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Editorial & Opinion

Sigue abierto el portón de la evasión fiscal

Roberto Cañas López/Académico, firmante de los Acuerdos de Paz

miércoles 17, octubre 2018 - 12:00 am

Para que los hospitales públicos tengan medicinas, se pueda mejorar la seguridad pública y las escuelas sean mejores se necesita que el país disponga de recursos. Es indispensable impulsar unas finanzas públicas sanas donde se cierre el portón de los privilegios y del delito. Debe existir una política de cero tolerancia con los delitos de evasión, apropiación delictiva del IVA y contrabando.

Es necesario eliminar los privilegios y los tratamientos diferenciados contenidos en la matriz de la elusión tributaria. El 26 de septiembre recién pasado la Asamblea Legislativa aprobó el decreto 127 que “deja sin efecto todos los procesos tributarios y ejercicios impositivos referentes a los años de 2014 y de 2015 de los impuestos que las Direcciones Generales de Impuestos Internos y Aduanas administren, cuyas fiscalizaciones, procesos de audiencia y apertura a pruebas o de determinación de impuestos, disminución de saldos a favor, ajustes de  remanentes de crédito fiscal o imposición de multas no se hayan concluido y que se encuentren en trámite a la fecha de entrada en vigor de este decreto; en consecuencia, dicha Dirección General deberá omitir las resoluciones administrativas correspondientes, en las que se ordena dejar sin efecto estos procesos y a su vez se abstienen de realizar actos ulteriores, después de la vigencia del presente decreto”. Esto es muy grave y delicado.

Pero es todavía más grave que el decreto haya sido sancionado por el presidente de la República de manera exprés y publicado en el diario oficial el 1 de octubre del presente año. En nuestro país las cosas están al revés, la política fiscal es débil con los grandes contribuyentes y fuerte con los ciudadanos. El decreto 127 deja abierto el portillo para la evasión de más de $250 millones: es una defraudación a la hacienda pública.

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La evasión refuerza el carácter regresivo del sistema tributario, pues son las personas y empresas con mayor nivel de ingreso las que tienen mayor posibilidad de evitar cumplir con sus obligaciones tributarias.

Es inaceptable la aprobación del decreto 127, en un país donde los recursos que se dejan de percibir por la evasión y la elusión ascendieron en 2015 a $800 millones. Para el año 2015, se evadieron $800 millones en IVA, eso equivale a ocho veces el presupuesto del Ministerio de Agricultura, cuatro veces el presupuesto del Ministerio de Obras Públicas, 1.2 veces el presupuesto del Ministerio de Salud, 2.5 veces el presupuesto del Ministerio de Seguridad, y es casi el equivalente al presupuesto del Ministerio de Educación”, según datos del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi).


El gobierno en estos casi cinco años no fue capaz de encaminar al país a corregir los problemas estructurales generados por el desequilibrio de las finanzas públicas. Sánchez Cerén deja la presidencia sin cerrar el portón a la evasión fiscal.

Impulsar unas finanzas públicas sanas, integradas en una trayectoria de sostenibilidad hacia el mediano y largo plazo, elevando el estándar de transparencia y rendición de cuentas, así como de combate irreconciliable contra la evasión y la elusión fiscal tendrá que ser una tarea que deberá impulsar con energía el próximo presidente de la República.

Ojalá que en las ofertas electorales de los candidatos a la presidencia podamos apreciar propuestas para cerrar el portón a la elusión y la evasión fiscal. Asegurar la sostenibilidad de la política fiscal es indispensable. Una política fiscal eficiente y eficaz garantiza el financiamiento de las políticas sociales mediante el aumento de la recaudación tributaria y contribuye por medio de un adecuado gasto público al desarrollo del país.

No hay tiempo que perder, el país necesita: Eliminar los privilegios fiscales injustificados, contar con una política antievasión. Fortalecer la administración tributaria para luchar contra todo tipo de delito fiscal.

Es necesario reestructurar los procesos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) y la Dirección General de Aduanas conforme a los estándares internacionales.

El presupuesto destinado a Salud, Seguridad y Educación podría aumentar si hay a futuro más herramientas que apoyen la lucha contra la evasión fiscal. El beneficio de reducir la evasión se podrá ver, en el incremento del presupuesto público.

Todos los esfuerzos orientados a incrementar la base tributaria y combatir la evasión y elusión tributaria y por ende a incrementar la recaudación son tareas de primer orden si queremos sacar adelante a El Salvador




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