel de protección es más atinado que el papel de padre benefactor que muchos desean amparados en su poca capacidad de responsabilizarse de su propio éxito o fracaso, papel reservado para que cada persona tenga o no un buen o mal gobierno.





RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.