Deportes

Un recibimiento a la altura de la atleta más completa

Astrid Mejía

domingo 18, agosto 2019 - 4:03 pm

“Me considero artista antes que atleta”. Tras esa frase de Nina Zamora a su llegada al aeropuerto de El Salvador, donde tuvo un recibimiento a la altura de la primera campeona panamericana en la historia de los Juegos Panamericanos en la modalidad de fitness coreográfico, se esconde una ardua formación que la ha llevado a ser la medallista más completa de los cuatro atletas salvadoreños que obtuvieron medalla en Lima 2019 y también la más completa de entre las 16 fisiculturistas que competían por el oro en la justa.

Y es que Nina no solo se decida al deporte desde los 5 años, sino que también cuenta con una Licenciatura en Diseño y Artes Plásticas en París, además se formó en Body & Pole, el estudio de danza aérea más grande de Nueva York, lo cual la llevó a crear la primera escuela de pole fitness en 2013 y la única generación de instructoras en El Salvador, para posteriormente fundar su propia academia “Peace and Pole by Nina”, en 2017.

De esta manera, ser medallista de oro a nivel continental, Nina lo puede presumir en tres idiomas: español, inglés y francés. Un currículum envidiable para todo atleta.

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“Es un reconociendo al esfuerzo porque uno a veces de atleta pasa tantos años entrenando… Muchas personas se preguntan cómo gané con tan poco tiempo de estar practicando esto, pero no es así, yo vengo entrenando desde que tenía 5 años. En este último año solo pulí lo que requería de esta rama deportiva. De ser atleta de alto rendimiento tengo 24 años”, manifestó durante una eufórica bienvenida que tuvo en el aeropuerto por parte de su madre Roxana de Zamora, su padre Ernesto Zamora, su novio, amigos, y alumnos e instructores de su academia, quienes le gritaban: “¡Campeona! ¡Campeona!”, al rimo de la batucada.

Sobre qué aspectos considera que lo llevaron a lo más alto del continente, Nina respondió: “Lo integral que yo era. Dentro de las competidoras había muchas que eran fuertes, otras flexibles, otras bailarinas pero no eran gimnastas, otras hacían cosas de mucha dificultad pero no tenían proyección escénica, otras con muy buen desarrollo muscular pero en la coreografía no tanto; en cambio, yo considero que lo que me aventajó fue que yo reunía todo porque he sido bailarina, gimnasta y he trabajado en proyección escénica”, explicó.


Además, “estudié una Licenciatura en Artes Plásticas, por lo que me considero artista, de hecho me considero artista antes que atleta, porque yo trabajo en formación, o sea, se súper siente lindo todo el reconocimiento, pero con o sin todo ese reconocimiento yo lo seguiría haciendo porque me considero una artista que trabaja por pasión”, indicó.




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