Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Por una pensión digna para los maestros y para todos

Jaime Ulises Marinero / Periodista

lunes 10, diciembre 2018 - 12:00 am

Una jubilación debe ser digna y merecedora de una buena condición de vida. Después de 30 o más años de vida laboral los seres humanos merecemos vivir con la tranquilidad que da una buena pensión. Sin embargo, con las reformas  a la Ley del Sistema de Ahorro y Pensiones(SAP) que hicieron los diputados de los partidos que hoy se rasgan las vestiduras en materia de propaganda electoral, quienes tengamos la suerte de jubilarnos, tendremos pensiones de hambre.

Es el caso del sector magisterial. Actualmente hay 5,800 profesores que cumplen los requisitos para su jubilación, pero solo 1,200 han decidido hacer los trámites, el resto prefiere seguir trabajando hasta que el cuerpo aguante, pues no están dispuestos a irse a sus casas con una pensión miserable.

Un profesor que se quiera jubilar ahora y que gane 900 dólares mensuales, tendría una pensión de 220 dólares al mes, lo que sería extremadamente insuficiente y un insulto a su larga vida laboral. 220 dólares dentro de unos cinco o diez años será el equivalente a 100 o 150 dólares, con lo cual un pensionado tendría garantizada una vida con  penurias. Amarga vejez.

publicidad

Las bajas pensiones conllevan a que los docentes desistan de jubilarse y se aferren a seguir laborando, lo que afecta a miles de profesores jóvenes que no pueden ingresar al magisterio porque no hay plazas. El año pasado el Ministerio de Educación ofertó 1,104 plazas y se recibieron más de 70 mil solicitudes para las mismas. Es decir, que son más de 70 mil profesores a la espera de una oportunidad laboral en el Estado. Esto sin contar con los miles de profesores que cada año gradúan las universidades y que pasan a engrosar la lista de desempleados o de personas que trabajan en rubros ajenos a su profesión. Las universidades siguen graduando profesores, sin que haya un diagnóstico de la sobresaturación de esa carrera, al igual que otras profesiones saturadas en el mercado laboral.

De la anterior situación se aprovechan los propietarios de los colegios privados que ofrecen plazas de docentes con un pago del salario mínimo o menos y sin las debidas prestaciones sociales. Esto porque tampoco hay una ley que regule los salarios de los docentes en el ámbito privado y bajo el amparo de la libertad empresarial los propietarios de los colegios se valen de una obligación estatal incumplida (la educación) para aprovecharse de altas cuotas escolares y bajos salarios a sus docentes. Personalmente conozco colegios cuyos propietarios les pagan 100 o 125 dólares mensuales a sus profesores.


Volviendo a las bajas pensiones, los docentes han pedido a la Asamblea Legislativa que se prorrogue el decreto 100 con el cual los maestros obtenían pensiones de hasta 700 dólares mensuales cuando se jubilaban. Dicho decreto permitía favorecer a los profesores nacidos antes de 1962, para que se pudieran retirar con una pensión adecuada.

Pues la verdad es que los diputados deberían crear decretos similares para todas las esferas laborales. Los empleados de Agricultura, Salud, Sistema Judicial, Seguridad Nacional, privados, etc. también merecemos un decreto que  nos garantice que nos vamos a retirar con una pensión digna y no con una pensión paupérrima, tal como la generada por las reformas a la SAP. Los diputados nos generaron ese tremendo problema y hoy ellos están obligados a resolverlo.

Las reformas a la SAP, influenciada por organismos internacionales, nos perjudicaron a toda la masa laboral cotizante de este país y favorecieron exclusivamente a los intereses económicos de las AFP. A quienes nos faltan diez o más años para tener una edad de jubilación nos han dejado un futuro incierto, el cual ya están viviendo quienes tienen los requisitos para su retiro. De esta forma el Estado y otras instancias privadas se llenarán de “viejos” laborando que no querrán jubilarse, con lo cual se afectará a la juventud que se la pasará esperando una plaza y a los mismos “viejos” que nos veremos obligados a trabajar para no caer en la miseria.

Hasta ahora solo a un candidato presidencial, que por cierto no ha explicado como lo hará y por eso se le escucha como propuesta populista, he escuchado decir que reformará la Ley de Pensiones para volver a su estado anterior. Los cuatro candidatos tendrían que contemplar como un eje de su plataforma, garantizar para todos los trabajadores una jubilación con una pensión digna.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.