Editorial & Opinion

El Salvador de cara al 2020

Roberto Cañas López - Académico, firmante de los Acuerdos de Paz

viernes 27, diciembre 2019 - 12:00 am

Se termina 2019, cerramos los primeros 20 años del siglo XXI. Lo que sucedió este año en pocos días será parte del pasado, ojalá que como país, reflexionemos y saquemos las lecciones aprendidas de nuestra conducta y podamos el año que viene replicar las buenas prácticas que ejecutamos y rechazar las cuestiones que no funcionaron. Hoy toca ver hacia el futuro y analizar lo que nos depara el 2020.

El año que viene, es un gran momento para enfrentar con energía los nuevos y viejos problemas de Nación. El Salvador tiene que subirse al carro de la cuarta revolución industrial que plantea un cambio de paradigma. Los extraordinarios cambios tecnológicos debemos verlos como una oportunidad y el año que viene  el sistema educativo debe proporcionar a los niños y jóvenes los aprendizajes necesarios para que puedan hacerle frente a los cambios que están transformando nuestras vidas.

Ocultar la realidad no es buen consejo, la posibilidad de una recesión mundial, es un peligro que existe y ante una amenaza: un país prevenido vale por dos. Una recesión en los Estados Unidos  impactaría en el nivel de actividad de la economía salvadoreña al menos a través de dos canales: se produciría una menor entrada de dólares al país en concepto de remesas y disminuirían las exportaciones al ser menores los pedidos a las maquilas, lo que afectaría el dinamismo de nuestra economía un seguimiento cercano de cómo evolucionará la economía del norte es de rigor.

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Un dato general de la realidad nacional es, que los problemas estructurales: Pobreza, desigualdad económica, exclusión social siguen siendo asignaturas pendientes por resolver. En 2020 a las desigualdades económicas conocidas, se suman una nueva generación de desigualdades, en torno a la educación, la tecnología y el cambio climático. No debemos olvidar que nuestro país tiene una alta vulnerabilidad al riesgo de eventos naturales como terremotos, impactos del cambio climático, aumento de inundaciones, sequías y tormentas tropicales.

La distribución desigual en educación, salud y vida obstaculizan el progreso del país. La inversión en educación inicial es clave: las nuevas generaciones deben nacer y crecer con salud y educación, adecuadas hasta llegar a la edad adulta.


Los problemas coyunturales del país hay que seguir enfrentándolos con energía. El crimen y la violencia ya no deberían condicionar nuestras decisiones diarias. Hoy por hoy: Dónde vivimos, por dónde transitamos, dónde invertimos, y qué hacemos o dejamos de hacer un fin de semana está condicionado por la inseguridad está realidad debe de empezar a cambiar.

2020 debe ser el año de la prevención de la violencia y la delincuencia: Todos los ministerios y dependencia gubernamentales deberán alinear sus acciones hacia un mismo objetivo: la reducción del crimen y la violencia. Es decir, integrar la dimensión de seguridad ciudadana dentro de sus agendas, sean estas sociales, urbanísticas, culturales o deportivas.  En los barrios y colonias hay que devolver la tranquilidad a sus habitantes. Cada biblioteca, cancha de fútbol y parque que se construya debe estar pensado para mejorar la inclusión social y convivencia de los salvadoreños.

En el año nuevo la mejor manera de disminuir la migración será mejorar las condiciones socio-económicas, las de oportunidades de trabajo que eviten que los padres de familia salgan del países con la esperanza de buscar una mejor calidad de vida y así poder brindad una día mejor a su familia,

2020 será un año electoral. Es cierto que según la ley la propaganda electoral solo se permitirá 2 meses antes cuando se trate de diputados y 1 mes antes en las elecciones de concejos municipales. Pero la realidad será que todo lo que digan, lo que no digan; lo que hagan o no hagan los actores políticos será tomado en cuenta para las elecciones de febrero 2021.

En los primeros meses del año próximo el país debe conocer el Plan Quinquenal, no olvidemos, que de acuerdo al artículo 167 de la Constitución corresponde al Consejo de Ministros elaborar el plan general de gobierno. Para lograr un buen gobierno hay que planificar a corto, mediano y largo plazo, Cada ministerio debe  definir claramente su misión y objetivos, dentro de la política que les corresponde; y asignar mejor los recursos para que obtengan los resultados esperados.

Finalmente solo queda despedir con alegría el año viejo y prepararnos para enfrentar el comienzo de 2020 con optimismo pese a los desafíos por venir y desear para El Salvador un próspero año nuevo donde todos nos encaminemos hacia la armonía social y la aprobación de políticas públicas de Estado.




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