Cerrar [X]

Canonización Romero

La canonización de Monseñor Romero en Roma

Mauricio E. Colorado / Abogado

lunes 1, octubre 2018 - 12:00 am

La muerte violenta de monseñor Oscar Arnulfo Romero mientras oficiaba una misa en la capilla del hospital La Divina Providencia hace poco más de 38 años, ha tomado relevancia en ocasión de que Roma ha decidido elevarlo a los altares después de un proceso lleno de altibajos, debido a elementos políticos que influyeron en la vida del pastor de los fieles católicos salvadoreños.

En lo personal, y ante el silencio de la iglesia salvadoreña sobre el caso, considero oportuno mencionar algunos conceptos que los fieles católicos deben conocer sobre el tema y que podrían ilustrar a quienes de alguna forma puedan tener falsas expectativas sobre el caso. En primer lugar, debe aclararse que la santidad no la concede la Iglesia al materializar el canon reconociendo al santo, pues eso es solamente un formalismo.

La santidad la concede el Supremo cuando recibe al postulado en la morada celestial, no cuando lo declara la Iglesia. La canonización que se realiza en Roma, produce efectos en todo el mundo, y es intrascendente asistir a esa ciudad, porque los efectos son espirituales, no materiales.

publicidad

Dicho de otra manera, el traslado a Roma, no deja de ser un viaje (y gasto) innecesario, que solo produce beneficios económicos a quienes obtienen ganancias económicas, como agencias de viajes, hoteles, restaurantes, líneas aéreas, turismo etcétera, pero nada espiritual. Los beneficios espirituales, bendiciones y demás ganancias intangibles, las pueden recibir, los fieles, según sus creencias y sus devociones, en cualquier parte del mundo.

La asistencia a los actos oficiales de la canonización, debería limitarse al cuerpo diplomático que nuestro país tiene en el país donde ocurrirán los actos protocolarios, es decir, el estado del Vaticano. Desde luego, que si alguna persona desea asistir a tan protocolarios actos, puede hacerlo, pero con sus propios recursos, no con los recursos de los contribuyentes. Esos recursos, deben ser invertidos en gastos de mayor utilidad, como salud pública, medicinas, educación, seguridad, etcétera, o sea en gastos que verdaderamente se vean directamente que solucionan problemas de la población.


Hasta el momento, parece ser que la protesta e indignación del pueblo ha hecho reaccionar a algunos diputados que –por las buenas o por las malas– han desistido de viajar a Roma en ese viaje de placer, que en nada bueno aporta a los salvadoreños. Afirmar que se tienen muchas deudas o que el salario de diputado no es suficiente para costear el viaje no justifica viajar con gastos pagados, ya que el mencionado viaje no es imprescindible.

Posteriormente se ha conocido que su santidad el Papa Francisco recibirá en audiencia privada en un salón con capacidad para cinco mil personas, a los salvadoreños que asistan al acto en Roma, y que allí, les dará su bendición. En realidad –no sé a usted amigo lector– a mi manera de ver, estar entre cinco mil personas, me parece poco personal la audiencia para viajar desde acá, a recibir esa bendición, cuando cualquier día se puede recibir en cualquier misa, la Bendición de Dios, al final del santo oficio.

Quiero expresar claramente que no me opongo a que se declare Santo a Monseñor Romero, sería muy bueno que se encuentre en ese lugar de Santidad. Lo mismo quisiera para quien haya sido su victimario, esté vivo o muerto, y que haya obtenido el perdón por su pecado.

También pido a Dios que quienes siguieron el proceso de la santificación de monseñor Romero, sean perdonados por sus faltas, porque se ha sabido que cometieron errores que al final los llevaron fuera del sacerdocio, pero no por eso perdieron el derecho a la salvación. Y finalmente pido al Supremo, que monseñor Romero, desde el altar de los santos, no permita se le utilice políticamente como líder revolucionario ni como agitador de una revolución atea, acomodaticia de intereses ateos políticos para amparar asesinatos, ni crímenes de políticos sin escrúpulos, que lo utilicen cuando les conviene y les sirva de estandarte para conducir al ignorante aprovechándose de la santidad declarada, por méritos diferentes a los expuestos.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.