Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Moral y Libertad

Carlos Alvarenga Arias / Abogado y MAE

martes 30, octubre 2018 - 12:00 am

¿Hasta qué punto se puede defender la libertad aun cuando se caiga en lo vulgar y ofensivo? ¿En qué punto deben comenzar las disposiciones legales éticas a poner sus molestas barreras? Ese ha sido uno de los eternos frentes de batalla en la eterna lucha de contrarios entre el pensamiento liberal y el conservador.

Las definiciones de libertad y moral entre pensamiento liberal y conservador, si bien parecen un tema tan poco interesante hoy en día, en la era del espectáculo, del “show” estridente, de las Kardashian, Donald Trump y el reguetón; también en un momento tan difícil preelectoral, pero si me permiten recordarles que lo que nos separa de los animales no es la poesía, ni la tecnología, sino la moral, me entenderán un poco el porqué de mi preocupación por este tema de importancia permanente.

Un día de estos publiqué lo siguiente en mi muro de Facebook: “Sin el ánimo de causar controversia ni con intenciones ocultas, les pregunto qué creen ustedes qué tendrán en mente las mujeres que suben fotos de perfil enseñando las piernas al nivel donde se ve la ropa interior, o mostrando los pechos o incluso enseñando el trasero.”

publicidad

La mayoría de mis contactos mujeres respondieron de diversas formas, unas en son de broma, otras señalando que lo que buscan es exhibirse, otras que no buscan nada, solo que se sienten bien, que tienen la autoestima elevada y quieren mostrarse lo lindas que son, pero tuve, dentro de las decenas de comentarios, dos que me atacaron diciendo que era un machista, que dejara a la gente vivir su vida y que había gente vulgar y sin moral vestida de saco y corbata.

Bueno, sin duda que merece un artículo aparte esto último, pero el fundamento de mi pregunta era el siguiente: a la mujer le ha costado mucho, dolor, luchas, menosprecio, burlas, etc., ganarse su puesto en la sociedad para no ser vista como un ser de segunda o tercera categoría; para ganarse el derecho a votar, a igualdad de salarios, a ser defendida en su dignidad por el Estado, etc.


Dentro de esa guerra de diferentes batallas, una de las cosas que pregona y pone en la mesa de discusión, es que cese la cosificación de la mujer como si fuera un objeto sexual. Esa lucha pasa por vencer a su peor enemiga: las mismas mujeres que se prestan a seguir siendo objetos sexuales, desde los anuncios, los vídeos de reguetón, las películas, las que se callan cuando son acosadas en el trabajo (como todas esas actrices de Hollywood que por conseguir su sueño se dejaron utilizar, sin denunciar, y fueron abusadas en todas formas), etc.

El problema es que la lucha debe continuar por educar a hombres y mujeres, sobre todo al varón, que sigue viendo a la mujer como cosa. La pandemia de femenicidios en todo tipo de culturas es espantoso. La violencia contra la mujer por ser mujer, no encuentra forma posible de ser explicada, sino solo porque no se ha educado al varón, principalmente, y ahora la imagen de la mujer, con el internet al alcance, las redes, los sitios de pornografía, la impunidad fortalece esa concepción primitiva.

¿A qué viene todo esto? A que si la mujer sigue por cuenta propia y con su voluntad, cosificándose en las redes, mostrándose como producto que se muestra para ser adquirido (en la desesperación de llamar la atención y conseguir más “likes” y comentarios), está activando la parte más animal del depredador sexual humano. No contribuya.

La libertad es un sagrado derecho, que ha costado conseguir. Su represión solo produce épocas oscuras como la Edad Media u organizaciones nefastas como el Estado Islámico, pero la moral no en balde es una ciencia y la ética, el código de disposiciones legales que se vuelve coercitivo, una necesidad para poner orden.

Excederse en la libertad es darle motivos a los moralistas conservadores para reprimir. Pero algo tienen de razón. Excederse en las libertades nos lleva a convertirnos en animales.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.