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Editorial & Opinion

Un compromiso que no se evade, se asume

Eduardo Escobar / Coordinador de Acción Ciudadana

lunes 14, enero 2019 - 12:00 am

El próximo viernes 18 de enero se ha convocado a los candidatos y candidatas a la Presidencia y Vicepresidencia de la República para que firmen el Acuerdo de País contra la corrupción que contiene una serie de medidas y reformas legales para combatir los actos corruptivos en las esferas estatales, privadas y civiles.

El primer paso ha sido dado por representantes de organismos de la sociedad civil de diversos credos, quienes han sentado un precedente valioso en la historia política y social del país, al sentarse juntos en una misma mesa y con un mismo objetivo: construir el Acuerdo de País para combatir la corrupción.

A lo largo de un año unificaron criterios, construyeron propuestas, y el 29 de noviembre de 2018 firmaron este documento histórico.

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Juntos han demostrado que con el diálogo y con la construcción de consensos de sectores afines y diferentes pueden unir esfuerzos con los gobernantes para construir en conjunto una nueva sociedad y un país transparente y honesto.

Ahora es el turno de los representantes de los tres Órganos del Estado, de los jefes de fracción de los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa, de los secretarios generales de los partidos políticos y de  los presidentes de la Corte Suprema de Justicia, Corte de Cuentas de la República, Fiscalía General de la República, Procuraduría General de la República, Tribunal de Ética Gubernamental, Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y del Instituto de Acceso a la Información Pública.


En vista de que la sociedad civil y la población firmante han asumido el compromiso de combatir la corrupción en todos los flancos, no será aceptable que los candidatos y candidatas a la Presidencia y Vicepresidencia de la República evadan este compromiso.

El Acuerdo País contra la corrupción es símbolo del ejercicio democrático que los salvadoreños habíamos olvidado y que hoy como sociedad rectificamos y resurgimos resilientes con propuestas y con plena convicción de que podemos como ciudadanos participar en mejorar nuestro país y el futuro de las generaciones, de la mano de los actuales y futuros gobernantes.

Este Acuerdo ha sido posible también porque los estudiantes universitarios asumieron un rol completamente propositivo y democrático. Esta vez han salido a las calles, a “evangelizar” a los salvadoreños con el Acuerdo de País contra la corrupción en la mano.

El Acuerdo de País contra la corrupción se ha convertido en un arma democrática para la sociedad. A partir de la firma de este documento histórico, el pueblo salvadoreño ha comenzado la lucha para corregir la triste realidad de que los que toman las grandes decisiones no son los que concurren a las urnas. De ahora en adelante, ya no puede haber un divorcio entre ciudadanos y sistema político.

Este ha sido un esfuerzo democrático promovido por el Proyecto Plataformas de Diálogo Anticorrupción, coordinado por las universidades Francisco Gavidia y Dr. José Matías Delgado, con el respaldo de la Asociación de Universidades Privadas de El Salvador, AUPRIDES, y con los aportes de los organismos de la sociedad civil, el sector privado, periodistas y generadores de opinión.

El actual contexto de combate a la corrupción nos indica que cualquier funcionario o político que no quiera comprometerse con el Acuerdo de País nos demuestra la ausencia de un compromiso real anticorrupción. Lo mismo aplica para cualquier candidato a la Presidencia de la República que se rehúse a firmar el presente acuerdo, dado que eso significaría que no es capaz de garantizar un decidido combate de la corrupción, razón por la cual, el electorado deberá meditar en buena medida su apoyo electoral el 3 de febrero al candidato que no estampe su firma.




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