Cerrar [X]

Editorial & Opinion

La última pelea es por los indecisos: El voto útil

Roberto Cañas López / Académico, firmante de los Acuerdos de Paz

miércoles 19, diciembre 2018 - 12:00 am

Faltan 46 días para las elecciones, salvo que los candidatos nos sorprendan con un hecho de contundencia que cierre con broche de oro la campaña, el año político electoral habrá terminado sin final memorable.

A estas alturas de la campaña presidencial muchas personas ya tomaron su decisión y definieron por quién van a votar el 3 de febrero 2019. Es el voto duro el que tiene preferencia clara por un candidato: les gusta su personalidad o coinciden con sus planteamientos; en la mayoría de los casos, son militantes del partido o simpatizantes que, de forma incondicional están de acuerdo en todo lo que dice o hace su candidato.

Un segundo tipo de voto es el blando. Son ciudadanos generalmente despolitizados, que tienen una idea vaga de los candidatos y su información y formación política es superficial. Apoyan a un determinado candidato, pero tienen opiniones y sentimientos contradictorios. Dicen que van a votar por un candidato, pero hay cosas que no les terminan de gustar: su personalidad, alguna de sus propuestas o el partido que lo postuló.

publicidad

Un tercer tipo de voto es el de tercera opción: son los que manifiestan que van a votar para darle oportunidad a otro, este voto es manifestación del quiebre del modelo de partidos en que se turnaban ARENA/FMLN en el gobierno.

En una encuesta del IUDOP de junio 2017, por primera vez los ciudadanos manifestaron que no querían que siguiera gobernando el FMLN, pero tampoco deseaban que regresara ARENA al gobierno. En la coyuntura actual son una parte muy grande de votantes los que piensan así y pueden definir la elección


A los tipos de votos hay que agregar el sufragio nulo y considerar la oportunidad perdida del ciudadano que no piensa ir a votar, ya sea porque cree que las elecciones no sirven para nada, no le convence ningún candidato o está desencantado con los políticos y la política que ya no le creen a nadie.

El voto útil es el sufragio a favor del candidato que se perfila como ganador, que no es necesariamente la primera opción de un ciudadano. Las personas aceptan el llamado al voto útil, porque comprenden que es desperdiciar el voto apoyar aquel candidato que no tiene posibilidades de triunfar. Hay candidatos que a estas alturas tienen un porcentaje muy bajo de intención de voto en las encuestas y votar por ellos se convierte en un sufragio que no cuenta.

Los indecisos y el voto útil son claves en la recta final de la campaña. El llamado al voto útil lo hacen los políticos en distintos países en periodos electorales. La exhortación al voto útil se utilizó por primera vez en las elecciones de México en 1988, cuando la oposición exigió a Heberto Castillo declinar a favor de Cuauh­témoc Cárdenas, ante la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), y así buscar contender en las elecciones presidenciales a Ernesto Zedillo, del PRI. En Brasil, en las últimas elecciones, los dos candidatos, Bolsonaro y Haddad, apelaron al voto útil para ganar.

La teoría del voto útil, sin duda, aparecerá con fuerza en enero en la recta final de las elecciones salvadoreñas. El voto útil surgirá, pues ya las encuestas de opinión hablaron y han dicho con claridad para donde van las preferencias de los electores y muchos no estarán dispuestos a desperdiciar su voto.

Muchos salvadoreños no han tomado una decisión para el próximo 3 de febrero, hay una cantidad importante de personas que todavía no definen su intención de voto e incluso algunos piensan quedarse en su casa. Ojalá que no desperdicien una oportunidad para elegir y para después quedarse en la queja y la crítica estéril.

Un alto porcentaje de los electores, más o menos entre el 15 y 20 por ciento, decide su voto en las dos semanas antes de la elección. Falta para llegar a ese momento. Pero seguramente muchas personas, al final de cuentas, comprenderán que el voto útil es un voto racional, por la opción que tiene la mayor posibilidad de ganar y así evitar la victoria de un candidato contrario a sus intereses.

Nadie debería darse el lujo de desperdiciar su voto. Su conciencia se lo va a reclamar después como una acción imperdonable. A estas alturas de la campaña, quienes se obstinen en desperdiciar su voto, emitiéndolo por quien no tiene ninguna posibilidad, no van a contribuir a sacar adelante al país.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN

Conmemoración de Acuerdos de Paz y recta final de elecciones

Ojalá que al terminar la campaña presidencial, el nuevo mandatario se ocupe de convocar a la naci...

MÁS INFORMACIÓN
¿Seremos un país viable?

Al nuevo jefe del ejecutivo, le tocará crear un conjunto de condiciones que le den estabilidad al p...

MÁS INFORMACIÓN
Perspectivas 2019

Comenzó el año, es hora de volver a la realidad, lo importante es poner todas las …

MÁS INFORMACIÓN


Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.