Cerrar [X]

Internacionales

“Esperaba mi turno”, cuenta un sobreviviente de masacre en Nueva Zelanda

AFP

domingo 17, marzo 2019 - 10:33 am

Fotografía: Agencia AFP

Cuando resonaron los primeros disparos durante la oración del viernes, Abdul Kadir Ababora se tiró al suelo, y se agazapó bajo una estantería repleta de coranes. Se hizo el muerto, convencido de que el asesino que perpetró una matanza en dos mezquitas de Christchurch iría a por él en cualquier momento: “Esperaba mi turno”.

Durante largos minutos de indecible angustia, escuchó al extremista australiano Brenton Tarrant ejecutar metódicamente a los fieles congregados en la mezquita de Al Noor. Le resulta difícil explicar que aún esté vivo.

publicidad

“Es un milagro”, declara a la AFP. “Cuando abrí los ojos, solo había cadáveres” por todas partes.

En total, 50 personas murieron en la masacre cometida el viernes en dos mezquitas de Christchurch por Brenton Tarrant, de 28 años, que se declara fascista y supremacista blanco.


Como numerosos fieles que se encontraban en la mezquita Al Noor para la oración del viernes, Abdul Kadir Ababora, de 48 años, es un inmigrante llegado a Nueva Zelanda en 2010, proveniente de Etiopía, en busca de paz y prosperidad.

Hace dos semanas, este taxista y su esposa celebraron el nacimiento de su tercer hijo.

– Una bala tras otra –
El viernes, el imán acababa de comenzar su sermón cuando se escucharon los primeros tiros en el exterior del templo, cuenta Ababora.

La primera persona a la que vio caer es un palestino. Un hombre que tenía un diploma de ingeniero pero que, como él, se ganaba la vida al volante de un taxi en la ciudad más grande de la Isla Sur.

“Fue a ver que pasaba cuando vio al asesino. Cuando echó a correr, le disparó en algún lugar por aquí”, recuerda Ababora señalando a su lado. “Le vi caer”.

Fue entonces cuando Brenton Tarrant comenzó su masacre, matando uno a uno a los fieles indefensos.

Ababora se tiró de inmediato al suelo, y se escondió debajo de una estantería donde se almacenan los coranes.

“Simplemente hice como si estuviera muerto”.

Todavía le repulsa el carácter metódico de Tarrant, que disparaba una bala tras otra sobre los cuerpos paralizados, perpetrando una masacre que grabó y retransmitió en directo por las redes sociales.

Fotografía: Agencia AFP

– “La próxima es para mí” –
“Este tipo comenzó a disparar al azar, a la izquierda y a la derecha, de manera automática. Vació su primer cargador y lo cambió para recomenzar de manera automática. Después terminó el segundo cargador y puso un tercero, volviendo a disparar como un autómata en la otra sala también”, describe.

Ababora dice que sintió el aire de las balas pasando de cerca.

“Esperaba mi turno. Cada dos disparos, me decía: ‘La próxima es para mí, la próxima es para mí’ y perdí la esperanza”, cuenta. Entonces se puso a rezar en silencio y a pensar en su familia.

La pesadilla no terminó cuando el asesino se fue, después de vaciar su cuarto cartucho.

Durante los siguientes interminables minutos, ningún superviviente osó hacer un ruido. Pero los gritos de los heridos, que no podían aguantar el dolor, rompieron el silencio. “Había sangre en todos lados”.

Un amigo le avisó diciéndole que estaba herido en la pierna. Quiso ayudarle pero una parte de la extremidad del herido estaba pulverizada por una bala.

– Bang, bang –
Se tambaleó hasta el exterior de la mezquita donde encontró a otro fiel –cuyo hijo es amigo de su hijo mayor– en el suelo con horribles heridas en la mandíbula, la mano y la espalda.

En ese momento se percató de la presencia de otros dos cuerpos, dos mujeres en un baño de sangre.

“Cuando acabó con todo el mundo en la mezquita, salió para huir. Estas mujeres llegaban tarde, él las disparó. Bang, bang”.

Tarrant había dejado tirado uno de sus cartuchos, en el que había una inscripción de símbolos nazis, según Ababora.

Al igual que la mayoría de los habitantes, Ababora nunca habría imaginado que fuese posible tal estallido de odio en Christchurch, en un país presentado como uno de los más apacibles del planeta.

“Nueva Zelanda ya no es segura”, concluye.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN

Los supervivientes del tsunami en Indonesia, víctimas del hambre y de las enfermedades

Los rescatistas trataban este martes de llevar su ayuda a las regiones devastadas por el tsunami …

MÁS INFORMACIÓN
Obama acusa a Trump de aprovecharse del miedo de la clase trabajadora de EEUU

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acusó al magnate Donald Trump, aspirante a la nominación …

MÁS INFORMACIÓN


Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.