Editorial & Opinion

Justicia

Rafael Domínguez / Periodista

miércoles 21, noviembre 2018 - 12:00 am

Diariamente escuchamos en nuestro país el clamor por la justicia, que ésta sea la que dirima y clarifique los problemas entre los ciudadanos, entre el Estado y los ciudadanos y cualquier otra situación que no podamos resolver por la simple acción de la fraternidad humana. ¿Queremos justicia y exigimos justicia, pero ¿estamos conscientes de lo que significa aceptar esa justicia? Porque la justicia tiene métodos, procesos, códigos; tiene reglas, tiene tiempos y tiene juzgadores, acusadores, defensores, testigos y tiene un mundo de personas observando a que todo proceda debidamente.

La justicia es fría aunque todos queremos que tenga corazón, ¿es posible ser justo con el corazón o debe serse justo por la legislación? El problema es que nos encontramos con que la justicia no define sobre condiciones emocionales, sino probatorias, son los duros elementos del caso los que se aplican ¿debería ser distinto? En nuestros países pobres y necesitados, muchos de los casos que se llevan a la justicia se amparan en la pobreza, la ignorancia o el hambre para buscar levantar la defensa y por ende encontrar la justicia, pero ¿debe pesar más la causalidad o el resultado criminal de lo cometido? Esta es una zona gris para muchos… tal es el caso de Imelda, una joven abusada por su padrastro que fue a fuerza embarazada; en término da a luz en la letrina, su bebé es abandonado ahí mientras ella va al hospital desangrada, ella fue violada desde los 12 años recurrentemente y sin duda ha vivido un calvario físico y mental; la Fiscalía la acusa de intento de homicidio a Imelda, porque eso es abandonar un recién nacido entre el excremento y una capa de cal que a propósito le fue puesta encima como del que sabe que con cal un muerto no hiede, pero la gente dice pobrecita ella es víctima del violador no merece el castigo y ¿el bebé? ¿Qué merece? ¿Quién le defiende? Hoy se dice está vivo, no murió como quizás esperaban, entonces no hay cadáver no hay motivo para juzgar ¿será eso lo justo? No es fácil el caso, pero en la justicia de la ley ella debe ser juzgada, debe ser cuestionada por su acción que pudo terminar con la vida de una persona…El violador ¿Dónde está? ¿Se ha denunciado en su contra? ¿No es acaso el más culpable de todos en la situación? Pero ¿hay proceso en su contra? ¿Es culpa de la FGR o de quienes permitieron los abusos? Pero me sigo preguntando por el recién nacido ¿debió quedarse a morir en la fosa a cambio del dolor de su madre y de la injusticia en su contra? Sin duda Imelda es víctima y debe tratársele como tal, porque su caso tiene un verdugo, tiene un culpable, ese delito tiene nombre y debe procesarse, eso para su causa y la de todas las niñas y niños violados sería justo, y aunque no devolvería el daño ayudaría grandemente, el problema es que ella y quizá otras personas que le aconsejaron mal victimizaron al bebé, a un ser no culpable de nada, un total inconsciente de su fortuna y de su origen, de su condición, pero que también tiene derechos, según la Constitución y también merece le sea restituido el daño por abandono o intento de deshacerse de él.

Por eso digo que la justicia cuando la llamamos debemos estar seguros de que podemos soportar su exigencia y su veredicto, muchas veces dejará insatisfechos a unos y plenos a otros, pero esa es la justicia, igualmente en el caso Saca donde se valoró para justicia la declaración de culpa de los acusados, eso para muchos no fue castigo suficiente por el nivel de agravio cometido a la nación, pero se hizo justicia. Entonces la justicia ¿es también injusta? si uno la ve desde el lado del drama y del corazón, es también insensible y fría, pero es al final la justicia, que vela por todos por igual o debería, es lo mismo cuando el imputado y acusado que por muy grave que haya sido su crimen es sujeto de derecho y debe respetarse, la justicia entonces ¿es parcial?, defiende lo que no quisiéramos que defendiera, es una justicia difícil de comprender. Por ello someterse a ella es el principio del orden social, es la solución a la violencia y es el primer paso para comprender que no se vale solo exigir, también hay que aceptar, debemos conocerla antes de solo clamar por ella para que cuando venga entendamos que no es, ni será la justicia de tu mano o mi mano la que prevalece, sino la de la justa medida del código, la ley, la prueba y lo que ésta dice que es delito. La justicia es necesaria y debe ser pronta y cumplida, pero siempre será en estos casos compleja, aunque debe ser justa para devolver a cada quien lo que le haya sido perjudicado.

publicidad




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.