Editorial & Opinion

La familia en la Constitución

Rafael Domínguez / Periodista

miércoles 28, agosto 2019 - 12:00 am

La Constitución de la República es la máxima ley para todos los ciudadanos, de ella se derivan todas las demás leyes y articulaciones legales, por ello es que toda ley secundaria o cualquier acción que quiera desarrollar el legislador, el ejecutor o el aplicador deberá estar sujeta a los principios que esta establece, pudiendo incluso declararse inaplicable cualquier decisión que contraríe esos principios.

En este sentido, hay principios constitucionales para la familia y el matrimonio, con el análisis de estos principios espero completar lo que la semana pasada comenzamos a detallar sobre esta importante institución de construcción y sostenimiento de la sociedad. Para nuestra Constitución el ser humano es el origen y fin de todo lo que esta regula o establece y de todo el estado que sirve para ello, determinando que el ser humano lo es desde la concepción, importantísimo detalle ya que un ser humano es desde el momento en que óvulo y espermatozoide se unen y desde ese momento el estado ya está obligado a garantizarle la vida, la salud, la educación, la familia y todo lo que este humano necesita para desarrollarse, esto también implica respetar sus condiciones naturales con las que cada uno viene al mundo.

La Constitución prosigue en orden estableciendo los derechos de ese humano y luego los derechos de tal en la familia; Sobre lo primero el artículo 3 establece que todos somos iguales ante la ley y que para el goce de los derechos civiles “no se puede restringir a nadie por causa de nacionalidad, raza, sexo o religión”, entre estos derechos civiles está el matrimonio y por lo que establece esta Constitución, nadie puede privar a un ciudadano del derecho a casarse civilmente por motivo de su sexo. Desde acá ya tenemos una restricción importante implícita en la visión del legislador ya que sexo solo hay dos: Masculino y Femenino y esos son dados por natura desde el momento de la concepción, son inmodificables, vienen en el ADN de la persona, no están en su mente, ni en su imaginación por tanto el hombre y mujer por su sexo son los que tienen derecho al matrimonio, esto indica que es válido que el matrimonio sea de uso exclusivo para parejas de hombre y mujer, imposibilitando la unión de dos hombres o dos mujeres en matrimonio, tal restricción es válida tanto como otras restricciones en otros ámbitos del derecho humano, por ejemplo una persona que aspira a una licencia de conducir vehículos pero si es ciego no puede tener ese derecho o privilegio simplemente porque no puede alcanzar, por razones lógicas, biológicas y (o) fisiológicas, el fin último que la ley de tránsito establece, igualmente el matrimonio es y debe ser para hombre y mujer que hacen pareja, para poder cumplir el fin último que tutela la Constitución y las leyes secundarias: la familia.

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Lo segundo, en cuanto a familia, la Constitución tiene toda una sección dentro del capítulo II, son 5 artículos que detallan, primero que la familia es la base fundamental de la sociedad y segundo que su base legal está en el matrimonio. Igualmente dice que el matrimonio descansa en la igualdad jurídica de los cónyuges, que según el artículo 3 se garantiza por el sexo de estos no por las preferencias sexuales que es cosa muy distinta. El artículo 33 también es claro al darle al estado la potestad de regular las relaciones familiares resultantes de la “unión estable de un varón y una mujer”, con lo que se blinda  el matrimonio como relación y se descubre el espíritu del legislador para normar la relación que es entre hombre y mujer y no puede ser otorgado a ninguna otra tipificación de pareja. Luego los artículos 34,35 y 36 son artículos que desarrollan sobre el derecho de los menores, los hijos, el resultado de la unión de varón y mujer, nacidos dentro, fuera del matrimonio o adoptivos. Pregunto: ¿por qué 3 de los 5 artículos de la sección de familia son sobre los hijos y no sobre la pareja? Porque el matrimonio es para dar vida a la familia, sostener la sociedad y tutelar el crecimiento pleno de los nuevos ciudadanos (humanos) de la nación, entendiendo como pleno todas sus facultades legítimamente obtenidas desde su concepción, no es para unir personas por sus preferencias sexuales, porque la preferencia sexual es una conducta privada.

Los artículos que en esta sección hablan de relaciones personales y patrimoniales es lo que generó la ley de familia, cuyo propósito principal es la protección de los menores en caso de separación o divorcio, tampoco tiene una visión para proteger preferencias sexuales o la manera en la que las parejas van a la cama. Lo que sí dice la Constitución y es en favor también de los críos es que aun no habiendo matrimonio se garantizan los derechos que se generan de esa “unión estable entre varón y mujer”, porque tampoco es una ley para garantizar negocios entre dos iguales sino para estabilizar una unión con responsabilidad hacia terceros para siempre, porque eso es la familia una estructura eterna. De tal manera que la Constitución es clara y determinante, legalmente dice para quienes y por qué existe el matrimonio civil.





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