Cerrar [X]

Editorial & Opinion

San Romero, el santo sin ideologías partidarias

Otros

martes 16, octubre 2018 - 12:00 am

Desde el domingo los salvadoreños ya tenemos la bendición de tener a un compatriota convertido en santo, aunque personalmente pienso que Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez ya era santo, inclusive desde antes de ser beatificado, porque así lo sentía su pueblo. Romero fue el hombre bendecido por la sangre de Jesús y con su martirio se ganó el derecho de estar en los altares celestiales y en el corazón de los salvadoreños fortalecidos por la fe.

San Romero es el santo de la justicia, del amor, del sacrificio, de la fe y de la solidaridad. Es el santo que inspira servir a los demás, guiar a los pobres en la búsqueda de sus derechos y anhelos, orientar a los jóvenes para que caminen por los senderos del bien común, promover  la búsqueda de la verdad. Es el santo de la unidad y de la espiritualidad. Es el santo que no tiene ideología partidaria y que clama por justicia.

Canonizado por el Papa Francisco, hay que darle a San Romero su verdadera dimensión y de una vez por todas despojarnos de las ideologías partidarias. San Romero no es el santo de la izquierda, del centro o la derecha, es el santo de todos los católicos del mundo que reconocemos en él a un mártir que siempre procuró el bien común y estuvo al lado de los desposeídos. Con su palabra diáfana, certera y bondadosa, siempre promulgó la verdad y procuró la defensa de los pobres.

publicidad

A los partidos políticos no les luce adoptar como suyo al santo. Ya en la historia reciente tuvimos un presidente que aprovechándose de la devoción del pueblo por Romero, juró en su tumba que su gestión la realizaría inspirada en él. Al final el susodicho es un prófugo de la justicia y considerado uno de los mayores corruptos del país.

San Romero es de todos. Es del rico solidario que genera fuentes de trabajo y trata a sus semejantes con mucha dignidad y respeto; es del pobre que se faja trabajando para llevar el sustento a su hogar y ofrece buenos valores a los suyos; es del joven que anhela un mejor nivel de vida para contribuir al desarrollo nacional; es de los niños y niñas que inocentes se refugian en el regazo de sus padres y viven sus sueños e ilusiones propios de su edad; es de los justos que buscan las reivindicaciones de la sociedad; es de los que luchan contra los corruptos. San Romero es de todo aquel que actúa sin mala voluntad.


Nuestro santo no es del que regala un dólar y gasta cinco veces más en publicidad para darlo a conocer. Tampoco es de los que explotan a la clase trabadora ni del que odia al generador de trabajo. A San Romero no le gustan los ateos que no creen en Jesucristo pero dicen creer en él, porque propagandísticamente eso les conviene. Ajeno a las ideologías políticas San Romero rechaza al que utiliza su nombre para promover el odio entre clases.

Al santo salvadoreño no le gusta el que engaña a las masas con promesas embaucadoras ni el que se aprovecha de las ingenuidades para confundir a las masas. Tampoco el funcionario o el político que lo invoca falsamente para ganar adeptos o para ocultar su mal proceder.

Tan santo es Romero, que como Jesús en el templo, rechaza al mercader que se aprovecha de la fe y que en su nombre hace negocio para sustentar su poder económico. San Romero no es mercancía ni objeto sobre el cual se pueda gestionar una forma de vida aprovechada. A San Romero hay que elevarlo en los altares y su legado de vida nos debe  servir de  inspiración para aunar esfuerzos y sacrificios para llevar a nuestro país a ser más justo, equitativo y menos violento.

San Romero es el santo de la verdad y el perdón. Su martirio mismo no puede quedar en la oscuridad ni el olvido. Los salvadoreños tenemos que saber la verdad sobre su martirio, debemos conocer a quienes se atrevieron a tan grotesco magnicidio, a fin de poder perdonar. Hay que conocer la verdad para perdonar,  no para odiar.

Monseñor murió por amor a la iglesia, a su pueblo y a la fe. Su muerte fue un magnicidio motivado por el odio, cuya verdad completa tenemos que conocer para perdonar en nombre de San Romero. Nuestro santo.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN



Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.