Cerrar [X]

Editorial & Opinion

Solucionar los problemas del país

Roberto Cañas López / Académico, firmante de los Acuerdos de Paz

miércoles 6, marzo 2019 - 12:00 am

Todas las encuestas afirman que para la mayoría de salvadoreños el principal problema del país es la delincuencia, la violencia y las pandillas; en un segundo lugar está la situación económica, la falta de empleo, el alto costo de la vida y en un lejano tercer lugar se encuentra la corrupción. El país también tiene problemas graves en salud pública de educación y ambientales. Éstos son los problemas inmediatos que en su cotidianidad enfrentan los salvadoreños. Nadie puede resolver estos problemas en el corto plazo, ni mucho menos los problemas estructurales: La desigualdad económica, la exclusión social y la pobreza que solo se pueden solucionar en el mediano y largo plazo.

El periodo inicial de un gobierno, los primeros cien días, constituyen el espacio de tiempo en que se podrá comprobar la capacidad del nuevo presidente de presentar políticas públicas orientadas a comenzar a  resolver los problemas del país.

En El Salvador la transición presidencial, la entrega-recepción entre el gobierno saliente y el entrante, aún no arranca. Falta la conformación de la comisión de transición del gobierno entrante, la entrega de informes de cada ministerio. Los encuentros entre ministros del gobierno saliente y delegados del entrante.

publicidad

Lidiar con la transición presidencial es complicado, pues no existe una legislación que regule cómo se hará. No hay personal dedicado específicamente a planificarla. No existe un manual para la elaboración de informes. Está por verse cuáles serán las consecuencias de no contar con esto.

Todo se complica más al conocer las denuncias del presidente entrante que señala que se hacen “de 20 a 30 actos de corrupción diarios” y que “viceministros se pasan a régimen de salarios, subsecretarios a técnicos, jefes cambiando de nombre sus cargos, licitaciones a último momento, contrataciones evidentemente amañadas”.


Realmente la capacidad de gobernar se pone a prueba: No es lo mismo ofrecer un plan de campaña electoral con promesas para resolver los problemas del país que hacer planes concretos para solucionarlos.

Si la tardanza del presidente entrante en nombrar su equipo de transición y dar a conocer sus prioridades fundamentales es porque están haciendo una valoración de fondo se puede entender. Pero hay que tomar en cuenta que el tiempo apremia y no se puede llegar al 1 de junio sin cuestiones fundamentales resueltas, como poner a trabajar desde ya a los futuros ministros y elaborar el Plan de los 100 días.

Es deseable que el gobierno entrante, también en el periodo de transición, comience a pensar en la elaboración del Plan Quinquenal de Desarrollo 2019-2024, que es el instrumento de política pública donde se definirá la ruta del país para los próximos cinco años. La base para la elaboración del Plan Quinquenal tiene que ser el Plan Cuscatlán que fue presentado en la campaña electoral.

El Plan Cuscatlán es ambicioso, se plantea entre otras cosas una nueva gobernanza dice: “Necesitamos un aparato de Gobierno más eficiente, más compacto, más efectivo”. “Un Gobierno que le dé prioridad a la participación y voz a la ciudadanía”. La realidad es que el nuevo gobierno tendrá que trabajar con un sector gubernamental cuya composición se ha hecho en los últimos 30 años.

México no es El Salvador, pero en algunos aspectos hay similitudes: En México Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció que el informe de sus primeros 100 días de gobierno lo hará  el 11 de marzo. En una de sus conferencias de prensa señaló que no ha sido sencillo echar a andar a un gobierno que no estaba creado para cumplir su labor de apoyar a los ciudadanos. El problema lo expresó AMLO con sus palabras: “Lo más complejo, empujar al animal porque es como un elefante, con todo respeto a los elefantes, es un cuerpo de avance lento porque no estaba hecho para atender a la gente, estos tecnócratas hicieron un gobierno que consistía en facilitar que se hicieran negocios al amparo del poder”.

El timing como se dice en inglés, la administración del tiempo en español, es esencial para la estrategia del nuevo gobierno. No existe un quehacer con posibilidades de éxito para el presidente entrante, si no toma en cuenta la administración de los tiempos.

Ciertamente las elecciones de diputados de 2021 son importantes, pero para llegar a esos comicios, falta mucho tiempo político, antes se debe hacer una buena transición, luego gobernar adecuadamente los iniciales cien días, concretar consensos básicos de país y desarrollar los grandes proyectos en los primeros dos años de gobierno para resolver los grandes problemas nacionales. Después todo será bastante más complicado.




RECOMENDACIÓN DE LA REDACCIÓN

Los estilos de gobernar

Por estilo de gobernar se entiende la manera de hablar y proceder de un gobernante, es …

MÁS INFORMACIÓN
Escuela abierta a la comunidad

La escuela que permite que las personas del barrio o el cantón donde se encuentra el …

MÁS INFORMACIÓN
Periodo de transición

El Salvador está en presencia de un escenario de transición, tenemos un presidente electo que empieza …

MÁS INFORMACIÓN


Opine y Comente

Diario El Mundo abre este espacio de opiniones para que se pueda debatir, construir ideas y fomentar la reflexión. Por eso, pedimos que se evite hacer uso de ataques ofensivos, que incluyan malas palabras, de lo contrario nos reservamos el derecho de publicación.

Recuerde que este es un medio que está para generar opinión constructiva.