Nacionales

Un año sin Carla Ayala

Iliana Cornejo / Saraí Alas

sábado 29, diciembre 2018 - 12:02 am

Esta madrugada, la agente de la Policía Nacional Civil Carla Ayala cumplió un año de haber sido asesinada y desaparecida a manos, supuestamente, del también policía Juan Josué Castillo Arévalo de indicativo “Samurái”, quien está acusado de feminicidio agravado.

Trescientos sesenta y cinco días después de su muerte y a tres meses de haber encontrado sus restos, la corporación policial no ha dado con el paradero del supuesto asesino, aunque mantiene la hipótesis que está fuera del país.

“Sabemos que no está en el país, está en otro país y estamos haciendo las coordinaciones con las agencias policiales locales; hemos tenido reuniones en otro país para que orientemos mejor a los equipos que nos están ayudando por parte de la policía extranjera”, dijo el comisionado Juan Carlos Martínez, subdirector de investigaciones de la Policía Nacional Civil (PNC).

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Carla Ayala fue desaparecida después de una fiesta de fin de año del extinto Grupo de Reacción Policial (GRP), la historia contada por los dos policías que la llevaban a su casa es que el prófujo “Samurái”, le disparó al interior de la patrulla, mientras se conducían en el bulevar Constitución, en las cercanías de la residencial La Gloria, en San Salvador.

Una reconstrucción balística hecha por peritos externos, contratados por la Fiscalía General de la República, señaló que las lesiones que Ayala recibió fueron mortales y que murió en el momento, por ello judicializaron el caso como feminicidio.


Los dos policías procesados y que rindieron su declaración ante el juez Sexto de Instrucción, Roberto Arévalo Ortuño,  dijeron que se regresaron a la sede del ex GRP y dieron aviso a sus superiores de lo ocurrido; mientras, Castillo Arévalo se llevó a Ayala en la patrulla.

El policía élite regresó en la madrugada para dejar la patrulla sin el cuerpo de Ayala, y, ebrio y en sandalias, se les escapó a todo un grupo de policías preparados para operativos especiales y que además estaban armados.

 

Los tropiezos

La Fiscalía General de la República señaló a la Policía Nacional Civil de no colaborar en la investigación del caso, apelando a que el supuesto hechor también era policía;posteriormente, la policía negó las declaraciones y señaló tener un equipo a cargo 24 horas.

En febrero, la Policía alertó de haber encontrado el cuerpo de Ayala en el cementerio de San Francisco Javier, Usulután, ciudad que vio nacer al prófugo “Samurái”, sin embargo, no era así: exhumaron el cadáver equivocado.

Siete meses más tarde, la PNC dijo que custodiaba un terreno con restos humanos enterrados que podrían ser de la agente, en el caserío Los Ríos, cantón Los Hornos, de San Francisco Javier. El 7 de septiembre de 2018, las autoridades localizaron los restos y los llevaron al Instituto de Medicinan Legal, tres días más tarde confirmaron que habían encontrado a la agente.

El caso está judicializado como feminicidio agravado y en él están acusados policías que participaron en los hechos y otros que ayudaron a huir a  Castillo Arévalo. En enero próximo, se vence el plazo de instrucción y la Fiscalía General presentará el dictamen de acusación. El caso tiene reserva total en el Juzgado Especializado para una Vida Libre de Violencia.




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