Editorial & Opinion

Un voto a favor de la CICIES

Jaime Ulises Marinero / Periodista

miércoles 14, agosto 2019 - 12:00 am

Una Comisión Internacional contra la Impunidad en El Salvador (CICIES) no le vendría mal al país, toda vez que su función sea exclusivamente perseguir la corrupción sin importar quienes sean los corruptos e investigar el crimen organizado hasta llegar a sus raíces. Obviamente debe operar bajo reglas claras y en el marco de la legislación nacional.

Una CICIES no debe servir para perseguir a los políticos, mucho menos a las corrientes ideológicas, por lo tanto debe ser un ente profesional, neutral y ligado estrictamente a la Fiscalía General de la República, único ente que constitucionalmente tiene la facultad de defender los intereses del Estado y la sociedad, así como promover de oficio o a petición de parte la acción de la justicia en defensa de la legalidad.

Siempre he sostenido que la corrupción no tiene color político y que al corrupto debe de combatírsele con rigor en el marco de la ley. Hasta el Papa Francisco ha sido enfático al hacer un llamado a la humanidad para sumarse todos contra la corrupción, porque es un cáncer que hace metástasis, pero puede evitarse si participamos todos en su combate.

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La voz popular dice que el que nada debe nada teme, por lo tanto los políticos, sean de izquierda, de derecha, de centro o de cualquier denominación ideológica, no tienen porqué rechazar un posible funcionamiento de una CICIES en El Salvador, toda vez y cuando se consideren honestos y libres de cualquier acción que los vincule a un hecho corruptivo.

Por supuesto, de crearse una CICIES, los salvadoreños debemos estar atentos para que la misma no se convierta en un instrumento de persecución política. Ésta debe actuar en el marco de la constitucionalidad y de la mano con la Fiscalía, quien debe ser la abanderada de las investigaciones y de la presentación de los requerimientos ante los tribunales.


Otra de las funciones de la CICIES sería investigar las estructuras criminales enquistadas en la sociedad civil y probablemente en alguna institución estatal. Una CICIES con juristas internacionales, investigadores imparciales y comprometidos con la objetividad, permitiría ahondar en investigaciones del crimen organizado hasta llegar a desmantelar las profundidades del crimen. En Guatemala dio resultados y en El Salvador no debería ser la excepción.

Recordemos que la CICIES sería un organismo financiado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y que prácticamente su labor sería servir como “auxiliar de alto nivel” de la Fiscalía, por ende su feliz funcionamiento también dependerá de que la Fiscalía cuente con el apoyo ciudadano, político y financiero. Se requiere brindar al Ministerio Público autonomía presupuestaria, así como modernizarla en materia investigativa. Recordemos que la acusación y el querellante estatal seguirá siendo el ente fiscal.

Abogados y políticos cuestionan que el país perdería soberanía y que la creación de la CICIES podría ser una forma de intervención de sujetos extraños a la nación en asuntos internos. Y tienen razón, en cuanto a que la CICIES la conformarían extranjeros que en modo ideal no tendrían intereses particulares para favorecer o perjudicar a alguien. Sin embargo, desde hace años el país necesita una institución que abone a combatir la corrupción y la delincuencia organizada; además, la CICIES no sería eterna en El Salvador y quien finalmente decidirá la forma procedimental será el sistema judicial del país que incluye a la Fiscalía, la Procuraduría General de la República, el Órgano Judicial e instituciones como la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, la Asamblea Legislativa y el Órgano Ejecutivo.

Tampoco sería sano que la CICIES sea un ente intervenido con participación directa de representantes o delegados del gobierno, pues circunstancialmente ellos también podrían ser objeto de una investigación. Se dice que el vicepresidente de la República Félix Ulloa sería una especie de coordinador o enlace, lo cual no sería bien visto y daría pie a pensar que él podría intervenir o manipular los procesos investigativos. La CICIES debe estar vinculada y supeditada exclusivamente a la Fiscalía.

Una CICIES requerirá dotar de mejores condiciones a la Fiscalía, pues esta institución acompañará al organismo internacional y al final será el garante que direccione los procesos investigativos. En otras palabras, una CICIES no exime de responsabilidades a la Fiscalía en el combate de corruptos y crimen organizado. En definitiva una CICIES se necesita en el país, porque el Estado y los salvadoreños hemos permitido que en El Salvador se enquiste la corrupción y el crimen organizado.




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